Gabi: "Nos hemos ganado el respeto de Europa"
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“Se me pone la piel de gallina sólo de pensarlo”, confiesa Gabi, capitán del Atlético de Madrid, cuando se le pregunta si se imagina levantando al cielo de Mónaco la Supercopa de Europa que su equipo va a disputar este 31 de agosto ante el Chelsea.

En mayo, tras ganar al Athletic de Bilbao de Marcelo Bielsa en la final de la Europa League en Bucarest, compartió los honores con Antonio López, líder del vestuario rojiblanco los últimos años. Pero tras la salida de Antonio del club, es Gabi quien porta el brazalete, lo que significa alzar los trofeos que gane el equipo… y mucho más. “Ser capitán del Atlético, por la dimensión e importancia que tiene este equipo, es muchísima responsabilidad. Cuando las cosas van bien, éste es un club maravilloso, pero cuando no, hay que afrontar los problemas, y eso te hace madurar… y muy rápidamente”, afirma entre risas.

De lo que nadie duda es del profundo compromiso del centrocampista de 29 años con el club. Y eso que no lo ha tenido fácil, porque tras ingresar en las categorías inferiores del Atlético y jugar cuatro años en el primer equipo, Gabi tuvo que hacer las maletas. “Cuando te vas, lo añoras todo mucho más y piensas en lo que podrías haber hecho para no tener que abandonar el club”. En sus cuatro temporadas en el Zaragoza, creció como jugador y se erigió en líder del equipo, pero su deseo era volver a casa. Lo consiguió en 2011: “Volví con las ideas muy claras. Quería jugar muchos partidos, ser un jugador importante y, de alguna forma, en caso de no hacer historia, sí conseguir que la gente en un futuro me recuerde con ese cariño con el que aquí se recuerda a los grandes jugadores que han dado todo por esta camiseta ¡Estoy en ello!”, asegura.

Horizonte Blue
De momento, en esta nueva etapa como rojiblanco es un fijo para Diego Simeone y el líder del mediocampo colchonero. Y tras la Europa League, tiene la posibilidad de conquistar otro trofeo. “Cualquier futbolista aspira a disputar títulos. Empezar la temporada peleando la Supercopa ante un equipo como el Chelsea es un sueño hecho realidad”.

Aunque el calendario ha obligado a los jugadores del Atlético a centrarse en el inicio de la liga antes que en la final, Gabi reconoce que ha sido inevitable pensar en el encuentro de Mónaco desde hace días. “La gente por la calle de lo que te habla es del Chelsea. Para muchos aficionados la temporada empieza el día 31, aunque para nosotros empezó hace bastante más. Intentas aislarte, pero no es fácil”, reconoce.

De su oponente, el vigente campeón de Europa, destaca “su fortaleza física, su unión en el campo”, y tiene claro que el mayor peligro de los Blues está en su contragolpe. “Tienen una contra brutal. (Juan) Mata es muy bueno en el último pase, y por la velocidad de Fernando (Torres), pueden crearte peligro en cualquier momento”, subraya.

El equipo de Roberto Di Matteo se ha reforzado además con fichajes como los de Eden Hazard o el brasileño Oscar, pero Gabi no cree que haya un favorito claro en la final. “Quizás ellos tienen más nombre como equipo, pero el Atlético de Madrid, sobre todo en los últimos dos años, se ha ganado el respeto de toda Europa. Además, tenemos al mejor rematador del mundo, Radamel Falcao, que en el área es letal. Ya ha demostrado que está más que preparado para estos partidos jugando dos finales y decidiéndolas prácticamente él. Le ayudaremos para que ocurra otra vez”, afirma convencido. “Será una final muy poderosa entre los dos mejores equipos de Europa hoy en día”, vaticina.

Un viejo conocido 
El partido será muy especial para Fernando Torres. Gabi coincidió con él en los juveniles y en el primer equipo rojiblanco. “No hemos tenido demasiado contacto desde entonces, pero le tengo cariño porque hemos vivido muchas cosas juntos y es un gran atlético. Ya ha dicho que va a ser el partido más especial de su vida, pero esperemos que no tenga su día”.

El Niño está en racha, con 3 goles en los últimos 4 partidos que ha jugado con el Chelsea, pero Gabi confía en las posibilidades de su equipo y apela al espíritu de Bucarest: “He revivido aquellos momentos, levantado la copa con los compañeros, y ahora no quiero otra cosa que repetirlo. No me veo en otra situación”. El viernes sabremos si es él quien levanta el ansiado trofeo.