Valderrama: "Pekerman recuperó la identidad del fútbol colombiano"

A los 51 años, Carlos Valderrama sigue siendo fuente de consulta obligada a la hora de analizar el presente del fútbol colombiano. Y es que el Pibe, que mantiene la misma melena dorada de sus años como profesional, representa aún la cara más reconocida del deporte rey en su país.

En Zúrich, donde asistió para entregar el Premio Puskás de la FIFA durante la Gala del Balón de Oro, el máximo ídolo de Colombia habló de todo junto a FIFA.com. El papel del enlace tradicional en el fútbol moderno, el dulce momento de su selección, la influencia de José Pekerman y la actualidad de Radamel Falcao: “Puede superarme, lo está demostrando con goles”.

Pibe, pasan los años y su figura se mantiene vigente. ¿Qué significó haber sido invitado a participar de la Gala del Balón de Oro de la FIFA?
Algo inolvidable. Me sorprendió la invitación, esa es la verdad, pero resultó una sorpresa muy buena y agradable. Estoy contento, alegre y orgulloso porque de alguna manera estoy representando a mi país en un evento que siempre seguía por televisión. Me emocionó ser invitado.

¿Con quiénes quería cruzarse sí o sí en su llegada a Zúrich?
¡Con muchos! Sobre todo los jugadores del momento, con los que no tuve oportunidad de enfrentarme o cruzar en otros eventos. Son de otra generación. Por eso llevé la cámara preparada para conseguir la foto del recuerdo. Quería una con (Lionel) Messi, a quien había visto en dos ocasiones pero con demasiada gente alrededor. También con Andrés Iniesta y Cristiano Ronaldo, a quienes tengo la satisfacción de poder ver siempre por televisión.

De los tres candidatos finales al Balón de Oro, ¿es Iniesta el que más se le parece?
Sí, seguro que sí. Es el que más se asimila en cuanto al estilo y la forma de jugar a uno y dos toques. Es un organizador de equipo y, al igual que pasaba conmigo, no marca tantos goles. Es el que más se parece, un jugador de pases gol. Yo disfrutaba más de hacer una asistencia que de marcar un tanto. Me encantaba salir a correr detrás del compañero que metía el gol tras un pase mío.

¿Por qué no se ven ya tantos jugadores de ese estilo?
El sistema de juego es distinto. A los números 10 clásicos, el estilo que yo manejaba, los tiran por las bandas para que vayan y vuelvan. Y allí desaparecen un poco, porque físicamente hacen un trabajo descomunal pero piensan poco. De todos modos, es muy difícil que se acaben totalmente, porque los jugadores con ese talento siempre se necesitan en cualquier equipo.

Hace un tiempo nos comentaba que a la selección colombiana le faltaba un enlace definido, algo que parece haber quedado atrás desde la aparición de James Rodríguez. ¿Cómo lo ve en esa función?
Bien, bien… James ha hecho un trabajo muy bueno. Yo soy uno de sus admiradores en Colombia, uno de sus protectores. Por su estilo y por lo que ha hecho en su corta carrera: es un muchacho que se fue para Argentina, resultó campeón en Banfield y luego titular en el Porto. Ha hecho la diferencia, y en la selección de mayores no le ha pesado la camiseta. Estamos tranquilos porque está apenas arrancando, tenemos un jugador de categoría por mucho tiempo.

¿Cómo evalúa el trabajo de José Pekerman al frente de la selección?
Positivo. Llegó una persona de fútbol, que sabe jugar y que, a su estilo, ha recuperado la identidad del fútbol colombiano. Los jugadores se han adaptado y están consiguiendo los resultados que a Colombia y al mundo le gustan. Y no ha ganado los partidos porque sí, sino porque está jugando bien al fútbol. Metió cuatro o cinco jugadores que no estaban nunca en la selección como (Edwin) Valencia, Macnelly Torres, (Carlos) Valdez, Teo Gutiérrez... Se armó un equipo importante, tenemos la base. Esperemos seguir así y que logremos el sueño de todos los colombianos, que es volver a un Mundial.

