A los pies de Messi
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El 9 de junio de 2012 quedará marcado con un color especial en el calendario personal de Lionel Messi. Y es que en New Jersey, el ganador de los últimos tres Balones de Oro de la FIFA consiguió un hito imborrable en su carrera: marcó su segundo hat-trick con la camiseta argentina, el primero ante Brasil, y terminó de conquistar la idolatría absoluta entre los aficionados de su país.

La exhibición del capitán Albiceleste ante la Seleção incluyó lo mejor de su repertorio: conducción, vértigo en los últimos metros y definición precisa en tres oportunidades, siempre desde su botín zurdo, para decorar un 4-3 tan amistoso como inolvidable. “Está en un momento excepcional hace tiempo, tenemos suerte de que sea argentino y juegue para nosotros”, aseveró Alejandro Sabella en conferencia de prensa. “Hoy ganamos porque Lio jugó para Argentina. Si hubiese jugado para Brasil, ganaban ellos”, amplió Ángel Di María.  “Va a ser siempre el mejor, hasta el día en que se retire”, completó su amigo Sergio Agüero.

Pero no sólo de palabras se llenó la tarde del rosarino. Tras llevarse un nuevo balón para su museo personal, Messi tuvo tiempo para agradecerle a Neymar -quien le pidió su camiseta- y sacarse fotos con cada uno de sus compañeros en el vestuario. Así, las cuentas oficiales de Twitter de los futbolistas argentinos y los principales medios digitales del país se llenaron de imágenes con el ídolo del plantel.

“Eso es lo que más feliz me pone”, reconoció el héroe de la jornada. “No deja de sorprenderme que me pidan una foto o escriban sobre mí mis propios compañeros y colegas. Los que estamos acá hace tiempo sabemos que venimos pasándola mal por los resultados, pero ahora podemos disfrutar de esto que es muy lindo”, se sinceró quien, además, se ubica ahora como cuarto artillero histórico de la selección con 26 tantos por detrás de Diego Maradona (34), Hernán Crespo (35) y Gabriel Batistuta (56).

Brasil, el rival favorito
El potencial de Messi parece activarse ante el clásico rival, tal como muestra un breve repaso a su archivo personal. Entre juveniles y mayores, el capitán acumula 5 victorias y 6 goles contra 3 derrotas y un empate: el día en que, por eliminatorias, se fue ovacionado por la afición brasileña de Belo Horizonte (2008).

“Siempre es lindo ganarle a Brasil y más con tres goles, pero prefiero destacar lo que hizo el grupo. Disfruto más con los éxitos grupales que individuales”, remarcó con su habitual humildad. No obstante, quien acumula 8 tantos en sus últimos cuatro juegos con la Albiceleste reconoce que la actual es su mejor versión a nivel internacional.

“No sé qué cambió, lo bueno es que ahora las cosas son diferentes: la selección gana y crece como grupo. Estamos encontrando nuestro juego. En lo personal, siempre intento hacer las cosas como en el Barcelona. A veces sale, otras no. Hoy me voy muy contento”.

Y no es para menos. Tras una agotadora temporada que se cerró con éxitos incontables en lo individual, el argentino ha apagado las pocas críticas que quedaban en su país con actuaciones similares a las que le han valido el reconocimiento mundial con la camiseta del FC Barcelona. “Nunca me habían ovacionado así acá”, reconocía hace apenas una semana en el Monumental tras golear a Ecuador. Sin dudas, los aplausos serán aún mayores en el próximo partido. En Argentina, finalmente, todos están a sus pies.