Wondolowski: "Siempre he tenido fe"
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De repente algo hizo clic. Después de casi cinco años de forcejear por hacerse un hueco en algún primer equipo de la Major League Soccer, el delantero del San José Earthquakes descubrió la fórmula mágica del gol en 2010 y desde entonces no ha vuelto a mirar atrás.

Si bien la dupla atacante compuesta por Thierry Henry y Kenny Cooper en el Red Bulls de Nueva York es mejor conocida y está acaparando la atención últimamente, Wondo no deja de acumular goles con el San José Earthquakes. El ariete de 29 años empezó su carrera profesional como reserva en la MLS, pero en 2010 consiguió por fin saltar a la fama en la división de honor estadounidense haciendo gala de todas sus artes.

El californiano se coronó máximo goleador con 18 dianas, y a continuación demostró que aquel hito no había sido ninguna casualidad, al terminar como el realizador más prolífico junto con el internacional canadiense Dwayne de Rosario en 2011. Tales proezas le han valido al talismán de los Terremotos una admiración creciente, e incluso su primera convocatoria a la selección nacional a principios del año pasado.

Con siete goles anotados ya en su cuenta particular esta temporada, al igual que Henry y Cooper, Wondolowski parece encaminarse hacia cumbres aún más elevadas en esta campaña. En una entrevista reciente con FIFA.com, el delantero habló de los retos que tuvo que superar en sus modestos comienzos en la MLS y de sus expectativas de continuar ascendiendo.

Inicios humildes
A lo largo de los años, Wondo ha demostrado tener una motivación que no se puede enseñar en los entrenamientos. De hecho, a los 18 años, el delantero tuvo que soportar grandes dosis de rechazo, sobre todo por parte de algunos entrenadores de fútbol universitario, que le comunicaron descarnadamente que "no era lo bastante bueno" para sus programas. "Desde chaval he sentido pasión y cariño por el fútbol", nos cuenta Wondolowski. "Siempre he tenido fe en que podría jugar y hacerme profesional, pero a veces, cuando no obtienes la exposición o la oportunidad necesarias, te cuestionas si eres lo bastante bueno".

Pese a estas recuerrentes tribulaciones, Wondolowski no cejó en su empeño de hacer carrera en el fútbol. No fue sino hasta después de la universidad y de un año jugando en el Chico Rooks, un equipo de la cuarta división estadounidense, la National Premier Soccer League, que Wondolowski fue elegido para competir en la Major League Soccer.

Wondo accedió a la división de honor en 2005 en calidad de recluta suplementario elegido por el San José Earthquakes, pero apenas tuvo ocasión de lucirse fuera de la división de reservas de la liga, incluso después de una estancia de tres años en el entonces equipo emergente del Houston Dynamo. "Luego de jugar tres o cuatro años en la liga, y encima en el Houston en 2008, ni siquiera conseguía meterme siempre en el banquillo", recuerda. "Y la mitad de las veces me quedaba fuera de la alineación de 18 jugadores. Era muy frustrante, pero, siendo franco, seguía trabajando a gusto cada día".

Una oportunidad de cambio
Su regreso al San José en junio de 2009, sin embargo, cambiaría para siempre el horizonte futbolístico de Wondolowski. El romperredes se había acostumbrado a amontonar goles en la división de reservas, pero tuvo que esperar a que el entrenador del Earthquakes Frank Yallop le diera una oportunidad prolongada entre los mejores de la liga para causar su insólito impacto.

El propio Wondolowski no cree que su repentino éxito en la MLS se pueda reducir a algún instante decisivo más allá de la fe que puso Yallop en sus facultades. "Sencillamente la bola de nieve se fue haciendo mayor", sentencia en alusión a su periodo de inflexión en 2010. "Adquirí más confianza y tuve el convencimiento de que podía jugar en esta liga. Ese convencimiento ya lo había tenido en años anteriores, pero probablemente fue el hecho de poder ser titular de vez en cuando y de contar con la confianza plena del entrenador Yallop lo que me propulsó".

Una vez dueño de la Bota de Oro, el cazagoles probó que no tenía intención de dormirse en los laureles. Wondo es famoso por su rigurosa ética de trabajo, y nos revela que dedica mucho de su tiempo libre fuera de los entrenamientos a afinar su puntería. "Practico el remate varias veces a la semana, y ejecuto el mayor número de repeticiones posible, para que a la hora del partido sólo tenga que recurrir a la memoria muscular y sepa exactamente lo que hacer".

Aunque el ariete declaró años atrás que sólo estaba tratando de hacerse un sitio en la liga de élite de su país, esta temporada tiene metas más altas. Habiéndose proclamado máximo goleador de la MLS en las dos últimas temporadas y firmar el 40% de los goles del Earthquakes durante ese intervalo, Wondo cree que puede recrear esa gesta este curso y captar el interés del nuevo seleccionador de Estados Unidos, el alemán Jürgen Klinsmann.

Mas sueños americanos
El californiano logró su primera convocatoria con Bob Bradley, e incluso formó parte del equipo que compitió en la Copa Oro de la CONCACAF 2011. "Fue un sueño hecho realidad", asegura en referencia a su primera internacionalidad en un amistoso contra Chile en enero de 2011. "Siempre había fantaseado con enfundarme la camiseta de Estados Unidos, con la bandera sobre el corazón. Fue muy especial para mí. Fue un auténtico honor y algo que no olvidaré jamás".

Desde el nombramiento de Klinsmann, sin embargo, algunos de los internacionales que desempeñan su oficio en la MLS han sido descartados en favor de los que compiten en Europa. Fiel a su carácter, Wondolowski no se rinde, y se mete presión para ganarse un puesto de titular en el combinado de las Barras y Estrellas. "Si me dan una oportunidad, tengo que aprovecharla al máximo. Tal vez acertando las ocasiones que tuve en el pasado y no acerté. Necesito marcar cuando surja la oportunidad, seguir trabajando duro y jugar bien. Creo que depende de mí. Sólo tengo que demostrarle (a Klinsmann) que puedo jugar a un alto nivel".