Xavi: "El hambre sigue"

No cabe ninguna duda de que Xavi Hernández tiene un nicho ya entre los mejores jugadores de la historia, no sólo por haberlo ganado todo a nivel colectivo y haber sido nominado entre los tres mejores del planeta en numerosas ocasiones, sino porque su exactitud de metrónomo y su capacidad técnica han quedado para siempre marcados entre los aficionados.

De nuevo parte de la élite mundial en 2012 al integrar el FIFA/FIFPro World XI, el mediocampista del Barcelona se dio tiempo para hablar con FIFA.com en una entrevista en que dejó claro que su sobriedad e inteligencia dentro de la cancha son un reflejo exacto de su personalidad fuera de ella.

Xavi, ¿cómo se siente al participar de nuevo de la Gala del FIFA Ballon d’Or?
Feliz por estar en Zúrich tras otro año fantástico en el Barcelona y con la selección, sobre todo esa Eurocopa ganada. Esta vez no me tocó estar entre los tres candidatos pero eso no empaña para nada las buenas sensaciones que tengo.

Además, para formar parte del FIFA/FIFPro World XI hay que ser nominado por los propios futbolistas…
¡Es un honor muy grande! Hay mucha gente en el mundo del fútbol, así que estar entre los once mejores y escogido por tus propios compañeros de profesión alrededor del planeta es un orgullo enorme.

En 2012 la selección de España consiguió la hazaña de ganar su segundo título europeo en cuatro años, más el triunfo en Sudáfrica 2010. ¿Cuál es el secreto del éxito?
Hay muy buen equipo. El talento es enorme y las ganas también. Y algo muy importante es que, cuando te acostumbras a ganar, te generas a ti mismo una presión y una responsabilidad para afrontar el siguiente reto. Tuvimos un poco de suerte también, como en los penales ante Portugal, pero luego ante Italia hicimos una gran final y coronamos un gran trabajo de una generación que, bajo mi punto de vista, es inmejorable.

Habla usted de la suerte, ¿qué tan importante la considera en un campo de fútbol?
Es importante. Y en momentos puntuales la hemos tenido. La suerte del campeón, dicen. Los cara o cruz nos han venido siempre de cara. Ante Paraguay en el Mundial, contra Italia en la Euro 2008 y el de Portugal hace unos meses… contra Croacia también en ese mismo torneo. La suerte ha estado ahí, claro, aunque obviamente también el espíritu competitivo para saberla aprovechar.

La selección ha conseguido también juntar a muchos jugadores de Real Madrid y Barcelona, ¿cómo hacer para que no influya la rivalidad?
Dejándola de lado, sabiendo que queremos el mismo objetivo cuando nos juntamos. Yo soy muy amigo de Iker Casillas, nos han dado un premio incluso (el Príncipe de Asturias), y eso se refleja cuando jugamos juntos. Por supuesto, así como dejamos de lado la rivalidad en la selección, nos olvidamos de la amistad cuando jugamos con nuestros respectivos clubes, pero sin perder la compostura ni el respeto en nuestro caso.

Una rivalidad que parece ocupar todos los espacios de la vida del país, ¿siente que se ha hecho más intensa en los últimos años?
Siempre ha sido así, llevo toda la vida en el Barcelona y es una guerra futbolística. Algunos la aprovechan para vender, pero es bueno para el fútbol, para la liga, para la selección. La verdad es que es un orgullo que en el país haya equipos de esa magnitud.

Además, en España hay una prensa muy cercana a los dos clubes, ¿usted sigue lo que se publica?
Me gusta leer los periódicos. Soy profesional de este mundo y me gusta estar enterado de lo que sucede. Y, claro, hay opiniones de todo tipo. Vivimos en una democracia y todos los puntos de vista son respetables, aún si estás de acuerdo o no.

Pasando al Barcelona, el equipo no rindió al nivel acostumbrado en la temporada 2011/2012, ¿a qué siente que se haya debido?
Precisamente eso que hablábamos del cara o cruz, en este caso nos salió cruz. Sobre todo en los partidos contra el Chelsea, ni en Stanford Bridge ni en el Camp Nou, donde teníamos la eliminatoria sentenciada, con un hombre más, y lo dejamos perder, tal como sucedió en la liga. Son esas cosas que este año hemos podido capitalizar de otra manera, no estamos dejando pasar ni un partido. Siento que la temporada pasada la tensión estaba un pelín más baja de lo normal, y lo acabamos pagando.

Al final del torneo, Pep Guardiola dejó al equipo, ¿siente que pesó también estar al final de un ciclo?
No lo creo. El grupo es muy competitivo. Lo ves entrenar y te das cuenta de que quiere ganar, incluso en los partidillos en los entrenamientos. El hambre estaba, y sigue. En este torneo tenemos prácticamente los mismos futbolistas y los resultados han sido casi inmejorables.

¿Le parece que quedaron en deuda con la afición?
No, tanto como eso no. Hemos ganado mucho ya. Queremos darle alegría al barcelonismo y eso nos gusta, tanto a nosotros como a los aficionados, pero no siento que una temporada negativa nos hiciera sentirnos en deuda, sólo con más ganas de volver a conseguir triunfos.

¿Cuál es la diferencia entre el Barça de Tito Vilanova y el Barça de Pep?
Es muy parecido. Hemos tenido la fortuna más de cara este año, pero los procesos son casi iguales. Es normal, Tito era el segundo de Pep, trabajó mucho con Pep. Las personalidades de cada uno son distintas, pero los entrenamientos son muy parecidos, el sistema es casi el mismo, las ganas están intactas. Es la continuidad en toda la expresión de la palabra.

Pese a ello, el equipo sufrió un poco más al principio de temporada, antes de convertirse en su versión más arrolladora de los últimos meses…
Al principio de temporada siento que no estábamos tan bien físicamente y aunado a que los rivales nos conocen mucho, nos estaba costando trabajo. Pero fue cuestión de tomar ritmo y respetar nuestra filosofía de juego y en los últimos dos o tres meses el equipo ha estado con el engranaje de los últimos años.

¿Qué siente de tener tanta distancia sobre el Real Madrid?
Una alegría. Una satisfacción personal. Es muy largo, quedan muchos partidos pero es verdad que el colchón es enorme y nos acerca al título de liga, sin duda.

Pasando a la Liga de Campeones de Europa, el rival es el Milan, ¿qué le evoca el equipo italiano?
Es un rival difícil, que se cierra bien atrás. Defensivamente siempre nos han complicado muchísimo. Además, San Siro no es un campo nada fácil, la afición es muy caliente. Incluso por historia, hay que recordar que tienen más Copas de Europa que nosotros, quizá no pasan su mejor momento ahora mismo, pero siempre tienen futbolistas capaces de complicarte la vida.

Para terminar, ¿siente que el equipo está a las puertas de otro año histórico?
El equipo está muy competitivo, queremos hacerlo bien en todos los torneos. Nos gustaría ganarlo todo. Hay que ser prudentes y muy cautos. Talento no va a faltar, esperemos que la fortuna nos acompañe también.