Cien años de encanto
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Con el honor y el orgullo de poder alinear a Pelé, el rey del fútbol, en su equipo histórico y una cantera de la que han surgido innumerables estrellas, el Santos cumple este sábado 14 de abril cien años de historia, títulos y encanto. Una combinación que ha inspirado la aparición de clubes con su mismo nombre por todo el planeta: a día de hoy, hay Santos en México, Costa Rica, Guyana, Surinam, Angola y Sudáfrica. FIFA.com celebra este centenario recordando diez grandes fechas de la historia de esta institución del fútbol brasileño y mundial:

14 de abril de 1912
Pudo haberse llamado Concórdia, nombre de la sede del club que albergó la asamblea constitutiva de la nueva institución, centrada exclusivamente en el fútbol. También se contemplaron las opciones de Euterpe y Brasil Atlético. Al final, se aprobó por unanimidad la creación del Santos Foot-Ball Club. Realizó su presentación oficial el 15 de septiembre, cinco meses después, cuando venció a su homónimo Santos Athletic Club por 3-2. Arnaldo “Miúdo” Silveira fue el autor del primer gol. Al año siguiente, el equipo se inscribió en el Campeonato Paulista.

7 de septiembre de 1956
El muchacho de 15 años oriundo de Bauru, y que estuvo a punto de recalar en el Bangu, recibió al principio el apodo de “Gasolina”, que le habían puesto sus compañeros más veteranos, como Zito y el genial Jair Rosa Pinto. Cuando actuaba aún en un torneo juvenil, falló un penal y, desconsolado, quiso volver a su casa. Pero se quedó, y acabó destapándose como un prodigio. Edson Arantes do Nascimento no tardaría en ser reconocido como Pelé, y en esta fecha se estrenó en el equipo profesional, con una goleada por 7-1 sobre el Corinthians de Santo André, en la que marcó su primer tanto. Tan solo dos años después, ya era campeón de São Paulo, e irrumpió en el escenario internacional con jugadas increíbles y decisivas que condujeron a Brasil a su primer título de la Copa Mundial de la FIFA, en Suecia 1958.

11 de octubre de 1962
Tras alzar un segundo título brasileño, el equipo conquistó también ese año la Copa Libertadores, al imponerse en los tres partidos de la final al Peñarol uruguayo. Y obtuvo así el derecho a disputar la Copa Intercontinental, ante el Benfica de Eusébio. En el primer encuentro, en casa, cosechó una trabajada victoria por 3-2, y en Lisboa tuvo, en esta fecha, una actuación increíble: endosó a su adversario un implacable y memorable 2-5. La alineación: Santos: Gilmar; Mauro, Dalmo, Olavo, Calvet; Zito, Dorval, Lima; Coutinho, Pelé y Pepe. Entrenador: Lula.

11 de septiembre de 1963
Después de ganar en casa por 3-2, con dos goles de Coutinho en un choque en el que Pelé fue sometido a un estrecho marcaje, el Santos podría haber salido a buscar el empate contra Boca Juniors en La Bombonera para proclamarse por segunda vez campeón de la Copa Libertadores. Pero los Xeneizes empezaron adelantándose, y aumentaron la presión, ya de por sí intensa, procedente de las gradas. No obstante, O Rei no tardaría en entrar en acción. Primero asistió a Coutinho para que marcase el gol del empate. Después, su gran compañero de ataque le devolvió el favor con otro pase decisivo. El Santos había enmudecido el estadio, convirtiéndose en el primer y único equipo brasileño que ha alzado una Copa Libertadores en suelo argentino. Aún hoy, el museo de Boca continúa exhibiendo la camiseta con el número 10 que usó el astro. Meses más tarde, el club superaría al Milan, a pesar de la derrota por 4-2 sufrida en Italia. En el Maracaná, sin Pelé, demostró tener un plantel repleto de estrellas al ganar dos partidos seguidos y adjudicarse su segundo título mundial.

