Saha: "Sigo siendo un niño"
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El título en francés de su autobiografía, “Del barrio a las estrellas”, describe perfectamente su trayectoria. Louis Saha ha ido acumulando los reveses y los resurgimientos apoyándose en un solo rasgo de su personalidad: las ganas. Esa hambre de gloria, hilo conductor de una carrera marcada por constantes regresos tras sendas lesiones, guió al delantero francés a la hora de buscar el retorno a la Liga de Campeones de la UEFA con el Tottenham. El pasado enero, Saha, en busca de un nuevo reto, fichó por el equipo londinense por seis meses procedente del Everton, después de sus etapas en el Newcastle, Fulham y Manchester United (siempre convincentes, pero a menudo marcadas por las lesiones).

Cuatro meses después de su llegada a White Hart Lane, el internacional de 33 años aguarda el futuro con serenidad y entusiasmo. Tras volver a ser convocado por Laurent Blanc el pasado febrero para el amistoso contra Alemania, el parisino adoptado por el fútbol inglés no acudirá a la Eurocopa 2012. “Ser partícipe de esa aventura e intentar perseguir un título tan grandioso sería un honor”, señalaba a FIFA.com, aun así, dos días antes de conocer las decisiones del seleccionador galo.

Pero Saha se repondrá de esa desilusión. Como siempre. No en vano, se trata de un jugador seguro de sus posibilidades y de una persona feliz, como nos ha dejado claro en esta entrevista:

Louis, para algunos futbolistas, estar a punto de cumplir contrato es una situación difícil de llevar. ¿A usted le preocupa?
En absoluto. Cuando fiché [por el Tottenham], sabía cuál era la situación. No constituye un problema para mí; estoy feliz con mi vida en estos momentos. Lo importante es haberlo dado todo durante seis meses para, a continuación, poder sentarme tranquilamente y meditar sobre mi futuro. Tengo varias opciones por las que decantarme. Confío en mis posibilidades de firmar un nuevo contrato y proseguir mi carrera al máximo nivel. Mi deseo de realizarme y de lograr victorias siempre está ahí, independientemente de las dificultades por las que he pasado y de la edad. Me gusta competir y eso no va a cambiar.

Unos días después de estampar su firma con los Spurs, metió dos goles al Newcastle. Esa actuación reflejó un poco la tónica de su carrera: siempre ha sabido resurgir y brillar cuando ya no se le esperaba. ¿Tiene algún secreto para ser tan sólido mentalmente?
¡Soy competitivo por naturaleza! Por consiguiente, cuando se me presenta un reto, ya sea en la vida o sobre el terreno de juego, doy lo mejor de mí mismo para afrontarlo. He sufrido varias lesiones, pero nunca he dudado de mi capacidad para regresar. He trabajado duro y creo en mí, y eso es lo importante.

¿Ha encontrado lo que esperaba en el Tottenham?
He llegado a un club que, desde hace dos años, se ha ganado el respeto de todos los demás grandes de la Premier League. El Tottenham ha tenido una progresión bastante rápida; se codea con los grandes jugando la Liga de Campeones, lo cual es una justa recompensa. Personalmente, poder formar parte de este proceso de reconocimiento y seguir jugando al máximo nivel en Inglaterra es una alegría enorme.

Hablemos de los Bleus. ¿Con qué selección de Francia se encontró en febrero de 2012, un año y medio después de su anterior internacionalidad, en septiembre de 2010?
Contra Bielorrusia, la selección venía de jugar el Mundial y estaba en pleno proceso de reconstrucción. Todo se estaba recolocando, y la plantilla todavía no había acumulado la confianza que tiene ahora. La concentración de febrero, previa al amistoso contra Alemania, solamente duró tres días, pero incluso en un periodo tan corto, puedo afirmar que me encontré con un equipo sereno, seguro de sí mismo y repleto de cualidades. Todas esas bazas las exhibimos sobre el césped frente a una de las mejores selecciones del mundo. Contra Brasil e Inglaterra, los Bleus demostraron que tenían potencial para participar en esta Eurocopa y aspirar a hacer algo allí. Tenemos recursos para ello.

¿Tiene la sensación de que pocas veces había sido tan fuerte la competencia en Europa, y de que esta Eurocopa será especialmente cualificada?
Había tres equipos europeos en las semifinales del Mundial de 2010, así que sí, eso demuestra la calidad de las selecciones del Viejo Continente. Este campeonato va a ser de una calidad realmente extraordinaria. Toda Eurocopa es difícil en esencia. Estoy bien colocado para saberlo. En 2004 teníamos un equipo muy bueno y nos eliminó Grecia en cuartos de final. El fútbol no es una ciencia exacta, y creo de veras que, en la línea de salida, todos los equipos tienen sus opciones. La selección de Francia puede tener fe en sus posibilidades. Al menos yo sí tengo fe.

Su autobiografía, “Del barrio a las estrellas”, ha gozado de buenas críticas desde su publicación. ¿Está disfrutando tanto promocionando su libro como cuando lo escribió?
Disfruté muchísimo escribiendo este libro, efectivamente; y el hecho de ver, leer u oír tantas reacciones positivas es una sensación estupenda. Las críticas en la prensa son buenas, como, por ejemplo, la del Sunday Times; y eso es un orgullo, a la par que un honor. Incluso la gente que me conoce ha aprendido cosas diferentes; y los que no me conocían han descubierto una persona, y no sólo un jugador de fútbol. La promoción tal vez haya podido ser un poco difícil, entre los diversos trayectos y solicitudes. Pero eso permite llevar más dinero a las cajas de las asociaciones benéficas y humanitarias que lo merecen. Ese era también el objetivo de este libro, además de aportar otra perspectiva sobre el fútbol y mi vida.

¿Qué mensajes ha querido transmitir con este libro?
Hablo de muchos temas. Espero que el lector pueda meterse en el mundo del fútbol y que le aporte una imagen distinta a la que transmiten los medios de comunicación. He querido aportar otro punto de vista, que tal vez permita al público formarse una opinión diferente. Asimismo, para mí era primordial dirigirme a los jóvenes y ayudarlos. El fútbol ha cambiado; no tenía nada que ver hace 10 o 15 años. Y con este libro, quiero aportarles las herramientas para que hagan realidad sus sueños. 

Escribir su biografía le obligó a pasar revista a su carrera. Tras esa labor de introspección, ¿qué balance extrae?
Tengo 33 años, ¡pero sigo siendo un niño! Como ya he dicho, el libro lo escribí para ayudar a los críos a conservar su inocencia. Me gusta el fútbol por lo que es; amo este deporte. Evidentemente, el dinero ha supuesto una gran oportunidad, además de poder hacer lo que más me gusta. Pero no me ha cambiado; soy la misma persona de siempre. Eso es lo que trato de hacer comprender a la gente con el libro. Soy competitivo y lo seguiré siendo todo el rato. Las cosas me gusta hacerlas, no mirarlas como espectador. Y siempre será así; eso no lo perderé nunca.