El Salvador y Nueva Zelanda, a mano (2-2)
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La falta de juego fluído fue la nota dominante del partido amistoso que disputaron en Houston las selecciones de El Salvador y Nueva Zelanda y que concluyó con empate a 2-2.

En la primera parte, el equipo neozelandés basó su juego en una ordenada defensa, fundada en su poderío físico.

Los salvadoreños, que intentaron controlar el balón y ejecutar un juego más enlazado, no lograron ajustar bien sus líneas ni imponer un ritmo suficientemente rápido al partido.

El 1-0 para El Salvador llegó en el minuto 12, tras un largo y bien medido pase que, desde la defensa, Alfredo Pacheco envió a Rafael Burgos.

Este superó a su marcador por velocidad y, desde la frontal del área, elevó el balón por encima del portero neozelandés Mark Paston en una difícil, pero muy bien ejecutada volea.

El empate llegaría al minuto 27, un exceso de confianza de la defensa salvadoreña facilitó la entrada al área del defensa Ian Hoog, el jugador más completo del equipo neozelandés, que logró un tiro cruzado desde la izquierda y consiguió el 1-1.

Más de lo mismo
Tras el descanso, el equipo de El Salvador, que controló un poco más la posesión de balón, aunque sin efectividad ni precisión, trató de imprimir más ritmo a su juego, pero sin continuidad. Los intentos de penetración por el centro eran cortados continuamente por la asentada defensa neozelandesa.

Fue de nuevo protagonista Rafael Burgos quien, tras recibir la pelota dentro del área y quebrar en corto a su marcador, logró un tiro a media altura que, después de rebotar en el defensa Michell Boxall, se alejó del alcance del portero para conseguir el 2-1 a favor de los centroamericanos cuando se cumplía el minuto 55.

Tan solo ocho minutos después llegó el empate definitivo en la única penetración clara en jugada individual del equipo neozelandés.

El exterior izquierdo, Shane Smeltz, penetró por el centro en la frontal del área grande y envió un fuerte disparo que el portero salvadoreño logró rechazar, pero el balón le llegó al delantero Kosta Barbarouses que no se lo pensó y, al primer toque y dentro del área pequeña, envió el balón a la red.

Lo que viene para la Selecta
El Salvador, equipo que dirige el uruguayo Rubén Israel, se prepara para la tercera fase de la eliminatoria de la Concacaf que se inicia el 8 de junio y finaliza el 16 de octubre.

El equipo cuscatleco jugará en el Grupo B junto con México, Costa Rica y Guyana e iniciará la competición de visitante ante el combinado nacional tico y cuatro días después recibirá a la selección Tricolor.

El próximo partido amistoso de El Salvador se jugará este sábado en el Cotton Bowl, de Dallas, contra la selección de Moldavia y concluirá su gira por Estados Unidos el sábado, 2 de junio, al enfrentarse, en Washington, al combinado nacional de Honduras.

El Salvador jugó su quinto partido en territorio tejano con tres empates, un triunfo y una derrota en su haber.