Tras una merecida jornada de reposo, y antes de enfundarse en sus camisetas para realizar su penúltimo entrenamiento previo a la final bajo un cada día más ardiente sol alemán, los jugadores italianos han atendido a los periodistas en el centro de prensa de Duisburg, sede de la selección italiana en Alemania.
Primero una mala noticia que ya se preveía: el doctor Castellacci, médico del combinado italiano, ha confirmado que el defensa central Sandro Nesta no podrá jugar la final de Berlín porque el jugador no está recuperado de la lesión muscular que sufrió en el partido contra la República Checa.
Pese a todo, los Azzurri tienen la moral alta y en el aire todavía resuenan los gritos de alegría de Alessandro Del Piero, Fabio Grosso y el resto de los jugadores que lograron, por primera vez en la historia, vencer a Alemania en su feudo de Dortmund.
Más en frío, Fabio Grosso, el defensa del Palermo que marcó un gol que los aficionados italianos relatarán 1,000 veces a sus nietos, ha hablado sobre su proeza: "Cuando lancé no me di cuenta de nada, me parecía extraño estar en el área [rival], pero lancé al único ángulo donde el balón podía entrar. Confieso que ni siquiera vi la portería, sólo me la imaginé. Doy las gracias a Andrea (Pirlo) porque estuvo soberbio al darme aquel pase excepcional: me vio en un hueco en el que sólo él era capaz de verme".
"La favorita es Francia"
Alessandro Del Piero, que ha vuelto por sus fueros a ser de nuevo aquel Pinturicchio que todos conocían, el héroe en las ocasiones importantes, ha aprovechado esta oportunidad para sacarse una espina que tenía clavada: "Sobre mí ha habido una distorsión de la realidad increíble, decían que no valía ni por medio jugador. A ver qué dicen ahora".
Del Piero ya tiene experiencia y no cae en la trampa de ver a Italia superior a Francia en la final: "La favorita es Francia porque tiene a Zidane en su equipo, pero sobre todo porque tiene menos estrés. Pero el domingo es el domingo, y puede pasar cualquier cosa".
"Gattuso puede parar a Zidane"
Los italianos son conscientes de que en la final tendrán un rival muy complicado y de que, para ganar, tendrán que esforzarse incluso más que contra Alemania.
El primer motivo de preocupación es, lógicamente, Zinédine Zidane: "Tenemos gente que puede marcar a Zizou en varias zonas del campo y además tenemos a Gattuso en una forma increíble. Sin embargo, no debemos someterlo a demasiada presión, porque eso le daría más motivación". Por su parte, Materazzi ha recordado que el esfuerzo no les es desconocido y que los jugadores de Italia tienen hambre de victorias: "Iaquinta, Grosso, Gattuso y yo mismo hasta hace unos años jugábamos en campos de tierra".