Argentina pisa fuerte en Alemania (1-3)
© Getty Images

Argentina derrotó por 1-3 a Alemania, que jugó más de la mitad del encuentro con diez hombres por expulsión, en el minuto 30, del meta Ron-Robert Zieler, que derribó dentro del área a Gonzalo Higuaín.

Aunque Marc Ter-Stegen, que acababa de entrar el campo, logró parar el penal lanzado por Lionel Messi, a partir de ese momento Argentina empezó a llevar la iniciativa y Alemania se vio obligada a refugiarse atrás y tratar de crear situaciones de contragolpe.

En la primera media hora de juego, Alemania había tenido mayor posesión de pelota y una gran ocasión, en los pies del madridista Mesut Oezil, que fue conjurada por el meta Sergio Romero.

Argentina había empezado a reaccionar tras 20 minutos y, sobre todo a través de Angel Di María, había empezado a aproximarse al área. La salida, por lesión, del central alemán Mats Hummels había facilitado un poco la tarea y cuando llegó el penal todo se puso a favor de Argentina.

El fallo de Messi inicialmente enredó las cosas. Los contragolpes alemanes eran peligrosos y, en el 42, Miroslav Klose tuvo una gran ocasión, tras una jugada comandada por Marco Reus.

En propia puerta
El gol para Argentina llegó en el descuento tras un saque de esquina lanzado por Di Maria que Sami Khedira quiso sacar del área con tan mala suerte que terminó marcando en propia puerta.

Con el gol en contra, Alemania se vio obligada a salir con más agresividad en la segunda parte, buscó el empate y estuvo a punto de encontrarlo con un remate en el poste de Reus, en el minuto 49.

No obstante, Argentina con la nueva situación tenía muchos espacios y las aprovechó en el minuto 52 cuando, tras una jugada iniciada por el "Kun" Agüero, Messi marcó a pase de Higuaín.

El tercero para Argentina llegó en el minuto 72, con un remate de media distancia de Di Maria.

El descuento para Alemania llegó en el 81, con un cabezazo de Benedikt Höwedes a centro de Mario Goetze. Ambos equipos tuvieron ocasiones para hacer varios goles en un encuentro que, pese a los muchos cambios típicos de los partidos amistosos, rara vez perdió ritmo.