Los ghaneses, cuatro veces vencedores de la Copa Africana de Naciones (1963, 1965, 1978 y 1982) y campeones del mundo sub-17 en dos ocasiones, salvaron el honor de África en su primera participación en una Copa Mundial de la FIFA.
Y es que el Brasil de África obtuvo sendas victorias sobre dos selecciones situadas entre las diez primeras de la Clasificación mundial FIFA/Coca-Cola (la República Checa y Estados Unidos), y registró otras tantas derrotas. Una de ellas se produjo frente a Italia (2-0), futura campeona del mundo, y la otra ante Brasil (3-0), defensor del título en el momento de su choque de octavos de final.
Los hombres del ahora ex entrenador Ratomir Dujkovic, pese a hallarse en uno de los grupos más complicados, cumplieron a la perfección, dejando entrever grandes posibilidades de cara a próximos torneos, especialmente en la cita continental de 2008, de la que serán anfitriones.
"Estoy muy orgulloso de mis jugadores, de verdad. Lucharon bien, y llegaron a donde nadie esperaba. Creo que el mundo del fútbol aprenderá a dar al balompié ghanés el respeto que merece. En este país hay tantos buenos futbolistas que sería injusto, y sobre todo impensable, no ver a su selección absoluta en el Mundial, después de haber estado en tantas competiciones de categorías inferiores", señaló Dujkovic una vez cerrada la participación de su selección.
Repasa la actuación de Ghana en Alemania 2006
"La CAN 2008 será un nuevo indicador que confirmará todo el trabajo efectuado estos últimos años en un país que, no lo olvidemos, es una gran nación futbolística. Pienso que, con un poco más de rigor y unos dirigentes que saben lo que quieren, Ghana se instalará entre las mejores selecciones de África y accederá al reducido círculo de la elite mundial", ha concluido el serbio, quien no estará al frente del equipo en 2008.
Dujkovic, de 60 años y seleccionador de Ghana desde 2004, ha presentado su dimisión a la Asociación Ghanesa. "Ha sido un torneo maravilloso, que recordaré toda la vida. Ghana quería continuar conmigo, pero me aguardan otros retos", se ha limitado a decir.
La gran sorpresa de Alemania 2006
En su estreno en una Copa Mundial de la FIFA, Ghana se batió con bravura ante Italia, aunque para la mayoría de sus jugadores se trataba del primer contacto con una competición de alto nivel. "Para muchos de nosotros era quizás el partido más importante que hubiésemos jugado nunca. Aun así, lo hicimos muy bien, y demostramos tener recursos", señalaba el centrocampista Otto Addo, mientras que la estrella de la plantilla, Michael Essien, lamentaba "los recurrentes problemas ofensivos", ya que durante muchos minutos los africanos creyeron en la remontada.
Contra la República Checa, Ghana realizó nuevamente un partido muy serio, haciendo gala de una gran disciplina colectiva en defensa y perforando las redes en dos ocasiones a través de Asamoah Gyan y Sulley Muntari, dos de las revelaciones del certamen.
Pero el choque ante Estados Unidos fue sin duda su encuentro más completo. Los ghaneses encarrilaron el triunfo por mediación de Haminu Draman, que abrió el marcador con un magnífico disparo con rosca, y en el tiempo añadido de la primera parte, dos minutos después del empate norteamericano, Stephen Appiah restableció de penal su ventaja, que ya no perderían.
Esa victoria les permitió adjudicarse el segundo puesto de la liguilla, en detrimento de sus dos víctimas, lo que constituyó la primera gran sorpresa de Alemania 2006 y aseguraba que África siguiese estando representada en octavos de final una vez más.
Sin embargo, ese duelo mostró igualmente su falta de experiencia a la hora de administrar las tarjetas. Michael Essien, una pieza básica en el entramado ghanés, se vio privado de disputar el prestigioso enfrentamiento de octavos ante Brasil. "Creo que la ausencia de Michael Essien fue una pérdida para el equipo, pero yo no podía hacer nada. También tuvimos una preocupación real en nuestra línea de ataque, porque en ese momento nos faltó un muchacho capaz de fijar a la defensa contraria y que fuese sobre todo un verdadero goleador. Utilizamos los medios de que disponíamos, y considero que en el Mundial hicimos lo que teníamos que hacer", razona con lucidez Dujkovic.