Argentina vence y adelanta a Uruguay

Ecuador tan solo llevaba nueve años compitiendo en torneos internacionales cuando organizó el Campeonato Sudamericano (precursor de la Copa América) en 1947. Y aunque Brasil declinó participar, sí acudieron los dos equipos más curtidos y laureados del continente.

Argentina y Uruguay disputaron el primer encuentro entre selecciones nacionales fuera de las Islas Británicas en 1902, y entonces se creó una rivalidad que no ha hecho sino aumentar con el tiempo. Los ocho títulos del Campeonato Sudamericano de la Celeste fueron acompañados de sendos subcampeonatos de la Albiceleste. El combinado uruguayo también se había impuesto a su adversario en las finales del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Amsterdam 1928 y de la Copa Mundial de la FIFA™ celebrada dos años más tarde.

Los dos conjuntos rioplatenses llegaban al torneo ecuatoriano con el objetivo de conseguir el récord de títulos del torneo, nueve. Así pues, cuando se cruzaron en la final, hace exactamente 65 años este viernes, ambos sabían que una victoria les permitiría encabezar en solitario el palmarés de la prueba.

Pesos pesados
Uruguay había ganado cinco y perdido uno de sus seis partidos. Y también contaba con otras bazas alentadoras: cuatro encuentros sin recibir goles y el máximo realizador del certamen, Nicolás Falero, autor de ocho dianas. Argentina presentaba a su vez un balance de cinco triunfos y un empate, y contaba con magníficos atacantes, como Mario Boyé, Alfredo Di Stéfano, Félix Loustau, Norberto Méndez, José Manuel Moreno y René Pontoni, que le ayudaron a golear por 6-0 a Paraguay, 7-0 a Bolivia y 6-0 a Colombia. El seleccionador argentino, Guillermo Stábile, tenía tanta calidad a su disposición que dejó a Di Stéfano, de 21 años, fuera del once inicial, a pesar de que había visto puerta seis veces en cinco partidos.

Méndez, que posteriormente diría acerca de su carrera “Huracán fue mi novia, Racing mi mujer y la selección mi amante”, y que había brillado con la selección argentina que ganó las dos ediciones anteriores del Campeonato Sudamericano, inauguró el marcador tras una excelente acción de Moreno. Y luego puso el 2-0 al filo del descanso, en otra gran jugada combinativa.

El segundo periodo fue vibrante, de un arco a otro, y Uruguay volvió a meterse en el encuentro al materializar el tercer gol del choque en el minuto 74, por mediación de Julio César Britos. Sin embargo, el increíble Loustau sentenció al firmar el 3-1 definitivo, que daba a los suyos un 9-8 en el registro global de trofeos del Campeonato Sudamericano.