Neymar: "La presión es muy grande"

Los peinados exóticos, el número 11 en la espalda y un repertorio inagotable de lujos con el balón en los pies han convertido a Neymar en un personaje conocido a lo largo y ancho del planeta fútbol. Pero el brasileño, elegido por segundo año consecutivo como el mejor jugador de Sudamérica, no se marea.

Muy por el contrario, pese a ser pretendido por los gigantes del fútbol europeo, el atacante del Santos y la selección brasileña asume su rol con naturalidad y mantiene los pies en su país de origen, donde ya ha conquistado varios títulos incluyendo la Copa Libertadores de 2011. Mientras se prepara para repetir más éxitos en 2013, Neymar habló de todo con FIFA.com: su balance de 2012, los cambios en la Seleção, su flamante paternidad y el contrato que lo une al Peixe hasta 2014. Lo compartimos a continuación.

Neymar, esta es la segunda vez que visita la Gala del FIFA Ballon d’Or en Zúrich, ¿qué sensaciones tiene al respecto?
Siento un orgullo muy grande, una felicidad enorme. Estar presente en una fiesta tan grande donde están los mejores del mundo, al lado de ídolos míos, obviamente me pone muy feliz.

¿Lo vuelve aún más especial el hecho de ser el único representante del fútbol sudamericano de clubes aquí?
Es una sensación especial, sí. Siento que mi trabajo está bien hecho y que voy por el camino correcto. Estoy muy contento de ir cumpliendo las metas que me he propuesto. Ahora espero seguir así y poder estar presente en las próximas también.

Estuvo nominado por segunda vez consecutiva para el Premio Puskás al mejor gol del año. ¿Marcar goles de bella factura es otra de las metas que se propone cada año?
No, no… Son cosas que pasan, pero no es que yo piense en marcar goles bonitos cuando estoy dentro del campo. Gracias a Dios se me han dado tantos muy lindos y, sobre todo, ¡me han servido para venir a la Gala!

¿Disfruta más de marcar que de dar asistencias?
¡Disfruto las dos cosas! Cuando no se puede meter un gol, una asistencia también me pone muy feliz. Es más: cada vez que meto un pase y un compañero anota, siento lo mismo que si hubiera marcado yo.

Qué es más difícil para Neymar hoy: ¿destacarse en el fútbol o criar un hijo?
¡Depende del momento! (Ríe) Mi hijo ahora tiene casi un año y medio ya me está dando mucho trabajo también. Diría que ahora es un poco más difícil criar a un hijo…

¿Cómo se definiría como padre siendo tan joven?
Soy un padre muy feliz y agradecido a Dios por haberme dado este regalo maravilloso. A mi hijo lo mimo bastante, lógicamente. Siempre que puedo estoy con él ya sea en la concentración, en mi casa o en la casa de su madre. Quiero estar presente con él todo lo que se pueda.

Hablemos de fútbol. ¿Cuál ha sido su momento imborrable de 2012?
Diría que contra Cruzeiro, en un partido del campeonato brasileño, cuando me aplaudió toda la torcida adversaria (Nota: el 4 de noviembre, Santos goleó como visitante 4-0 y Neymar anotó tres goles). En ese momento sentí una gran emoción. La verdad es que quedé súper honrado con lo ocurrido, me marcó mucho.

También disputó los Juegos Olímpicos de Londres. ¿Qué análisis hace tras haber perdido la final contra México?
Es complicado. Fue un momento feliz, pero triste a la vez. Diría que fue un aprendizaje muy grande. Muchos atletas olímpicos van en búsqueda de medallas, ya sea de bronce, plata o de oro. Y nosotros conquistamos una de plata: no es lo que esperábamos, pero igual es maravilloso para un deportista. Infelizmente perdimos la final, pero también estoy contento por ser un atleta medallista.

Al menos podrán enfrentar a México en la próxima Copa FIFA Confederaciones. ¿Es una revancha para los que estuvieron en Londres?
¡Un poquito! (ríe fuerte) Después de haber perdido la final, estamos con bastantes ganas. Pero la verdad es que no tenemos nada en contra de ellos, desde ya. El fútbol es así, en toda final tiene que haber un vencedor y esta vez les tocó a ellos. Creo que merecieron el triunfo en aquel partido.

