199 selecciones se apuntaron para participar en la fase preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 2002, aunque sólo 193 de ellas jugaron realmente en los 777 encuentros disputados. Esta edición también aportó nuevas plusmarcas a los libros de historia futbolística, como un récord de goles (tanto colectivo como individual) en un solo partido, o el triplete más rápido jamás marcado en un encuentro internacional. Más de 17 millones de espectadores llenaron los estadios durante los encuentros. Además, algunas de las grandes selecciones se encontraron con dificultades ya desde las primeras rondas.
En la zona de la CONCACAF, nadie contaba con Costa Rica, pero los Ticos dejaron boquiabierto a todo el mundo al dominar la competición de principio a fin. Estados Unidos se clasificó con partidos aún por disputarse, pero necesitó para ello que le favorecieran resultados ajenos. El favorito a priori, Méjico, llegó al último encuentro sin tener su futuro resuelto, aunque finalmente, en el momento decisivo obtuvo el pase sin problemas. El campeón de la confederación, Canadá, ni siquiera llegó a la última ronda. En Sudamérica, Argentina campó a sus anchas y todos sus rivales estuvieron a remolque. Segundo fue Paraguay, por delante de Ecuador. Brasil, entretanto, tuvo que sudar como nunca, y finalmente se clasificó no sin cierta ayuda de su rival, Uruguay. Los charrúas tropezaron ante una Venezuela sorprendentemente fuerte que concluyó en una posición encomiable para ellos, relegando a Perú y a Chile a los últimos puestos de la tabla.
La zona asiática fue el escenario de una intensa lucha por los dos puestos que daban la clasificación automática. Los consiguieron finalmente la RP China y Arabia Saudí, esta última cumpliendo con su condición de favorita del grupo. En China recibió con una alegría desenfrenada la noticia de la primera clasificación de su selección para una fase final. Irán no pudo reeditar su éxito de 1997, y acabó cediendo ante la República de Irlanda en la eliminatoria de repesca.
En África se produjo una especie de "cómo tú por aquí...", ya que cuatro de los clasificados de 1998 (Camerún, Túnez, Sudáfrica y Nigeria) volvieron a obtener el pase de forma brillante. El último equipo africano en lograr el billete asombró al mundo con su exhibición en la fase previa. Senegal eclipsó a formaciones veteranas como Egipto y Marruecos en su camino hacia el mayor logro en la historia futbolística del país.
En Europa, la principal sorpresa la proporcionó Holanda. La selección holandesa estaba llena de figuras internacionales, pero sólo logró quedar tercera en su grupo, perdiendo toda opción de repesca. Polonia, que fue una potencia futbolística a principios de los 70 y un asiduo de la Copa Mundial de la FIFA entre 1974 y 1986, anunció su regreso con un gran número de goles a cargo de un nigeriano nacionalizado, Emmanuel Olisadebe. Alemania, tradicionalmente intocable en las fases de clasificación, fue apabullada por su rival, Inglaterra, en un apoteósico triunfo de los hombres de Sven-Goran Eriksson en Múnich (1-5). Al final, Alemania salió ilesa de la eliminatoria de repesca contra Ucrania. La revelación del EURO 2000 de la UEFA, Eslovenia, se clasificó para su segunda gran competición, mientras que Bélgica se hacía con su sexto billete consecutivo y Turquía lo lograba por primera vez en 48 años.
El exitoso año de Australia no tuvo su broche de oro en la eliminatoria de repesca contra Uruguay, que había terminado quinto en el grupo sudamericano. La selección celeste de Uruguay retornó al primer plano mundial tras 12 largos años perdida en los desiertos de la Copa Mundial de la FIFA.