Alemania ya vivió su primera final. En el abarrotado estadio de Mariannenplatz, Street Football World Festival 06 se convirtió en una gran fiesta para albergar a los equipos finalistas: Kenia y Sudáfrica.
Era, por supuesto, un partido de futbol, pero también mucho más. El torneo entero ha sido la posibilidad para jóvenes de 22 países alrededor del mundo para olvidar sus entornos problemáticos y disfrutar de la magia de una competencia internacional del más alto nivel.
Por ello, el barrio de Kreuzberg se volcó para despedir esta gran fiesta y, junto con aficionados de muchos lugares del mundo, se dispusieron a vibrar con el encuentro final entre los dos equipos que, sin duda, merecieron llegar a esa instancia.
Hip hop de fondo, una tribuna muy ruidosa, las mejores jugadas en pantalla gigante y dos comentarista que se turnaban en una narración ráfaga en inglés sudafricano y español argentino fueron el ambiente que enmarcó a este encuentro inolvidable.
El primer tiempo se caracterizó por estar amarrado en la media cancha. La pelota iba y venía, casi no salía del terreno de juego. Ambos buscaban desesperadamente el gol, que tardaba en llegar. El descanso llegó demasiado pronto para los dos equipos y para el público que disfrutaba animado las acciones en el pequeño terreno.
Tras un medio tiempo lleno de música y con bailes en las gradas, llegó la segunda mitad. Ambos equipos, sabiendo que era ahora o nunca, apostaron por un enfoque más ofensivo, que muy pronto dio frutos. Tras una rápida combinación, Sudáfrica por fin pudo abrir el marcador. Abrazos entre los de azul, que acabarían muy pronto porque sus rivales verdes, en furiosa reacción empataron unos segundos más tarde.
La historia se repitió como un calco cerca del final del encuentro. Gol de Sudáfrica y reacción furiosa de Kenia para empatar. El tiempo se agotó y el marcador de dos a dos obligó a la siempre dramática serie de penales. Y, en esta ocasión, no pudo ser más difícil, los kenianos se fueron dos a cero arriba aprovechando una falla de Sudáfrica que, sin embargo, redujo la ventaja. Al final, el arquero verde se lució deteniendo el último envío sudafricano y convirtió a Kenia en el primer campeón mundial de futbol callejero.
La ceremonia de premiación fue la conclusión perfecta para un torneo inolvidable. Todos los jugadores de los 22 equipos se reunieron en la cancha y se abrazaron con los que, hasta ese momento, habían sido sus rivales, pero que ahora serán sus amigos para toda la vida. Así terminó el Street Football World Festival 06 y, como sucede con su hermana mayor, la Copa Mundial de la FIFA, ya se está preparando para volver a asombrar al mundo en Sudáfrica, dentro de cuatro años.