El Galaxy y el Dynamo vuelven a encontrarse
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La temporada de 2012 de la Major League Soccer alcanzará su punto culminante este sábado, cuando el defensor del título, el Galaxy de Los Ángeles, y el Dynamo de Houston se enfrenten por segundo año consecutivo por la corona de campeón de la liga norteamericana. El encuentro ofrecerá un choque de estilos y culturas futbolísticas entre las grandes luminarias del conjunto de Los Ángeles y el juego físico de los texanos, más famosos por su tenacidad que por su técnica.

Al igual que el año pasado, el encuentro se celebrará en las afueras de la ciudad de Los Ángeles, dado que el superior registro del Galaxy en la temporada regular le concedió la prerrogativa de jugar en propio campo el partido en el que se decide el título. “No nos importa jugar en su casa. Ellos disfrutarán de la ventaja de no tener que viajar y del aliento de su afición, pero qué más da. Nosotros jugamos donde sea”, ha declarado el veterano lateral del Dynamo Corey Ashe, dando a entender lo cómodos que se sienten los suyos sin la presión de ser favoritos.

Sin embargo, a pesar de la suficiencia y de la seguridad que parece reinar en el vestuario, el equipo de Houston sabe bien que sólo ha marcado un gol en sus cinco últimas visitas al Home Depot Centre de Los Ángeles.

Los locales, además, guardan buenos recuerdos de la Copa de la MLS del año pasado, donde se ciñeron los laureles con el gol de Landon Donavan en la segunda parte que otorgó al Galaxy una victoria por la mínima y el tercer título de liga. Dicho esto, los de Houston también están deseando conquistar su tercer trofeo nacional. En esta ocasión contarán con la contribución del mediocampista y especialista en pases decisivos Brad Davis, cuya ausencia se dejó sentir con fuerza en el choque del año pasado, un encuentro muy desigual a pesar de haberse decidido por tan escaso margen.

El Dynamo también llegará fortalecido por la presencia en sus filas del internacional hondureño Boniek García, cuyo fichaje a principios de la temporada ha otorgado al equipo de Dominic Kinnear mucho más dinamismo en el centro del campo.

La ocasión reviste un interés especial por el hecho de que se tratará del último partido de David Beckham en la Major League Soccer. El ex capitán de la selección inglesa, cuya llegada a Estados Unidos causó tanto revuelo en 2007, ha anunciado su decisión de abandonar Los Ángeles y el país. “Ha sido un gran embajador de la liga y del Galaxy”, manifestó el comisario de la MLS, Don Garber, con un punto de nostalgia que tiene visos de convertir la final del sábado en una especie de homenaje a la figura del jugador.

“El partido despertará una gran expectación por el hecho de que será el último de Beckham, pero no nos importa porque nosotros vamos allí a competir”, añadió Corey Ashe.

Choque de estilos
El Galaxy de Los Ángeles se siente muy confiado durante los preparativos del encuentro, a juzgar por las palabras de su entrenador: “Somos el mejor equipo de la liga desde el verano”. Difícil llevarle la contraria, sobre todo porque en su alineación figura toda una constelación de astros internacionales, con la aportación de Beckham (37 años) y Donovan en la creación y organización del juego, y el irlandés Robbie Keane en plena racha goleadora.

“Tiene tanta calidad que, si los rivales le regalan la más mínima oportunidad, los castiga sin piedad. Está que se sale en estos momentos”, comentó el defensa del Galaxy Todd Dunivant sobre Keane, quien acaba de entrar en el Once Estelar de la MLS, junto con Beckham y Donovan.

El Dynamo, por el contrario, carece de estrellas de relumbrón, sin ningún representante en el Once Estelar de la liga. Pero la calidad individual que le puede faltar, la compensa con entrega, trabajo, compenetración, resolución y poderío a balón parado. “Somos un equipo endiabladamente difícil para cualquier rival”, explicó a FIFA.com uno de sus jugadores, Davis, quien admite que Beckham fue uno de los ídolos de su niñez.

Sin embargo, nada de lo expuesto quiere decir que al Dynamo de Kinnear, que tan sólo en una ocasión ha estado ausente de la fase de eliminatorias desde su fundación en 2006, le falte mordiente. El delantero Will Bruin ha anotado 12 goles esta temporada, cuatro menos que el total de vértigo que ha registrado Keane.

La tradicional final de la MLS genera siempre una tensión muy peculiar, pues todo se decide en un solo partido. Ashe, el lateral del Dynamo, sentencia: “Veremos un encuentro muy abierto, con las emociones a flor de piel”.