Hungría homenajea Sandor Kocsis
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Cientos de aficionados húngaros abarrotaron la Basílica de San Esteban de Budapest, donde se repatriaron las cenizas del delantero Sandor Kocsis, leyenda del fútbol de los años 1950 y 1960 y compañero de selección de Ferenc Puskas.

Kocsis, que falleció en 1979 en Barcelona, donde jugó entre 1958 y 1966, fue inhumado en una cripta de la basílica, al lado de Puskas, que fue enterrado en diciembre de 2006 en la misma cripta.

La urna de "Cabeza de Oro", el sobrenombre que tenía en la selección húngara, fue colocada en el centro del templo, junto a un retrato en blanco y negro y los aficionados depositaron flores y fotos.

Anteriormente, se celebró una misa pública a la que asistieron el jefe del Estado húngaro Janos Ader, el presidente del Barcelona Sandro Rosell y el que fuera su compañero en el Barça Luis Suárez.

Exquisito goleador
Sandor Kocsis, nacido en 1929, fue máximo goleador (con 11 tantos) del Mundial-1954 celebrado en Suiza, en el que Hungría perdió la final contra Alemania por 2-3 en Berna, con una maravillosa selección húngara que dos años antes había ganado el título olímpico en Helsinki.

Kocsis fue uno de los integrantes de la selección húngara que participó en el recordado partido de Wembley de 1953, en el que Hungría batió a Inglaterra por 6-3, en la primera derrota a domicilio de los ingleses en 90 años. Fue 68 veces internacional y marcó 75 goles.

Tras la invasión soviética en 1956, Kocsis se exilió a España, donde jugó con el Barça durante 12 temporadas y allá coincidió con otros compatriotas como Ladislao Kubala y Zoltan Czibor, en una de las etapas más exitosas de la historia del club catalán.

Kocsis falleció en 1979, con 49 años, al caer desde la cuarta planta de un hospital de Barcelona, en unas circunstancias aún no esclarecidas. Unos años antes, le habían diagnosticado un cáncer gástrico y una leucemia.