Otra Copa Mundial que triunfa en México
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En octubre hemos visto a selecciones de todo el globo pelear en el camino a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. En Ciudad de México, sin embargo, se disputó un Mundial totalmente distinto.

La Copa Mundial de los Sin Techo, un torneo con periodicidad anual, acaba de celebrar su décima edición, y se saldó con un triunfo de Chile en la prueba masculina y del país organizador, México, en la femenina, al cabo de nueve días que contaron con la participación de cientos de futbolistas, en representación de 56 equipos.

Miles de personas se dieron cita en el emblemático Zócalo con motivo de los encuentros, una asistencia impresionante, aunque no sorprendió a nadie. Desde su puesta en marcha, en 2003, la Copa Mundial de los Sin Techo —un torneo benéfico que tiene como meta ayudar a los más desfavorecidos— ha pasado ya por Gotemburgo, Ciudad del Cabo, Melbourne y París.

La Copa Mundial de los Sin Techo se creó en 2001, a iniciativa de Mel Young y Harald Schmied, y es la piedra angular de su trabajo. La organización ha crecido hasta incluir a 73 socios de todo el planeta, que se unen con el objetivo de utilizar el poder del fútbol para cambiar vidas.

“El Mundial de los Sin Techo se ha convertido en una organización verdaderamente global, con 73 socios nacionales y más de 250.000 participantes en sus programas, basados en el fútbol”, explica Young, reconocido emprendedor social. “En el mundo hay miles de personas que viven en la pobreza o carecen de hogar, es un problema que empeora cada año. Las personas sin techo suelen ser excluidas y olvidadas", añade.

“Pueden volverse invisibles. Aun así, es posible cambiar el mundo y mejorar las vidas de la gente dando pequeños pasos, e inspirándonos los unos en los otros. Y el Mundial de los Sin Techo es uno de esos pequeños pasos en el intento de acabar con el desamparo y la pobreza para siempre. Este es el poder del deporte en acción", continúa.

Un estudio de la ONU realizado en 2005 calculó que había hasta 100 millones de personas sin hogar en todo el mundo. Y el fútbol puede aportar su grano de arena para solucionar esta crisis, como demuestra el éxito de la Copa Mundial de los Sin Techo.

A través de las empresas sociales y el apoyo del deporte de base, esta iniciativa benéfica ha llegado a 200.000 personas en el decenio transcurrido desde que se ideó. Ahora existen ambiciosos planes para incrementar esta cifra hasta un millón de personas, en los dos próximos años.

Un esfuerzo que abarca todo el año
Para conseguirlo, Young y sus colaboradores esperan aumentar a 100 sus socios nacionales, además de crear infraestructuras en cinco continentes y presentar pruebas concretas y tangibles de que la Copa Mundial de los Sin Techo tiene un impacto duradero en sus participantes.

Los datos recabados por la propia organización indican que el 93% de los jugadores sintieron una renovada motivación para afrontar la vida después de participar en el torneo, un 83% consideraron que sus relaciones sociales habían mejorado, y siete de cada diez declararon que sus vidas habían cambiado “significativamente”.

“El Mundial de los Sin Techo es una experiencia que transforma la vida de mucha gente, además de un evento deportivo único”, añade Young. “Durante nueve días, nos reunimos en Ciudad de México para disfrutar de un fútbol fantástico y compartir esta experiencia, pero en los otros 356 también nos une la lucha contra el desamparo y hacer algo para ponerle remedio”.

Y la capital de México pudo presenciar un fútbol fantástico. Gracias a las reglas específicas del torneo —partidos de 14 minutos, cambios continuos y tandas de penales de muerte súbita—, la diversión estuvo asegurada.

Los anfitriones alcanzan las dos finales
Chile se proclamó campeón de 2012 frente al país organizador, con una sensacional victoria por 8-5 en la final, después de que Brasil se adjudicase la tercera posición al batir por 6-2 a Indonesia, aunque, siguiendo el espíritu del torneo, todos y cada uno de los jugadores pudieron llevarse a casa una medalla.

La competición femenina mantuvo una tónica similar: dos selecciones sudamericanas, Brasil y Chile, disputaron las semifinales junto a México y Países Bajos. No obstante, en esta categoría el público local pudo festejar el triunfo de su equipo, que venció 6-2 a Brasil, mientras que Chile se hizo con el bronce.

Esta edición despertó una atención mayor que nunca, con los incesantes gritos de ánimo de los espectadores en los tres estadios callejeros construidos específicamente para la Copa Mundial de los Sin Techo y una creciente presencia en los medios sociales (por ejemplo, se prestó una cobertura completa y se informó de lo más destacado de los partidos a través de Internet).

A modo de conclusión, Young afirma: “Ciudad de México ha sido el escenario de un estupendo festival futbolístico. Ha organizado un acontecimiento deportivo espectacular, con una asistencia de casi 200.000 personas a lo largo de la semana y una audiencia global que lo vio en vivo a través de la televisión por Internet”.

“Y, lo que es más importante, ha contribuido a mejorar la imagen de las personas sin hogar, al dar todo el protagonismo a la gente más marginada y atraer la atención del mundo hacia la desgracia del desamparo", celebra.

“El fútbol tiene el poder de transformar vidas, y el mejor resultado de esta semana no ha estado dentro de la cancha, sino en el hecho de que los jugadores hayan dado un paso para avanzar en sus vidas, e inspirar a otras personas sin techo para que hagan lo mismo”, concluye.