Hildebrand: "Quiero seguir mejorando"
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Hubo un tiempo en el que Timo Hildebrand llegó a tocar la cima del mundo. En 2006, el guardameta formó parte del combinado alemán que logró el tercer puesto en la Copa Mundial de la FIFA que se disputó en su país. Un año después, el portero se proclamó campeón de la liga germana con el Stuttgart, pero su fichaje por el Valencia en julio de 2007 marcó el inicio de un declive en su carrera.

Hildebrand no tuvo suerte en su paso por España, como tampoco la tuvo en el Hoffenheim en la temporada 2009/10 ni en el Sporting de Lisboa en la 2010/11. El que fuera guardameta de la selección alemana llegó a verse sin equipo hace año y medio, hasta que el Schalke 04 lo contrató en octubre de 2011, después de que Ralf Faehrmann, su portero titular, sufriese una grave lesión.

Hildebrand no desaprovechó lo que parecía su última gran oportunidad y se ha convertido en un fijo en la portería de la escuadra de Gelsenkirchen. “Las cosas me están saliendo bien, o hasta se podría decir que muy bien. Si nos fijamos en mi trayectoria es fácil imaginar lo feliz que me siento por haber tenido la oportunidad de jugar con el Schalke en la Bundesliga. Ahora soy el portero titular”, declaró a FIFA.com el guardameta, que tiene actualmente 33 años.

Tres años de reveses
Hildebrand ha vivido lo que él define como una auténtica “odisea”. Tras dar el salto a la selección y triunfar en el Stuttgart, la carrera del guardameta entró en barrena.

“Llegué al Valencia en un momento muy malo. La situación del club era caótica, pero yo quería dar el paso de jugar en el extranjero. Después de vivir algo así sabes mejor a qué atenerte”, explica con melancolía el cancerbero, que ha sido internacional en siete ocasiones. “Aquella etapa me hizo perder la confianza, pero también me ha convertido en una persona más fuerte. En todos los sitios por los que he pasado he aprendido algo, también de lo malo. Así es la vida. He logrado salir adelante y he superado los momentos más complicados“, añadió.

Durante aquellos años, todo fueron contratiempos para Hildebrand. El guardameta pasó su etapa en España entre el banquillo y la grada, en Hoffenheim no tuvo suerte con las lesiones y en Lisboa nunca llegó a consolidarse como titular.

Sin club
Cuando su contrato con el Sporting expiró, Hildebrand se encontró en el paro. Sin equipo y sin confianza, este portero y padre de familia tuvo que seguir entrenándose en solitario.

“Mi familia y mis amigos me ayudaron mucho durante aquella etapa. Para mí fue muy importante poder contar con gente que me brindó su apoyo. No llegué a sufrir lo que se dice una crisis existencial, pero me faltaba el fútbol, que es lo que he hecho toda mi vida, a veces con mucho éxito. De repente me encontré solo, sin club y sin compañeros de equipo. No sabía cuándo iba a volver a defender una portería. Fue un momento muy complicado”, comenta Hildebrand en referencia a la etapa más difícil de su carrera.

Regreso a la Liga de los Campeones
Sin embargo, este guardameta de 1,86 metros de estatura está volviendo por sus fueros desde que fichó por el Schalke. Hildebrand se ha ganado la titularidad en Gelsenkirchen y es uno de los destacados en un equipo que en los últimos meses no atraviesa su mejor momento y que ocupa la novena plaza en la Bundesliga.

“Al principio solo me importaba conseguir equipo, pero con el tiempo vas aspirando a más. Sientes el gusanillo en los entrenamientos y quieres jugar. Siempre he sido ambicioso y quiero seguir mejorando”, declaró el guardameta.

Hildebrand puede dar el siguiente paso este miércoles por la tarde. El veterano cancerbero volverá a ser uno de los centros de atención cuando su equipo se mida al Galatasaray a domicilio con motivo de la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. La principal amenaza de la escuadra de Estambul cuenta son dos delanteros de talla mundial: Burak Yilmaz (haz clic en el enlace de la parte derecha de la pantalla para leer la entrevista en exclusiva con el jugador turco) y Didier Drogba.

Sin miedo de los grandes nombres
“Sobre el campo no existe el miedo. En unos octavos de final de la Liga de Campeones no hay jugadores malos. Todos tienen mucha calidad, tanto Burak Yilmaz como también nuestros zagueros”, advirtió Hildebrand antes del duelo con el conjunto del Bósforo.

“Los partidos contra el Galatasaray tendrá mucha intensidad y emoción. El ambiente será fantástico en los dos encuentros, y me temo que incluso en nuestro estadio habrá muchos seguidores turcos alentando al rival. En cualquier caso, creo que tenemos opciones de pasar a la siguiente ronda. Somos un equipo al que se le dan bien las competiciones europeas. Estaremos preparados cuando llegue la hora”, declaró con optimismo Hildebrand.

Sin duda, el alemán es el tipo de portero que nunca se rinde y que siempre está dispuesto a vencer las adversidades. Los aficionados del Schalke pueden dormir tranquilos: la portería del club de sus amores está en buenas manos.