Es una persona de pocas palabras. Prefiere dejar que su trabajo hable por sí mismo, sobre todo, frente a la meta rival. Sin embargo, cuando Miroslav Klose decide hacer declaraciones sorprendentes, es para tomarse muy en serio lo que dice. Dos días después de la dolorosa eliminación de Alemania en semifinales, cuando faltan otros dos días para el encuentro por el tercer puesto contra Portugal en Stuttgart, este eficaz goleador ha expresado toda su hambre de gol en pocas palabras: "Quiero que al menos un título se quede en Alemania".

Está muy claro lo que quiere decir este profesional de 28 años de edad del Werder Bremen. Klose busca la Bota de Oro adidas ahora que el título de campeón del mundo se le ha escapado de las manos. Después de haber convertido cinco tantos en lo que va de torneo, parece que va por el buen camino. "A mí me encantaría proclamarme máximo goleador de la Copa Mundial".

Paralelismos con Corea/Japón
Al igual que hace cuatro años en la Copa Mundial de la FIFA 2002, Klose no ha tardado en despegar. En aquel debut mundialista frente a Arabia Saudí, que se saldó con un 8-0, el delantero marcó tres de los ocho goles alemanes, y otros dos en los siguientes encuentros de grupo, contra Irlanda (1-1) y Camerún (2-0). La leyenda brasileña Ronaldo superó con creces al alemán al anotar un total de 8 goles en su cuenta personal. En esta ocasión, Klose llevaba cuatro dianas tras la fase de grupos y anotó una vez más en el 5-3 contra Argentina resuelto en la tanda de penales.

En la carrera por la Bota de Oro adidas, estos cinco goles le dan una holgada ventaja sobre los únicos aspirantes que quedan en el torneo: el brillante goleador de la selección francesa Thierry Henry y la pareja de ataque de Klose en el combinado germano, Lukas Podolski, suman tres goles cada uno y sólo le arrebatarían el título a "Mirek" si marcaran tres tantos en el único partido que les queda.

¿Jugará contra Portugal?
Al dorsal once del equipo anfitrión, nacido en Polonia y temido por su peligrosidad en el remate de cabeza, ni siquiera le hace falta seguir metiendo goles. Lamentablemente, es muy probable que no vuelva a tener ocasión de marcar en este torneo. Klose sufre una leve lesión en la pantorrilla y posiblemente no podrá jugar contra Portugal. "Lo que quiero es jugar, pero si no se puede, qué se le va a hacer", comenta el delantero.

Si no se recuperara para el último encuentro, Klose perdería la posibilidad de conseguir otro gran logro. Sólo le falta un gol para igualar a su propio entrenador, Jürgen Klinsmann, que marcó once tantos en la Copa Mundial de la FIFA. "Tiene que alcanzarme e incluso superarme", ruega el seleccionador a su preciado goleador.

"Mirek" desea escalar hasta la cumbre
Sin lugar a dudas, Klose se está convirtiendo en uno de los grandes astros del fútbol internacional. Durante mucho tiempo, se pensó que le faltaba el don de convertir goles decisivos con su selección. Sin embargo, en los cuartos de final, frente a la selección Argentina, demostró que también reúne esa cualidad. Si bien no le vendría mal un poco más de temperamento, lo que no le falta es olfato de gol. Por eso, ya es un jugador a tener en cuenta como máximo goleador de la historia de la Copa Mundial de la FIFA, si supera en Sudáfrica el récord de 15 dianas que ostenta Ronaldo tras su paso por Alemania 2006.

"Los que me conocen saben que todavía no he alcanzado mi meta", reconoce el propio Klose, quien con estas declaraciones ha vuelto a sorprender fuera del terreno de juego.