Fiesta completa para Brasil (0-3)
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Brasil goleó 3-0 a Suecia en la despedida del Raasunda, mítico estadio en que ganó su primer título mundial en 1958, en la reedición de la final de aquel torneo que sirvió al técnico Mano Menezes para volver de Europa con una alegría tras la plata olímpica.

El conjunto auriverde se impuso con un tantos del artillero Leandro Damiao (32) y un doblete del ingresado Alexandre Pato (84, 86 de penal).

El partido que se abrió con el puntapié inicial simbólico de Pelé, quien presenció el amistoso desde la platea como invitado de honor por liderar el once que ganó 5-2 al anfitrión la final de la Copa Mundial de la FIFA Suecia 1958 en Raasunda y le dio a Brasil el primero de sus cinco títulos mundiales, fue dominado de cabo a rabo por los sudamericanos.

Mano Menezes dispuso un equipo de base olímpica reforzado por Dani Alves, David Luiz, Paulinho y Ramires, pero siguió llevando la batuta de Oscar, el armador que llevó la camiseta 10 con clase, y la potencia ofensiva de la dupla Neymar-Damiao que exhibió alto nivel, aunque le faltó definición.

En Suecia se notó la ausencia de su as Zlatan Ibrahimovic, quien quedó fuera por lesión y eso repercutió en el pobre potencial ofensivo de los suecos, que pretendían llegar al inicio de las eliminatorias mundialistas europeas en septiembre con la moral alta, tras quedar eliminados en primera fase de la Eurocopa.

Brasil avisó con un gol anulado a Neymar (19), tras jugada de Oscar, por posición adelantada, y un derechazo de Dani Alves que pasó cerca, además de un desborde por derecha del as del Santos que cedió sobre la línea a Thiago Silva, quien no llegó a empujarla (29).

Apertura del marcador
Con Suecia metida en el fondo, los sudamericanos rompieron el candado con un centro con comba desde la izquierda de Neymar, repitiendo una fórmula que le dio frutos a la Seleçao en Londres-2012 hasta la derrota en la final contra México en Wembley (2-1), que cabezó Damiao (32) con pique abajo, de manual.

El portero auriverde Gabriel tuvo su primera intervención a los 42 cuando Toivonen estuvo a punto de lograr un empate injusto.

En la segunda parte, Dani Alves (46) abrió el fuego con un bombazo que exigió a Isaksson a estirarse.

Damiao, Bota de Oro de Londres-2012, buscó intensamente el gol y su doblete que casi logra con dos remates que salieron cerca (67, 68), pero ese doblete estaba en el banquillo.

Toivonen, el único sueco que llevó algo de peligro a Gabriel, se perdió el empate a los 77 tras un desborde por derecha y definir desviado frente al arco, un error que terminaron pagando los escandinavos con una goleada en contra, como en el Mundial-1958.

A los 79 minutos Pato reemplazó a Damiao, en medio de un festival de cambios que rompieron un poco el clima de seriedad del partido, y apenas cinco minutos después gritó su primer tanto al empujar de cabeza a la red una jugada enredada que terminó con Dani Alves asistiéndolo de cara al gol.

A los 86, Pato, que había tenido un pepel de reparto durante el Torneo Olímpico de Fútbol como suplente, festejó su doblete al convertir un penal que le cometieron a él mismo.

Brasil despidió el estadio de Raasunda, situado en las afueras de Estcocolmo y en cuyo solar se edificarán viviendas, de la misma forma en que lo hizo famoso: aplastando a la pobre Suecia, que una vez más se tuvo que conformar con un papel de acompañante de la fiesta brasileña.