No es descabellado decir que Alemania 2006 ha sido la Copa Mundial de la FIFA de los mediocampistas. Encabezados por el renacido Zinedine Zidane, los hombres que ocupan la cintura de la cancha se han posicionado como las figuras en tierras germanas y sus equipos no podrán nunca ser recordados sin ellos. Desde el propio genio francés, hasta la frescura del inglés Aaron Lennon o el empuje de Michael Essien, los aficionados nunca olvidarán a estos hombres.

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Los poetas del balón
Hay algunos jugadores que parecen de otro planeta. Que cuando tocan la pelota, el estadio entero se pegunta qué va a pasar después. Son los que normalmente usan el 10 en la espalda y venden camisetas. De ellos, Zinedine Zidane es quizá el más característico. Tras haber anunciado su retiro y cuando pocos esperaban algo de él, Zizou apareció en todo su esplendo para llevar a Francia a la final de la Copa del Mundo. Su actuación ante Brasil será puesta como ejemplo para las próximas generaciones francesas.

Italia, el rival de los galos en la final, tiene a dos trequartistas de inobjetable calidad. Francesco Totti y Alessandro del Piero comparten posición, idolatría e historia. Antes de este torneo se especulaba mucho sobre su rendimiento –intachable en club- con la camiseta azzurra. Ahora nadie pregunta. A veces uno, a veces el otro y a veces los dos, han conseguido elevar a su equipo a las más grandes alturas.

Dentro de esta categoría no se debe olvidar a Michael Ballack, a Luis Figo y a Deco. El primero, más físico, fue el símbolo de los sorprendentes Klins-men. Los otros dos ayudaron a Portugal a volver a una semifinal tras cuarenta años de ausencia. Además, se puede mencionar al dúctil Rosicky, al sólido Kaká, al preciso Beckham y a Ronaldinho, el mejor jugador de 2005 al que Alemania 2006 no pudo ver en todo su esplendor.

Los prestidigitadores del medio
Hay otros jugadores que combinan velocidad y drible. Son aquellos a los que más temen los defensas, porque sus cinturas se ponen en riesgo con cada acometida. Quizá por desconocidos antes del inicio de Alemania 2006, el francés Franck Ribéry y el inglés Aarón Lennon sorprendieron al mundo con su valentía y capacidad.

El jugador del Olympique de Marsella ha sido uno de los puntos más brillantes en un equipo que, de por sí, ha excedido las expectativas. Cada vez que toca la pelota es una aventura y sus compañeros lo saben. En cuanto al jovencísimo jugador del Tottenham, su verticalidad le dio otra dimensión a Inglaterra cada vez que estuvo en la cancha. Sudáfrica 2010 es la cita donde se le verá en todo su esplendor.

En esta misma categoría está el argentino Lionel Messi. Genial cuando estuvo dentro del terreno, el planeta se pregunta aún qué habría pasado de haber jugado ante Alemania. Por su parte, Cristiano Ronaldo, otro joven maravilla, hizo de sus piernas sus mejores armas y con fintas y regates enloqueció a los defensores rivales hasta el último minuto. Dentro de la misma categoría se puede poner al italiano Mauro Camoranesi, los holandeses Arjen Robben y Robin van Persie, el argentino Maxi Rodríguez, el ghanés Asamoah Gyan y el fugaz mexicano Andrés Guardado.

Los caballos de hierro
Por supuesto, para que todos estos prodigiosos puedan hacer su trabajo, existen otros que deben quitarle la pelota a sus rivales. En este sentido, Teófilo Cubillas, miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET), señaló. "En esta Copa Mundial han destacado las formaciones defensivas. Han estado mejor los mediocampistas defensivos que los ofensivos. Así, para mí ha sido muy destacado el trabajo realizado por el italiano Genaro Gattuso, o el argentino Javier Mascherano."

Además de estos dos hombres de acero señalados por el ídolo peruano, es imposible olvidarse de jugadores como el alemán Torsten Frings, los franceses Patrick Vieira y Claude Makelele, el brasileño Emerson, a quien se le extrañó en el partido ante Francia, el portugués Maniche, los españoles Cesc, Senna y Xavi, el mexicano Pável Pardo y, por supuesto, el ghanés Michael Essien, quien se debe seguir preguntando si el partido donde su equipo perdió ante Brasil habría sido distinto con él en la cancha.