Boca queda segundo (2-0)
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El argentino Boca Juniors terminó segundo en el grupo 4 de la Copa Libertadores al ganarle por 2-0 al venezolano Zamora FC, en un partido por la sexta y última fecha jugado en el estadio La Bombonera en Buenos Aires.

Nicolás Blandi (68) y Juan Román Riquelme (74) convirtieron los goles para el triunfo de Boca, que ya se había asegurado la clasificación a los octavos de final, y en el cierre del grupo intentaba desbancar al brasileño Fluminense, aunque no dependía de sí mismo.

Fluminense, que derrotó 2-1 a Arsenal, se adueñó de la zona con 15 puntos, seguido por Boca (13), en tanto que el argentino Arsenal (6) y Zamora (1) quedaron en el camino.

Sin preocupaciones de por medio, ante un adversario que ya se había despedido hace varias semanas de la Copa, a Boca le costó de todos modos encontrar la victoria, pues durante un largo rato pareció excesivamente relajado.

Con una formación mixta, que alineó varios suplentes pero también al estelar Riquelme, Boca dominó cómodamente el desarrollo contra un rival que rápidamente se replegó en su propio terreno e intentó salir de contraataque.

Al local le costaba llegar, en la medida que carecía de aceleración y cambio de ritmo para sorprender a su adversario, con una lentitud en los desplazamientos que lo convertían en un equipo predecible y anunciado.

Un remate de media distancia de ‘Pochi' Chávez que desvió el arquero Forero fue la primera llegada de Boca, aunque Zamora estuvo a punto de sorprender, cuando Torres levantó su remate cuando estaba ante el arco desguarnecido, y enseguida, el arquero uruguayo Sebastián Sosa tapó una emboquillada de Yanes.

Después de ese susto, el local contaría con otra gran posibilidad, pero Blandi, desde excelente posición y tras asistencia de Riquelme, remató desviado.

Segunda parte definitoria
No mejoró el desarrollo en el comienzo de la segunda parte, pues a Boca le faltaba también salida en velocidad por los laterales.

Con el ingreso del juvenil Sergio Araujo, el equipo de Julio Falcioni ganaría en dinámica, y precisamente Araujo fue protagonista en la apertura, al asistir con un manotazo que no vio el árbitro a Blandi, que no tuvo inconvenientes para derrotar al indefenso Forero.

Zamora se derrumbó definitivamente y Boca terminó de tranquilizarse con el segundo tanto, nacido en un centro de Franco Sosa y bien bajado de cabeza por Araujo hacia el centro del área, para la llegada limpia de Riquelme, que sólo debió elegir el rincón para vulnerar al arquero.

Sin brillo, pero con el peso del oficio y la experiencia, Boca resolvió su último partido de la zona de grupos, y aunque no le bastó para desplazar a Fluminense, lo hecho le alcanzará para ser uno de los mejores segundos en la línea de partida, justo cuando empiecen los octavos de final y el tiempo de las eliminatorias a todo o nada.