19 de noviembre de 1969
El Día de la Bandera nacional también fue el del milésimo gol de Pelé. Las ciudades de João Pessoa y Salvador habían asistido antes expectantes a la posibilidad de presenciar un hecho histórico, a medida que el astro iba acumulando tantos. Con 999 en su haber, dispuso de una gran ocasión en un duelo ante el Bahia, pero un central tricolor desvió el balón por encima de la línea de meta, y fue abucheado por su propio público. El registro se alcanzó en el siguiente envite, contra el Vasco y, cómo no, en el Maracaná. Ambos equipos iban empatados a 1-1, hasta que O Rei fue derribado por el central Fernando en el área. Los fotógrafos corrieron disparados hacia la parte posterior de la meta del Vasco, y Pelé esperó. Lanzó ajustado a la escuadra derecha, y el argentino Edgardo Andrada estuvo muy cerca de detener su tiro. Mientras el arquero golpeaba el césped lamentándose, Pelé ya estaba siendo rodeado por decenas de periodistas, y pronunció un discurso emocionado, en el que pidió atención hacia los niños del país, antes de iniciar una vuelta olímpica.

28 de junio de 1979
Había vida después de Pelé. Al ganar el Campeonato Paulista de 1978 (un torneo que tuvo que aplazarse), el Santos lograba su primer trofeo desde la despedida de O Rei, con su primera generación de Meninos da Vila, o al menos la primera que recibía ese sobrenombre. El delantero Juary fue el máximo realizador del equipo, y destacó junto al centrocampista Pita y otros compañeros, como Nilton Batata, Rubens Feijão y el ya más experimentado Ailton Lira. Derrotó al São Paulo en la final, y en 1984 recuperaría el título, al superar al Corinthians en la última jornada por 1-0, con gol de Serginho Chulapa, ya con el legendario uruguayo Rodolfo Rodríguez bajo los tres palos.

10 de diciembre de 1995
Tras caer derrotado por el Fluminense en la ida de las semifinales del Brasileirão por 4-1, el Santos afrontó con una increíble energía el partido de vuelta en el Pacaembu, en busca de una goleada histórica, y se situó con un 2-0 a favor en el primer tiempo, merced a dos tantos del brillante mediocampista Giovanni, ídolo de aquel decenio. Al final de la primera parte, el técnico Cabralzinho dio la orden, y sus jugadores la respetaron: en lugar de dirigirse hacia el vestuario, el equipo se quedó reunido dentro del césped, y la euforia de sus hinchas en el Pacaembu se desbordó. El Flu llegó a mostrar un atisbo de reacción, pero no fue suficiente para contener las arremetidas del Santos, que acabó goleando por 5-2 y consiguiendo el pase gracias a su mejor registro en la temporada regular. Sin embargo, el Botafogo se proclamaría campeón nacional.

15 de diciembre de 2002
El Santos volvía a disputar la final del Brasileirão. Su adversario era el Corinthians, al que batió por 2-0 en la primera contienda y 2-3 en la segunda. El lance antológico fue el penal que dio origen al primer gol del segundo encuentro. Un delgado Robinho no se cansó de correr por delante del veterano lateral Rogério, hasta ser derribado en el área. Asumió la responsabilidad de ejecutar la pena máxima, y no la desperdició. El equipo había protagonizado una campaña sorprendente, al acceder a las eliminatorias en el octavo y último puesto, logrado únicamente en la última jornada de la fase regular. A continuación dejó en la cuneta al São Paulo, que había sumado 13 puntos más. Varios de los integrantes de aquel plantel adquirieron proyección internacional: Robinho, los centrocampistas Diego, Elano y Renato, el lateral Léo y el central Alex.

22 de junio de 2011
El equipo de la Baixada Santista volvió a medirse con el Peñarol en la final de la Copa Libertadores, y se hizo con un tercer título continental en el Pacaembu, en la consagración precoz de una nueva hornada de canteranos, liderados por el delantero Neymar, entonces con 19 años y que un mes antes ya había conquistado un segundo Campeonato Paulista consecutivo. En el segundo partido de la final, después de un empate en Montevideo, llegó el triunfo por 2-1, con goles de Neymar y del polivalente Danilo.

27 de julio de 2011
En un partido del Brasileirão digno de la época gloriosa del club y del fútbol arte, el Santos perdió a manos del Flamengo por un tanteo muy poco habitual, 5-4, pero el gran vencedor de una noche de gala de Neymar y Ronaldinho fue el fútbol. Una obra de arte del muchacho del Santos sería recompensada, al final del año, con el Premio Puskás al gol más bonito de la temporada. Empezó la jugada en el mediocampo, escorado a la izquierda, y se fue deshaciendo de sus oponentes hasta efectuar una pared con Borges y plantarse en el área, donde finalizó una fantástica exhibición de creatividad.