Davis: "Es muy difícil ganar al Houston"
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En el Dynamo de Houston no hay grandes figuras. Si repasamos la lista de jugadores, no hay ningún nombre que destaque. No vemos David Beckhams, Thierry Henrys o Robbie Keanes, ni tan siquiera un Landon Donovan.

“No tenemos grandes nombres”, explicó a FIFA.com Brad Davis, un veterano mediocampista que representa a la perfección el estilo del Houston, basado en la fortaleza física y el espíritu de trabajo. “Nos empleamos a fondo. Puede que no tengamos estrellas, pero nuestros registros habla por sí mismos. Solo tienes que echar un vistazo”.

Así es. Desde su fundación en 2006, el Dynamo ha conquistado dos títulos consecutivos, en 2006 y 2007, además, cayó ante el Galaxy de los Ángeles en la final del año pasado, y solo se ha perdido la fase eliminatoria en una ocasión, en 2010. Y aunque está lejos de ser el equipo más glamuroso de la Major League Soccer, la entidad texana es una de las que más éxitos ha cosechado y una de las más regulares.

“Nuestro fútbol no es el más bonito del mundo”, afirmó con una sonrisa Davis, elegido mejor jugador del club en las tres últimas temporadas. “Pero resulta muy difícil ganarnos”.

Mucho más que un lanzador de faltas
Del mismo modo que a veces se acusa al Houston de ser demasiado rudo y brusco, tirando a expeditivo y rústico, el propio Davies lleva el sambenito de ser un simple especialista en jugadas a balón parado. Una opinión que para nada comparten la afición del Dynamo y su avezado técnico, Dominic Kinnear: “La gente no le valora [a Davis] como merece. Es uno de los jugadores con más talento natural que he visto en el día a día”, declaró sobre su pupilo el entrenador, nacido en Glasgow y ex internacional estadounidense.

Davis, por su parte, apunta al sistema y a la continuidad como fundamentos del éxito del equipo. “La formación cambia con los años, los jugadores, pero la mentalidad del Dynamo, el carácter y la actitud permanecen. Por eso tenemos éxito. Por eso solo nos hemos perdido las eliminatorias una vez. No es casualidad”.

Su precisión milimétrica desde el flanco izquierdo del mediocampo propició que el año pasado estuviera a punto de hacerse con el galardón al Mejor Jugador de la MLS (quedó segundo). En el Dynamo es el líder absoluto en titularidades, partidos disputados y asistencias. Pero, a pesar de su buen hacer, se sigue sin reconocer su valía. “No me corresponde a mí decir qué tipo de jugador soy, o cómo se me debería considerar. Quiero que se me recuerde como un futbolista que hizo todo lo que pudo para ayudar a sus compañeros a ganar”, aseveró Davis, quien a sus 31 años se aproxima al otoño de una carrera que se extiende a lo largo de 11 campañas en el campeonato estadounidense.

El batallador mediocampista nació en el corazón del medio oeste estadounidense, en hervidero futbolístico de San Luis (Misuri). “De niños no teníamos equipo de baloncesto o de fútbol americano. Todos los chavales jugaban al fútbol”, reveló al tiempo que rememoraba los felices recuerdos de su ciudad. San Luis ocupa un lugar especial en el Olimpo del fútbol del país, dado que cinco de sus vecinos participaron en la Copa Mundial de la FIFA 1950, en la que el combinado norteamericano hizo historia al imponerse a Inglaterra. “Allí tuve unos entrenadores fantásticos cuando era joven, gente a la que realmente le importábamos”, añadió Davis, siempre humilde, siempre dispuesto a compartir los elogios.

Lo primero es el DC United
El paso del aguerrido volante por la selección nacional no fue especialmente memorable, ya que solo suma cinco convocatorias con las Barras y Estrellas. Pero aprovechó todas las ocasiones que tuvo. De hecho, suyo fue el lanzamiento que otorgó a Estados Unidos la Copa Oro de la CONCACAF 2005 en la tanda penal contra Panamá.

Davis y sus compañeros del Houston, incluidos los internacionales Brian Ching y Ricardo Clark, así como su paisano de San Luis y máximo anotador del equipo, Will Bruin, están a un paso de su segunda final consecutiva de la Copa de la MLS (el encuentro a partido único del que cada año sale el conjunto campeón). De momento llevan ventaja al DC United, al que se impusieron por 3-1 en la ida de la final de la Conferencia Este. “Ahora mismo tenemos confianza”, aseguró Davis, segundo jugador más prolífico del Dynamo en la presente campaña, con ocho dianas desde el centro del campo. “Pero debemos tener cuidado porque el United irá a por todas en la vuelta, en Washington DC, eso está claro”.

“Nos esforzaremos a tope para terminar el trabajo. Si no estamos preparados, la culpa será únicamente nuestra”, agregó en referencia a la ronda previa, en el que vivieron una situación parecida. Tras lograr una holgada ventaja en casa en la ida ante el Sporting de Kansas City, que partía como favorito, el Dynamo tuvo que emplearse a fondo para terminar ganando por un solo gol de diferencia.

Cuando la conversación se centró en la Copa de la MLS, Davis dejó entrever una cierta desesperación en su voz. Será porque el año pasado una rotura muscular le impidió tomar parte en la amarga derrota sufrida a manos del Galaxy de Los Ángeles y su plétora de estrellas. Un equipo, por otra parte, diametralmente opuesto a su querido Dynamo. “No”, concluyó Davis. “Fue horrible perderme el partido el año pasado, ver a mis compañeros y no ser capaz de echar una mano. Pero quiero ganar la Copa de la MLS porque eso es para lo que hemos estado trabajando toda la temporada, eso es para lo que tanto hemos luchado”.