La competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 deparó varias sorpresas y conmociones, goles y momentos inolvidables. La madre África envió cuatro nuevos y valerosos combatientes a luchar ante los ojos de todo el planeta, mientras que Sudamérica y la CONCACAF tuvieron los mismos representantes que en el anterior certamen (con una notable adición). Junto a Brasil, Italia, Inglaterra y el resto de participantes habituales, los debutantes mostraron su pujanza en la fase previa. Ucrania, la República Checa, Serbia y Montenegro, Trinidad y Tobago, Angola, Ghana, Costa de Marfil y Togo se ganaron el derecho a competir por primera vez en el torneo. A continuación hacemos un repaso a lo más destacado de la clasificación para Alemania 2006.

Trinidad y Tobago acompaña a los tres grandes
En la zona norteamericana, centroamericana y caribeña tan sólo se produjo una sorpresa considerable, ya que las tres mismas selecciones que acudieron a la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002 obtuvieron nuevamente el billete para el torneo. Acompañando a Estados Unidos, México y Costa Rica estaban Dwight Yorke y los demás entusiastas Soca Warriors de Trinidad y Tobago, que se clasificaron para su primera fase final mundialista al cabo de una campaña larga y ardua, dirigida con maestría por el legendario técnico Leo Beenhakker y culminada con una reñida eliminatoria de repesca a doble partido frente a una selección asiática, Bahrein.

Estados Unidos fue el primer conjunto en lograr el pase, al hacerse con la primera plaza tras perder únicamente dos encuentros. Le escoltó México, que cosechó 15 triunfos en 18 partidos, marcó 67 goles y tuvo entre sus filas a tres de los cuatro máximos anotadores de la región. A las dos selecciones norteamericanas se unió la prometedora Costa Rica. Después de caer contra pronóstico a manos de Cuba y de ofrecer un rendimiento en general mediocre al comienzo de la fase previa, los Ticos se vieron obligados a recurrir a su entrenador talismán, Alexandre Guimarães, para que enderezase su trayectoria... y lo hizo, clasificando al equipo a falta de una jornada por disputar.

Cuatro más en Sudamérica
En la mitad sur del continente volvió a repetirse la historia, ya que Brasil, Argentina, Ecuador y Paraguay (las cuatro selecciones que habían intervenido en Corea/Japón 2002) pusieron rumbo a Alemania después de dos años de dura lucha. Como era previsible, Brasil, defensor del título, y Argentina fueron los primeros de la maratoniana liguilla de diez equipos, con 34 puntos, mientras que Ecuador y Paraguay sumaron 28 cada uno.

Uruguay -quinto competidor sudamericano en 2002- tropezó en el último obstáculo, una eliminatoria de repesca de dos encuentros contra el representante de Oceanía, Australia. Se disputaron 90 choques en total, una cifra épica de 18 por país. La emoción estuvo a la orden del día, y la competición produjo nada menos que 235 goles. A la cabeza de la tabla figuró una Seleção repleta de estrellas, con 35. Ronaldo, autor de 10, fue el máximo realizador de la zona.

Los novatos despuntan en África
Si bien en Sudamérica los grandes mantuvieron su hegemonía, en África nuevos equipos saltaron a la primera plana camino de Alemania 2006. De los cinco clasificados, sólo Túnez había participado antes en una competición mundialista. Costa de Marfil, Ghana, Togo y Angola acapararon todas las portadas después de una sorprendente campaña en la que nombres habituales como Sudáfrica, Nigeria y Camerún quedaron en la cuneta.

Con la excepción de Ghana en el Grupo 2, las liguillas no se resolvieron hasta el último momento. El desenlace de los duelos entre Togo y Senegal (Grupo 1), Costa de Marfil y Camerún (Grupo 3), Angola y Nigeria (Grupo 4) y Marruecos y Túnez (Grupo 5) debió esperar hasta la noche del 8 de octubre. Emmanuel Adebayor se erigió en principal artillero de la competición preliminar en el continente, con 11 dianas, justo por delante del astro marfilense del Chelsea, Didier Drogba.

Una dura prueba en el Viejo Continente
La neófita Ucrania, con Andriy Shevchenko a la cabeza, dio la campanada al convertirse en la primera selección clasificada en el escenario europeo. Le acompañaron conjuntos tradicionales como Inglaterra, Holanda, Portugal, Francia e Italia, que se adjudicaron sus respectivas secciones. Serbia y Montenegro y Croacia también fueron primeros de sus liguillas.

Además de los ocho campeones de grupo, dos equipos se clasificaron como mejores segundos, Polonia y Suecia, y la repesca ofreció una segunda oportunidad a otros seis. La República Checa, España y Suiza fueron quienes la aprovecharon. Los checos, máximos goleadores de la competición preliminar igualados con Portugal, acompañaron a Ucrania y a Serbia y Montenegro en su primera Copa Mundial de la FIFA desde la independencia.

El cuarteto asiático y la chispa australiana
A pesar de la eliminación de Bahrein a manos de Trinidad y Tobago en la repesca, Asia envió cuatro selecciones potentes al torneo de Alemania, los ya habituales Japón, Irán, República de Corea y Arabia Saudí. La clasificación de los coreanos para su sexto certamen consecutivo y la trayectoria invicta de los saudíes supusieron un triunfo para las potencias tradicionales de la región.

Más al sur, en la Confederación de Fútbol de Oceanía, Australia (en su última campaña como miembro de la OFC) sorprendió al clasificarse para su primera fase final mundialista desde su aparición en Alemania 1974. Los Socceroos arrollaron a sus modestos adversarios en las rondas preliminares. En la repesca les esperaba por segunda vez consecutiva un rival temible, Uruguay, con un puesto en el torneo en juego. Sin embargo, los australianos, liderados por el astuto y veterano estratega holandés Guus Hiddink, mantuvieron esta vez la calma, y las paradas de Mark Schwarzer en la tanda de penales en el partido de vuelta, en Sydney, permitieron a John Aloisi convertirse en héroe de los suyos al transformar el tiro decisivo desde los once metros. Las escenas de júbilo vividas en los Antípodas no tuvieron parangón.