Se le nota muy relajado, incluso bromea con los periodistas franceses que, según él, tienen "mucha suerte de tener a [su] equipo en la final. ¡Piensen un poco en los demás, con sus selecciones ya descalificadas y de vuelta en casa!". El Vicepresidente de la Asociación Francesa de Fútbol y Presidente de la Comisión Técnica y de Desarrollo de la FIFA, Michel Platini, ha concedido una entrevista exclusiva a FIFAworldcup.com.
A sus 51 años, la leyenda francesa se mantiene ojo avizor sobre todo lo que sucede en el mundo del fútbol. Está muy orgulloso de que su equipo nacional se haya clasificado para la final del campeonato por segunda vez en las tres últimas ediciones. Para él, francés de origen italiano, este partido será muy especial. Haciendo gala de una gran cordialidad, desvela su análisis general de la Copa Mundial, proporciona un consejo táctico, opina sobre Francia y Zinédine Zidane, nos cuenta su partido contra Italia en 1986 Cuando se trata de hablar de fútbol, Platini es incansable.
¿Cuáles son sus impresiones sobre esta edición de la Copa Mundial de la FIFA?
Dije anteriormente que ésta era la Copa Mundial de los entrenadores, pero debí haber dicho que era la de la estrategia. Es un poco por deformación profesional, pero sólo quiero constatar que, hace 20 años, el Mundial era de los jugadores. Había más libertad, ahora todo es más táctico.
¿Parece un poco decepcionado?
No digo que este fútbol sea malo, pero depende, más que nunca, de las propuestas de los seleccionadores. De hecho, en esta edición hay que admitir que los esquemas de juego han sido en su mayoría defensivos. En términos de fútbol, no creo que Alemania 2006 vaya a pasar a los anales de la historia. Sin embargo, en lo que respecta a la organización y al ambiente, no hay absolutamente nada que objetar.
¿Cómo se explica que Francia esté en la final cuando hace algunas semanas parecía une equipo moribundo?
No creo que Francia sea el mejor equipo del mundo, pero es muy difícil ganarle, especialmente en un sistema de competición como el de la Copa Mundial. Pasa lo mismo con Italia. No es casualidad que las dos selecciones estén en la final.
Pero, en la primera ronda, algunos equipos como España o Argentina causaron una excelente impresión, antes de caer eliminados. ¿Cómo se explica eso?
Es la historia de la Copa Mundial: no se puede empezar fuerte y terminar fuerte, es imposible. En el fútbol moderno se trata principalmente de una cuestión de preparación física. Dicho esto, también hay que estar muy fuerte mentalmente para pasar el corte de la primera ronda sin encontrarse en el mejor momento de forma. Los franceses lo lograron porque el nivel general del grupo estaba a su alcance. Este equipo no tiene un juego "fácil", debe luchar un poco. En la segunda fase, se enfrentó a selecciones cuyo fútbol se adaptaba mejor a sus necesidades, combinados que juegan al toque: España, Brasil y Portugal. Italia será otra historia muy distinta, pero ningún partido se puede comparar con una final.
Precisamente, ¿cuál cree que será la clave de esta final?
La clave de este encuentro es doble. Para los italianos es Andrea Pirlo, con su capacidad de hacer jugar a sus compañeros. Para los franceses será la relación Zidane - Henry, que es fundamental para el equipo, aunque haya algunos que digan otra cosa. Frank Ribéry aporta lo mismo que Robert Pirès en 1998: la habilidad de desestabilizar a la defensa contraria gracias a sus regates cortos y sus incursiones.
Después de la segunda ronda, Zidane está en boca de todos. ¿Qué piensa usted de su papel en el equipo?
Zidane es crucial en esta Copa Mundial. No solamente porque es un grandísimo jugador, sino porque beneficia al equipo. Él es, sin duda, el único futbolista del mundo del que no importa realmente cómo juegue porque, incluso cuando no está del todo bien sobre el terreno de juego, es el gran revulsivo de sus compañeros. Es una tarea titánica para una sola persona, pero él lo hace y es mérito suyo. Además, en este torneo está magnífico sobre el césped.
También se habla mucho de la toma de responsabilidad de Patrick Vieira en el equipo...
Yo no creo que esta Copa Mundial haya sido el catalizador de Vieira. Lo que sí es cierto es que su entendimiento con Claude Makélélé es fantástico. Yo iría incluso más lejos. El bloque compuesto por los cuatro defensas, asociados con estos dos mediocampistas es muy sólido. Forman lo que yo llamo los "seis pilares" de los Bleus.
Usted jugó un Francia Italia en octavos de final en México 1986. ¿Puede contarnos cuál era su estado de ánimo al afrontar aquel partido?
En 1986, yo tenía la obligación de ganar a Italia, más que a cualquier otro equipo. Un poco por mis orígenes y también porque jugaba allí. Pero, sobre todo, porque si no, mis compañeros italianos me hubieran tomado el pelo hasta el fin de mis días (risas). Aunque, sinceramente, en 1986 creo que éramos un poquito más fuertes que ellos. De hecho, ellos mismos lo admitieron posteriormente. Dicho esto, creo que ahora ocurre un poco lo mismo en términos de estado de ánimo: los dos equipos se conocen bien. Es, ante todo, una historia de relaciones humanas. Siempre existe la pregunta, y seguro que en esta ocasión también sucede, de quién va a tomarle el pelo a quién al volver al club. Creo que es algo sano.
Por primera vez desde 1982 no ha habido ningún equipo sudamericano en semifinales. ¿Qué le parece?
No creo que se pueda hablar de una mala actuación de los equipos sudamericanos. Es cierto que los brasileños tienen un equipo formidable, en especial cuando hemos visto de lo que son capaces en la Copa FIFA Confederaciones. Pero perdieron por 1-0 contra un equipo francés al que es muy difícil sorprender. No considero que ser eliminado por un equipo que acaba en la final sea una derrota. Ocurre lo mismo con Argentina. Al final fue eliminada en la tanda de penales por la selección anfitriona. Es difícil sacar conclusiones de estas eliminaciones que podríamos considerar "prematuras". Todo se juega en relación a muy pocas cosas. El calendario, enfrentarse al país anfitrión...
Por otra parte, sólo un equipo africano logró pasar a octavos, ¿es un poco decepcionante, no?
Creo que les afectó la falta de experiencia. Cuatro de las cinco selecciones clasificadas eran debutantes en el campeonato. Es difícil hacer una buena actuación la primera vez. Ninguno de los grandes equipos africanos habituales estuvo presente. Bueno, para ellos, la cita importante será la de 2010.
¿Hay algún equipo o jugador que le haya llamado la atención de manera particular en esta Copa Mundial?
Hay que esperar a la final. Es el único partido que cuenta. Es imposible decir qué jugador o qué equipo ha dejado huella en el torneo antes de la final. No tendría sentido.