El exitoso 2009 de Sudáfrica
AFP

El mejor instrumento con el que medir el grado de preparación de Sudáfrica para la Copa Mundial de la FIFA 2010 probablemente sean los insuperables estadios que se levantan en las sedes, a los que se ha dado en llamar cariñosamente “el segundo milagro de la nación del arco iris” del año que viene.

Las vistosas imágenes de más de 50.000 aficionados al fútbol en la Long Street de Ciudad del Cabo durante la presentación inaugural del Fan Fest también han transmitido claramente al resto del planeta el fervor futbolístico que se está extendiendo por el país anfitrión. El mensaje es sencillo: los sudafricanos aguardan ya con ansiedad el momento más grandioso de su historia.

Lucas Radebe, posiblemente la exportación futbolística más célebre de Sudáfrica en la época post-apartheid, considera que su país ha dejado boquiabierto al mundo en 2009. “Ha sido un año muy exitoso, hemos conseguido muchas cosas, y creo que hemos superado muchas expectativas”, afirma. “Se me ocurren muchísimas cosas, pero quizás lo que más destaque sea la finalización de nuestros estadios. La gente ya no puede preguntar si van a estar listos o no, están ahí para que todos los vean”.

Por eso 2009 será recordado como el año que puso fin al velo de escepticismo respecto a la capacidad del país para organizar el torneo deportivo de una sola disciplina más importante del planeta. “Era importante decírselo al resto del mundo”, añade Radebe. “Yo siempre supe que íbamos a estar preparados, y este ha sido un año importante para mostrar nuestra valía”.

FIFA.com analiza ahora lo más destacado del año para Sudáfrica.

La Copa FIFA Confederaciones
Esta edición del certamen, considerada una de las más exitosas de la historia, era vital para evaluar la preparación de Sudáfrica para la gran cita del deporte rey. Y se saldó con una asistencia de 584.894 espectadores, demostrando la respuesta de los sudafricanos a un torneo que puso de manifiesto lo que el país podía ofrecer.

Sirvió asimismo para presentar al resto del mundo la cultura futbolística de Sudáfrica y su pasión. Los animosos hinchas aportaron emoción y entusiasmo en las cuatro sedes. De repente, la gente se encontró con la vuvuzela y con los sombreros decorados también conocidos como makaraba.

La prueba contó con algunas de las mayores estrellas del fútbol mundial, como Kaká, Fernando Torres, David Villa, Zambrotta y muchos otros. Al cabo de dos semanas de juego de la mejor calidad y un total de 44 goles, Brasil recuperó el trofeo que ya había conquistado en 2005, y su delantero Luis Fabiano fue una pesadilla para los adversarios. Con cinco tantos, se adjudicó la Bota de Oro. El Balón de Oro, sin embargo, recayó en Kaká, auténtico motor de su equipo gracias a un desempeño sensacional. Y la admiración y el cariño de muchos espectadores neutrales fueron para la combativa selección anfitriona, Sudáfrica, que perdió ante España en el choque por el tercer puesto.

El sorteo final
El momento con el que los sudafricanos se recrearán durante los próximos meses es sin duda el sorteo final de la Copa Mundial de la FIFA 2010, celebrado en Ciudad del Cabo, y que se ejecutó de manera impecable. Transmitido a más de 200 países, congregó a unos 2.000 periodistas de Sudáfrica y el extranjero. Y, como es natural, acaparó titulares por todo el globo, ante la expectación de los seguidores y los equipos deseosos de conocer su destino.

El conjunto anfitrión y otros 31, entre ellos varios de los técnicos más reputados del mundo, como Fabio Capello, Marcello Lippi, Raymond Doménech y Vicente del Bosque, por nombrar sólo a algunos, se congregaron en Ciudad del Cabo para participar en el deslumbrante acontecimiento.

La velada marcó la pauta del año que los sudafricanos esperan que sea el más grandioso de su joven democracia: 2010. La oscarizada actriz sudafricana Charlize Theron, David Beckham, Haile Gebrselassie y tres de los mejores atletas de Sudáfrica, Makhaya Ntini, John Smit y Matthew Booth, subieron al escenario, contribuyendo así a realzar el evento.

Ese día también fue protagonista la euforia futbolística que vive el país, al reunirse miles de aficionados en la Long Street de Ciudad del Cabo para ver en vivo el sorteo y asistir a la presentación del Fan Fest. Long Street será igualmente la sede de uno de los nueve Fan Fests que se celebrarán en Sudáfrica en el mes que dure el torneo.

Estadios de talla mundial
Los estadios atestiguan el camino recorrido por los anfitriones. El majestuoso Soccer City, que albergará el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA, se alza en las afueras del célebre distrito de Soweto.

El impresionante Estadio Nelson Mandela Bay se terminó en mayo, trece meses antes del torneo, un hito extraordinario para Sudáfrica. El formidable Estadio de Durban, el asombroso Green Point… todos están preparados para el fútbol. En el primero ya se ha disputado un partido local entre dos clubes de Durban, el Amazulu y el Maritzburg United. El Estadio de Durban, con un aforo de 70.000 localidades, ha sido diseñado específicamente como un recinto multiusos, y dispone de un anfiteatro dotado de un teleférico que conduce a una plataforma de observación en lo más alto del enorme arco de 350 metros, nada menos que 106 por encima del campo. Situado entre la famosa Montaña de la Mesa, que domina el horizonte de Ciudad del Cabo, y las azules aguas del Océano Atlántico, el Estadio de Green Point es uno de los más imponentes.

También han acabado las obras de otros estadios, el Peter Mokaba y el Mbombela.

Dentro del campo
Dentro del campo, los anfitriones han conocido fortunas diversas. Pero el regreso de Carlos Alberto Parreira, un entrenador que ya sabe lo que es ganar la Copa Mundial de la FIFA, ha devuelto la esperanza. Eterno optimista, insiste en que sus pupilos están listos para escalar lo que describe, según sus propias palabras, como “el Everest”.

No obstante, a los sudafricanos les confortará el hecho de que, en la Copa FIFA Confederaciones, sorprendieron a muchos y ganaron nuevos admiradores mediante su actuación. No sólo lucharon con entusiasmo y tenacidad, sino que también exhibieron una buena capacidad técnica frente a varios de los equipos más avanzados tácticamente del mundo. Que perdiesen por un solo gol de diferencia ante Brasil y España transmitirá esperanza a los millones de hinchas expectantes en su cita inaugural contra México, el 11 de junio del año próximo.