Andrea Pirlo fue crucial para Italia a lo largo de toda la fase final de Alemania 2006, y guardó una de sus mejores actuaciones para el partido más importante de todos. De ahí que haya recibido el honor de ser designado Jugador Budweiser del Partido tras su exhibición en el triunfo por penales de Italia contra Francia en la final del campeonato.
Pirlo, que también fue nombrado mejor jugador en la semifinal Italia-Alemania, colaboró a la perfección con su compañero del AC Milan, Gennaro Gattuso, para frustrar los avances de los franceses Zinédine Zidane, Frank Ribéry y limitar su capacidad de crear ocasiones para el delantero centro Thierry Henry, que sólo pudo efectuar dos disparos a la portería en 106 minutos.
Al igual que contra Alemania, Pirlo añadió además la dimensión ofensiva que Italia necesitaba tras la anulación de Francesco Totti por parte de los mediocampistas defensivos franceses. De las botas de Pirlo partieron prácticamente todas las jugadas de los Azzurri, incluido el saque de esquina abierto que Marco Materazzi remató a la red en el minuto 19 en respuesta al penal transformado por Zidane en el minuto 7.
Por último, con los ojos de todo el mundo fijos en él, Pirlo dio un paso al frente para materializar el primer penal para Italia, encarrilando la victoria por 5-3 de los suyos en la tanda. "Pirlo brindó magníficas actuaciones a lo largo del torneo", señaló Jozef Venglos, miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET). "Se movió muy bien, habilitó el gol, marcó el primer penal, y realizó algunas jugadas de gran mérito".