La euforia que se vive en torno del equipo, ¿le parece excesiva o justificada?
¡Es emocionante! Y es normal que pase después de tanto tiempo. Lo estábamos esperando, porque siempre hemos tenido generaciones de muy buenos futbolistas que se perdieron en el camino. Pero con esta generación se va a lograr retornar al Mundial, pienso yo, y jugando un buen fútbol.

¿Es comparable esta generación con la de los años 90?
Es distinta, pues este grupo juega todo fuera de Colombia. Yo recién me fui después del Mundial del 90 y luego partieron Lionel (Álvarez), (René) Higuita y el resto. Esos jugadores llevan mucho tiempo fuera del país y eso nos da un poco más de experiencia internacional, otra cultura y otra forma de vivir. Creo que esta generación nos lleva ventaja. Esperemos que lo demuestren llevando a la selección a los Mundiales, como hicimos nosotros.

Aquel equipo brillante en los 90 fue acusado de una supuesta relajación después de golear a Argentina 5-0 en Buenos Aires. ¿Teme que pueda sucederle algo así a este grupo?
Nosotros no nos relajamos, al contrario. Disfrutamos ese partido y ganamos 5-0 en el Monumental, algo que nunca más ha pasado. Había que disfrutarlo, ¡pero seguimos trabajando! Sucedió que en el Mundial no anduvimos como debíamos y los otros equipos jugaron mejor. En Colombia nunca aceptaron eso. Y yo, como jugador, siempre dije que el fútbol es así: uno tiene picos altos y bajos. Y sucedió eso. Esta generación sabe que no ha logrado el objetivo, que está jugando bien y que el país está muy feliz. Pero para lograr historia hay que aprovechar los momentos, y este es uno importante para ellos. Es un equipo joven, que tiene sueños, que va a lograr su objetivo y que va a seguir mejorando sus actuaciones por el bien propio y del país.

¿Qué le sugiere el presente exitoso de Radamel Falcao?
Está haciendo una historia hermosa. Los colombianos, y yo en lo personal, estamos muy orgullosos de sus logros. Ha hecho una carrera exitosa en corto tiempo. ¡Es un muchacho que está joven! Fue goleador y campeón en River, en Porto sucedió lo mismo. Y aquí en el Atlético, un equipo que estaba en dificultades cuando llegó, demostró que es bueno. Dijo ‘aquí estoy y soy goleador’. Y pelea, mete goles, es la figura del equipo. Antes, en lo personal, esperaba el fin de semana para ver a Messi y a Cristiano Ronaldo. Ahora espero para ver a Falcao también. Va a seguir marcando goles, es la insignia del fútbol colombiano en este momento y nos va a dar la satisfacción de verlo en el Mundial de Brasil.

Sin embargo, la figura emblemática en la historia del fútbol colombiano sigue siendo la suya. ¿Puede ser superado por Falcao?
Sí, sí… lo está demostrando con sus goles. Y además me encanta su forma de ser: pese a ser un muchacho joven, se ve la tranquilidad y la humildad que tiene en todos sus logros. Acepta a la gente, firma autógrafos, está vinculado en actos sociales. Me encanta su estilo y no sólo como jugador, sino como persona. Va por buen camino.

Usted hace referencia constante al pueblo colombiano. ¿Qué decirles a aquellos que aún lo siguen e idolatran a tantos años de su retiro?
Sólo agradecerles, de corazón. Porque a pesar de haberme retirado hace ocho o nueve años todavía siguen mi carrera. Se preocupan por lo que hago, preguntan, me demuestran su cariño en todos lados. Una de las cosas que más me ha gustado en la vida es representar a mi país, así que les agradezco por mantenerse en sintonía con el Pibe Valderrama. Ojalá siga por mucho tiempo más.