La reinvención de Arveladze
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Shota Arveladze, un delantero temible durante toda su etapa de jugador en activo, nunca ha dejado de mirar al futuro. Aun hoy conserva el récord de máximo goleador de la historia del fútbol georgiano, con 26 dianas en 61 partidos con su selección. Y aunque hace cuatro años se reconvirtiese en entrenador -actualmente dirige al Kayseripsor-, su línea apenas ha cambiado…

“No soy de los que miran al pasado”, confirma en declaraciones a FIFA.com. “Mi carrera de jugador está ahí, y tiene su importancia, claro está, pero prefiero centrarme en el futuro. Ahora soy entrenador. Quiero ver lo que soy capaz de conseguir como técnico”.

Pese a todo, resulta difícil ignorar una inmensa trayectoria como artillero. El ariete, nacido en Tbilisi, es un auténtico mito en su país, e inscribió su nombre en la leyenda de todos los clubes por los que pasó. Desde el Dinamo de Tbilisi, con el que debutó en 1992, hasta el Levante, donde colgó las botas en 2008, anotó 291 tantos en 410 partidos de liga profesionales, y fue aupándose sucesivamente a los primeros puestos de la tabla de realizadores de Georgia, Turquía y Países Bajos.

Arveladze conquistó cuatro ligas georgianas con el Dinamo, una Copa de Turquía con el Trabzonspor y un doblete de liga y copa con el Ajax de Amsterdam. Sin embargo, protagonizaría su mejor campaña en las filas del Glasgow Rangers, al contribuir activamente al fabuloso triplete de liga, Copa de la Liga y Copa Escocesa en 2002/03. “Me da mucha pena lo que le ha ocurrido al club. Cuando uno ha sido una vez del Rangers, sigue siéndolo toda la vida. Me encantó la ciudad, y me encantó el equipo. Espero de todo corazón que se recupere pronto”, confía.

Una segunda vida
Arveladze encadenó éxitos dentro de la cancha, pero de momento no está cosechándolos en el banquillo. Después de formarse como técnico en calidad de ayudante de Louis van Gaal, Ronald de Boer y Dick Advocaat en el AZ Alkmaar -equipo en el que también jugó-, en 2010 se hizo cargo del Kayserispor turco. Su primera temporada fue muy alentadora, ya que el club se quedó a las puertas de las plazas europeas, pero la última resultó sin duda más complicada. La Anadolu Yıldızı (“Estrella de Anatolia”) terminó 11ª.

“Tuvimos altibajos. Mi equipo es el más joven de la liga, y considero que desplegamos un buen fútbol. Pero tenemos que sumar más puntos, y espero que la próxima temporada conciliemos el juego con los resultados”, analiza Arveladze, que se siente plenamente realizado como entrenador: “La satisfacción suele llegar con los triunfos, pero es cierto que aprecio esta segunda vida. Ser entrenador me permite tener un nuevo enfoque del fútbol, muy diferente al que tenía como jugador. Es apasionante”.

Si bien es todo un ídolo en Georgia, afirma que no le interesa ocupar el puesto de seleccionador de su país. “No es una de mis ambiciones”, asegura, ya que prefiere observar como espectador la progresión del combinado nacional. Y es innegable que Georgia avanza. Los Jvarosnebi (“Cruzados”) ganaron 1-0 a Croacia y lograron sendos empates ante Grecia (1-1) e Israel (0-0) en la última fase previa de la UEFA EURO 2012. Todo ello les hace afrontar con grandes expectativas la próxima competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. Figuran en el Grupo I, donde se medirán con España, Francia, Bielorrusia y Finlandia.

Georgia cuenta con muchísimos futbolistas de calidad”, analiza Arveladze, pensando en nombres como Levan Kobiashvili, Jano Ananidze o Georgi Ivanishvili. “Tengo muchas esperanzas depositadas en la generación joven, la de 20-21 años. Se han hecho grandes esfuerzos en cuanto a infraestructuras, formación, escuelas de fútbol”. Y, por supuesto, concluye con una mirada hacia el mañana: “Pienso que todo esto va a dar sus frutos en un futuro cercano”.