El 2012 trajo cambios importantes para la selección brasileña. ¿Qué le dejó Mano Menezes?
Mano fue el que me llevó a la selección brasileña, el que me hizo la primera convocatoria. He aprendido muchas cosas con él, claro. Cada entrenador con el que trabajas tiene métodos diferentes y de todos se aprende un poco. Con Mano no fue diferente, aprendí mucho también.

¿Qué expectativas le despierta la llegada de Luiz Felipe Scolari?
Las expectativas son grandes. Es un gran entrenador, contra el que pude jugar, pero además una gran persona. Ojalá que en nuestros juegos podamos demostrar eso y se salden todos con victorias.

Estamos hablando del último entrenador en ganar la Copa Mundial de la FIFA para Brasil. ¿Qué recuerda de aquel torneo en 2002?
¡Me acuerdo muy bien! Tenía 10 años y me levantaba muy temprano, porque los partidos se jugaban a esa hora en Brasil. Siempre alentando, gritando en la madrugada. Recuerdo todos los partidos y los goles, sobre todo los de la final.

¿Qué tan importante será la Copa FIFA Confederaciones teniendo en cuenta la falta de torneos oficiales para la selección brasileña en los últimos años?
Es un campeonato súper importante, ne el que vamos a enfrentar a selecciones de gran calidad. Nos va a permitir prepararnos para la Copa del Mundo. Tenemos que aprovecharla para ensamblar el equipo con un entrenador nuevo y acostumbrarnos a un trabajo totalmente diferente. La idea es lograrlo lo más rápido posible para el bien de la selección.

¿Están listos para convivir con la presión que implicará jugar dos torneos tan importantes ante una torcida tan exigente como la brasileña?
La presión es muy grande. Sin importar dónde juguemos, siempre la hay, aunque será mayor en casa. Somos conscientes de ello, pero nos gusta. Es una linda presión, de la buena. He tenido la suerte de jugar finales de distintos campeonatos y sentir esa presión por ganar es maravilloso. Estamos preparados para todo eso, el jugador brasileño lo acepta con naturalidad. Nos estamos preparando para ese momento.

¿Dónde está parada la selección brasileña hoy? Ronaldo manifestó recientemente que no la veía entre las cinco mejores del momento, ¿coincide?
Si uno mira el Ránking, actualmente Brasil no está entre las cinco mejores. Pero estamos trabajando fuerte para afirmar la identidad del equipo, aceitarlo más. Esta selección no viene jugando junta un buen tiempo: ha cambiado mucho y necesita trabajar mucho para forzar esa identidad y alcanzar la cima nuevamente.

¿Qué objetivos se ha fijado para este 2013?
Primeramente ayudar a Santos, conquistando títulos o de la forma que sea: con goles, con pases, tirándome a los pies si es necesario. Eso es lo que importa. Con la selección lo mismo: ganar campeonatos y llevarla a lo más alto nuevamente.

¿Seguirá en Santos hasta después de la Copa Mundial de la FIFA?
Ni yo lo sé. Tengo contrato hasta 2014, pero aún falta mucho para el Mundial. No sé si voy a renovarlo o no. Es un tema personal que voy a tener que pensar con mi familia y con el Santos. Es algo que seguramente conversaremos más adelante.

Dani Alves nos ha contado que le insiste constantemente para fichar por el Barcelona…
(Ríe fuerte) ¡Dani siempre me avergüenza! Me pone en una situación incómoda…

¿Considera que el hecho de permanecer en Brasil tanto tiempo puede retrasar su crecimiento como jugador?
No. Ya sea fuera o dentro de Brasil, un jugador puede evolucionar y mejorar. En lo personal, cada año que pasa siento que crezco tanto en mi juego como en la experiencia acumulada. Algunos dicen que hay que salir fuera para crecer, pero yo no estoy de acuerdo.

Recién tiene 20 años pero ya ha ganado varios títulos y su nombre es conocido en todo el mundo. ¿Cómo lidia con todo eso en el día a día?
Soy consciente de que aún me ocurrirán muchas cosas en la vida y hasta hoy todo ha sucedido demasiado rápido. Pero me siento preparado para todo: cuando se me presentaron las oportunidades he trabajado mucho para aprovecharlas y por eso es que me encuentro muy feliz. Ahora quiero conseguir más cosas y títulos, tanto con el Santos como con la selección. Mi objetivo es seguir creciendo pero no sólo como jugador, sino también como persona.