Igesund: "Jugaremos un fútbol ofensivo"
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El nuevo seleccionador de Sudáfrica, Gordon Igesund, se ha ganado una reputación de artífice de milagros en el fútbol nacional, y recientemente le encomendaron la misión de obrar una transformación de ese calibre con los Bafana Bafana. El ex delantero de 56 años ha conducido a cuatro clubes distintos a ganar la liga sudafricana desde el banquillo. En su última gesta, Igesund no solamente salvó al Moroka Swallows del descenso tras tomar las riendas del equipo mediada la campaña, sino que al año siguiente se quedó a dos puntos de conquistar el título con el equipo de Johannesburgo. 

El técnico de Durban conversó en exclusiva con FIFA.com sobre los retos y las oportunidades derivadas de su nuevo cargo.

¿Qué significa para usted haber sido nombrado seleccionador de Sudáfrica?
Como es lógico, me siento muy honrado, orgulloso y privilegiado por poder entrenar a mi selección nacional. Toda selección es una riqueza nacional, y el hecho de que te den la oportunidad de administrar una riqueza nacional es claramente un privilegio.

¿En qué lugar ubica actualmente al fútbol sudafricano y a su selección, y hasta dónde le gustaría llegar durante su mandato?
Por varios motivos, la selección nacional no está donde debería estar. No tengo ningún reparo en decir que Sudáfrica debería figurar entre las cuatro o cinco mejores selecciones de África y, probablemente, entre las 20 primeras del mundo. Una de las principales razones por las que no estamos ahí es porque hemos tenido demasiados seleccionadores en un breve periodo de tiempo. Por ejemplo, cuando se contrató a Carlos Alberto Parreira, introdujo un estilo de juego que no es apropiado para una selección como los Bafana Bafana. Podría ser adecuado para Brasil, que cuenta con hombres del estilo de Roberto Carlos, pero nosotros necesitamos jugar el tipo de fútbol que se adapte a los jugadores que tenemos.

Esos seleccionadores también influían en la cantera del país, pues querían que todos los combinados nacionales jugasen con un estilo similar. Pero luego, cuando venía un nuevo seleccionador, todo eso cambiaba otra vez. Naturalmente, el desarrollo de la cantera es muy importante. Lo que espero inculcar es que necesitamos identificarnos con un estilo de juego propio y con una filosofía, y luego ceñirnos a todo ello. Voy a implantar un estilo de juego ofensivo, con extremos, y jugaremos con elegancia. Ese es nuestro punto fuerte y, si tenemos éxito, deberíamos aferrarnos a él. Si luego viniese un nuevo seleccionador, se le debería decir que ése es nuestro estilo de juego. Es lo que hace España, por ejemplo. Tiene un estilo fácilmente identificable y, cuando llega un nuevo seleccionador, no lo cambia todo de repente.

¿Cuáles son sus expectativas para la Copa Africana de Naciones 2013, que organiza Sudáfrica?
Me han encargado la misión de llevar al equipo hasta semifinales. Por un lado, es algo muy difícil, pero por otro creo que es algo más que factible. Jugamos en casa, y deberíamos marcarnos como objetivo ganar la competición. Ahora mismo, los Bafana Bafana no creen en sus posibilidades. Se han dicho muchas cosas negativas de ellos, y eso tiene que cambiar. Si un entrenador dice que necesita un delantero que meta goles, pero no hay ninguno, eso desmoralizará a los jugadores. De esa forma, no sacará el máximo rendimiento a los jugadores que tiene a su disposición. Yo confío en que podré trabajar con ellos mucho más tiempo con vistas a la Copa Africana de Naciones y, a partir de ahí, podemos llegar lejos. Creo que es una meta realista decir que queremos ganar la competición. Toda Sudáfrica estará apoyándonos y, si tienes 60.000 espectadores animándote, tienes que jugar bien. Uno de mis objetivos primordiales como seleccionador nacional es que pretendo conseguir que todos los sudafricanos vean a su selección como algo propio. 

¿Cómo ve la situación actual del Grupo A de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, donde los Bafana Bafana figuran por detrás de Etiopía y de la República Centroafricana?
Estamos en una situación decepcionante. Tras haber jugado contra Botsuana y Etiopía, deberíamos llevar al menos 4 puntos, si no los 6, pero solamente sumamos 2. Creo que necesitaremos 12 puntos para pasar a la última ronda y, siendo realistas, todavía podemos conseguirlos. Tenemos que ganar a Botsuana y a Etiopía y, por otro lado, vencer a la República Centroafricana en casa y arrancar al menos un punto fuera. Creo que la República Centroafricana es el tapado del grupo. Ya tiene [3] puntos en su casillero y ha eliminado a Egipto en la fase de clasificación para la CAN, lo que les habrá supuesto una inyección de moral tremenda. En la última ronda habría que tener suerte en el sorteo, ya que podrías medirte a una selección como Ghana o Nigeria, o bien a otra mucho más débil.

¿Cuáles son las virtudes y los defectos de la actual selección de Sudáfrica, y del fútbol sudafricano en general?
Creo que hay muchos más aspectos positivos que negativos en el fútbol sudafricano en general, pero en el caso de la selección es al revés. La liga nacional es muy potente. Este fin de semana, el Manchester United necesitó de un gol en el último suspiro para evitar la derrota contra el Ajax de Ciudad del Cabo, y hasta los futbolistas de Europa están interesados en jugar en Sudáfrica. Pero en cambio, los Bafana Bafana no conocen la victoria en sus 9 últimos partidos oficiales. Necesitamos trasladar nuestro poderío de la liga nacional a la selección.

Usted ha entrenado a muchos equipos en la primera división sudafricana. ¿Qué importancia tiene ese conocimiento a fondo de la liga local?
Sudáfrica es un lugar muy complejo. Tenemos muchas culturas diferentes. Los entrenadores tienen que entenderlo, y no es algo que capten siempre los técnicos extranjeros. Por ejemplo, en algunas culturas de Sudáfrica, la gente baja la cabeza cuando se le está hablando. Un entrenador local entenderá que su interlocutor está siendo humilde y mostrándole respeto, mientras que un extranjero podría pensar que es una falta de respeto.