Shahril: "Queremos reescribir la historia"
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La supremacía del sudeste de Asia está en juego esta semana, con el desenlace de la edición de 2012 de la Copa Suzuki de la AFF. Este reñidísimo torneo regional, en el que compiten ocho naciones y que siempre despierta un gran interés por parte del público, tiene este año un aliciente especial. Las dos selecciones con más títulos, Singapur y Tailandia, se medirán en una final a doble partido, cuyo vencedor se convertirá en el primer cuádruple campeón de la prueba. Los Leones singapurenses y los Elefantes de Guerra tailandeses juegan hoy el choque de ida en Singapur, y el sábado volverán a cruzarse en Bangkok.

Todo indica que Singapur afronta un reto de envergadura ante una entonada Tailandia, que continúa invicta en el certamen y despachó en semifinales a Malasia, vigente campeona. Otra baza del combinado tailandés es el máximo goleador del torneo, Teerasil Dangda. Los singapurenses tuvieron que contentarse en esa ronda con un trabajado triunfo por 1-0 sobre Filipinas.

No obstante, el rendimiento que han venido mostrando ambos conjuntos no será decisivo, según el capitán singapurense, Shahril Ishak. “Somos conscientes de que nos espera una selección tailandesa fuerte, pero confiamos en conseguir un buen resultado”, explica Shahril a FIFA.com. “Ayuda el hecho de que ya nos hayamos enfrentado varias veces, y que haya un entendimiento mutuo y un sano respeto entre nosotros”.

Espíritu de unión
Aun así, la última victoria de Singapur contra Tailandia se remonta a 2009, en un clasificatorio de la Copa Asiática. Pese a todo, Shahril espera que la experiencia, y por supuesto el trabajo en equipo, inclinen la balanza a favor de los suyos. En el plantel de los Leones figuran el incombustible delantero Alexander Duric y varios curtidos veteranos, además de muchos jugadores que se formaron juntos hace una década en la Academia Nacional de Fútbol.

“La experiencia y la camaradería nos han ayudado a progresar y a ser un equipo más compacto, y también han alimentado un deseo de ganar”, afirma Shahril. “[Los más jóvenes] complementan a los jugadores experimentados. Nuestro espíritu de equipo se ha fortalecido a medida que ha ido avanzando el torneo”.

A un paso de hacer historia
Al preguntársele si la ocasión de convertirse en la selección más laureada del sudeste de Asia hace que la final sea aún más relevante, Shahril no deja lugar a dudas: “Por supuesto”, dice. “Queremos ese récord, aunque no vamos a permitir que eso afecte a nuestro juego, ni a nuestra preparación y entrenamiento. Todos estamos concentrados en los partidos que nos esperan, y esperamos hacer historia”.

Shahril también habla de los partidos importantes que ha disputado el equipo en su feudo del estadio Jalan Besar, en su opinión “especiales”. Y pocos lo han sido tanto como este en la historia del fútbol de esta ciudad-estado insular. “Nuestros hinchas son el jugador número 12 de la selección singapurense. En la vuelta de semifinales contra Filipinas el ambiente era electrizante, muy cargado. Siempre intentamos dar una alegría a nuestros seguidores, que nos motivan y nos inspiran. Se quedaron acampados toda la noche, desafiando a la lluvia, para comprar entradas para la final, y las agotaron en tres horas”.

Shahril, de 28 años, siente un gran orgullo al lucir el brazalete de capitán. “Vestir la camiseta nacional y conducir al equipo al campo en el torneo ya es en sí toda una experiencia. No tengo palabras para describirla. Es una sensación que conservaré con cariño durante el resto de mi vida”.

El afable Shahril predica con el ejemplo. Puede actuar con las mismas garantías en el mediocampo y en ataque, y acumula ya cuatro goles en el torneo, a solo uno del artillero tailandés Dangda.

Un fructífero decenio
Sea cual sea el resultado, la etapa del seleccionador Radojko Avramovic, que casi ha alcanzado un decenio, ha traído enormes progresos para Singapur. A las órdenes del técnico serbio, la formación singapurense alcanzó la tercera ronda clasificatoria de la Copa Mundial de la FIFA 2010™, y el año pasado repitió esa gesta. También se ha adjudicado dos Copas Suzuki, las de 2004 y, más recientemente, 2007.

Raddy es un gran entrenador y un mentor para todos nosotros”, confiesa Shahril. “Ha rejuvenecido al equipo incorporando a muchos jóvenes. Yo soy uno de sus descubrimientos, y sin duda hemos cuajado como equipo”.

Esta nación de cerca de cinco millones de habitantes acometerá el año que viene el difícil reto de obtener la clasificación para la Copa Asiática, en un grupo que incluye a Omán, Siria y Jordania. Pero ahora su objetivo se centra en 180 minutos de fútbol. Y Shahril tiene fe en el olfato táctico de Avramovic, de 61 años. “El entrenador Raddy ha confeccionado un plan de juego, y lo llevaremos a cabo dentro de la cancha”.