10 días en la vida de Súper Pippo
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Los defensas del mundo pueden respirar tranquilos: Filippo Inzaghi, depredador del área por excelencia, ha colgado las botas. Súper Pippo, como es conocido por los tifosi, ha sido la antítesis de los delanteros del fútbol moderno, jugadores completos, rápidos, técnicos y fuertes.

El implacable artillero italiano era un futbolista endeble, no especialmente rápido, en absoluto espectacular, tampoco destacaba por su potencia de disparo, y siempre desentonó en el mediocampo. “Inzaghi nació en fuera de juego”, bromeó acerca de él el técnico del Manchester United, sir Alex Ferguson, refiriéndose a su ubicación, siempre al límite de lo autorizado. Su sentido de la colocación y su sincronización le permitían materializar goles con el pie, de cabeza, con la rodilla o incluso con la pelvis, como si actuase guiado por un sexto sentido.

El mayor de los hermanos Inzaghi, que cumplió los 39 años el 9 de agosto y autor de 315 goles a lo largo de su carrera, 28 de ellos con la Nazionale, decidió ignorar las ofertas procedentes de numerosos clubes, algunos clasificados para la Liga de Campeones de la UEFA, y ha preferido afrontar un nuevo reto como entrenador de los Sub-18 del AC Milan. “Vuelvo a empezar de cero, con mucha humildad, porque lo que hice como jugador ya no cuenta, aunque siempre lo llevaré en el corazón”.

FIFA.com repasa, a través de diez fechas, la carrera de este realizador atípico que ganó todos los títulos posibles, entre ellos la Copa Mundial de la FIFA™.

28 de agosto de 1991: Inzaghi se estrenaba como profesional, con los colores del Piacenza, club en el que se formó, contra el Módena (1-1) en la Copa de Italia. Poco después, el 1 de diciembre, debutaba en la Serie B, frente al Salernitana (0-0). Se fogueó así en las categorías inferiores antes de fichar por el Parma en verano de 1995, tras anotar 41 tantos en 96 encuentros durante cuatro temporadas.

2 de septiembre de 1995: primer gol europeo, en el partido de vuelta de octavos de final de la Recopa, contra el Halmstad sueco, que perdió 4-0 tras imponerse por 3-0 en la ida. Fue el comienzo de una serie récord de 70 dianas europeas: 2 con el Parma, 27 con el Juventus y 41 con el AC Milan, 50 en la Liga de Campeones, 10 en la Copa de la UEFA y luego en la UEFA Europa League, 2 en la Recopa, 1 en la Supercopa de la UEFA y 7 en la Copa Intertoto. Se mantendría durante mucho tiempo como máximo goleador europeo —70 goles en 115 choques, un promedio de 0,61 por partido—, antes de ser superado por el español Raúl (77 en 161 encuentros), batiendo así el viejo récord del alemán Gerd Mueller (62 goles en 71 partidos). Es el único futbolista que ha marcado al menos un gol en todas las competiciones europeas.

29 de octubre de 1995: firmó su primer gol en la Serie A contra su antiguo club, el Piacenza (3-2). Inscribiría 155 en total, 2 con el Parma, 24 con el Atalanta de Bérgamo, 57 con el Juventus y 72 con el AC Milan.

8 de junio de 1997: debutó con la selección italiana de Cesare Maldini, en el transcurso de un espectacular duelo del Torneo de Francia (3-3). Vería puerta 25 veces en 57 partidos con su país, 7 en la competición preliminar y una en la fase final de la Copa Mundial de la FIFA, 12 en la fase previa y dos en la fase final de la Eurocopa y tres en compromisos amistosos.

10 de mayo de 1998: después de fichar por el Juventus al inicio de la temporada, formó un temible tándem ofensivo con Alessandro Del Piero, y en la penúltima jornada, contra el Bolonia, logró una tripleta (3-2) que daba el título a la Vecchia Signora.

9 de septiembre de 2001: a pesar de su eficacia, la llegada de David Trezeguet provocó su salida de la Juve. Se rehizo en el AC Milan, y consiguió su primer gol con los Rossoneri contra el Fiorentina (5-2). La campaña siguiente fue sin duda la más fructífera de su carrera, con 17 tantos en la liga y nada menos que 12 en la Liga de Campeones, que sirvieron al AC Milan para alzar por sexta vez el trofeo europeo.

24 de septiembre de 2003: cuando estaba en su mejor momento, la mala suerte se cebó con él durante dos años, al encadenar un traumatismo craneal contra el Perugia, una distensión de la pantorrilla, una fractura en el tobillo izquierdo, otra en la mano y una tendinitis en la rodilla. Pese a todo, no se rindió y se mantuvo en lo más alto.

23 de junio de 2007: dio literalmente la Liga de Campeones a su club, al marcar los dos goles del triunfo en la final contra el Liverpool (2-1). Su camiseta se subastaría por 17.335 euros, que fueron donados al servicio de terapia intensiva neonatal del Hospital de la Sagrada Familia de Nazaret.

16 de diciembre de 2007: en la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, anotó el primer y el cuarto gol de la victoria del AC Milan sobre Boca Juniors (4-2).

13 de mayo de 2012: a los 38 años y 9 meses, marcó contra el Novara el último gol de su carrera. “Aunque no nazcas un Ronaldo o un Kaká, puedes convertirte en un gran jugador a fuerza de compromiso, serenidad, perseverancia y amor por lo que haces”, comentó Súper Pippo antes de poner fin a una carrera muy especial.