El coleccionista de títulos estatales

Para ser sincero, Severino dos Ramos Durval da Silva ni siquiera recuerda muy bien la conquista del Campeonato Paraibano de 2003. Y no es de extrañar: aquel año, el hoy defensa del Santos ganó el primero de una serie de diez títulos estatales consecutivos en Brasil. Es una marca que impresiona y puede ofuscar a cualquiera. Son muchas finales, copas y fotos como para acordarse de todos los detalles.

"De aquel título sólo recuerdo que fui campeón", admite a FIFA.com el zaguero de 31 años. "En aquel momento teníamos el mejor equipo de Paraíba. Era un grupo muy diferente al de los demás combinados locales. No recuerdo ni el adversario de la final. Pero sé que hicimos un gran torneo".

Nosotros le ayudamos a hacer memoria: el 10 de agosto de 2003, el Botafogo paraibano concluyó en João Pessoa, la capital del estado, una secuencia de cuatro partidos, dos de ellos correspondientes a la final de la segunda ronda y otros dos a la cumbre definitiva del campeonato, disputados en menos de 12 días. En el último duelo, escenificado aquel día, venció al Atlético Cajazeirense por 2-1 tras haber ganado el anterior por 0-1 fuera de casa. Así fue como Durval empezó su colección: a partir de ahí, ganaría todos los campeonatos estatales en los que participó.

"No cabía esperar tanto, francamente. Quería ser campeón, pero así, tan seguido, nunca me lo hubiera imaginado", comenta el pernambucano nacido en Cruz del Espíritu Santo. "E incluso si lo hubiera imaginado, tampoco habría creído que se cumpliría. Mejor así, que las cosas hayan sucedido naturalmente".

Marchando una racha
En 2004, tras afincarse en el Distrito Federal, triunfó en el Campeonato Brasiliense, pero se quedó fuera de la final contra el Gama. En 2005, descendió aún más al sur del país y fichó por el Atlético Paranaense, que en la emocionante cumbre contra el Coritiba en el estadio Arena da Baixada venció por 4-2 a los penales, con un elenco que contaba con el defensa panameño Felipe Baloy y el entonces joven centrocampista Fernandinho.

Después regresó a su estado natal y, de 2006 a 2009, fue tetracampeón pernambucano con el Sport, entidad con la cual también alzó la Copa de Brasil en 2008. Todo eso hasta recalar en Vila Belmiro para vivir un nuevo periodo hegemónico y consagrarse tricampeón paulista el domingo pasado con la segunda victoria del Santos en sus dos partidos contra el Guarani. Así nuestro hombre ha engrosado un currículo que ya contenía otra Copa de Brasil (2010) y una Copa Libertadores de América (2011).

Pensando brevemente en todos esos equipos estelares, Durval no consigue encontrar un solo punto que tengan en común. "Cada uno tiene su propio estilo, su propia manera de ganar", comenta el defensa alto, fuerte y firme en los unos contra uno y en el juego aéreo y que no se anda con bromas cuando está de servicio.

Amigo de la Diosa Fortuna
Él considera que tuvo "suerte y acierto por haber jugado en clubes que siempre se consagraron campeones". Y añade: "Es un poco de todo: calidad, competitividad, ayuda de los compañeros. Sin trabajo, entrenamiento, dedicación, las cosas no fluyen. Siempre tengo eso en cuenta. Y también procuro tener la tranquilidad que hace falta para hacerlo mejor y para ayudar al grupo en el que estoy a sumar victorias y títulos. Hoy estoy feliz aquí en el Santos, y espero no parar ahí".

Es decir, que la conquista de un décimo campeonato estatal no va a hacer que Durval deje de meter la pierna en un balón dividido o que se dé por satisfecho. Es al menos lo que queda claro cuando responde a la pregunta de FIFA.com sobre si podría elegir entre alguno de sus diez trofeos como el más importante de su carrera. No fue el del Campeonato Paraibano de 2003, el inicio de la serie; ni tampoco el Pernambucano de 2006, en su estado natal; ni el primero con el Santos en 2010, en un año formidable junto a los jóvenes cracks Neymar y Paulo Henrique Ganso.

"El próximo título es siempre el más especial", afirma. "Pero ustedes me pueden preguntar: ¿por qué el próximo? Cada título es especial y lo va a continuar siendo, pero el próximo aún no lo he conquistado".