
Durante muchos años, a Uruguay se le conoció como la "garra charrúa", un equipo que se caracterizaba por una defensa férrea, un espíritu de lucha a toda prueba y un esfuerzo generoso.
Sin embargo, la nueva generación de futbolistas celestes se ha propuesto como objetivo complementar nuevos adjetivos a los habituales. El Uruguay versión Sudáfrica 2010 es un equipo dinámico y agresivo. Que le gusta atacar y se siente cómodo con la pelota, sin por ello renunciar a sus características esenciales.
Goles y espectáculo
Los seleccionados charrúas lo tienen claro. A este equipo le gusta ganar, pero no sólo eso, sino también agradar al público. “Sí, lo hemos hablado bastante”, reconoce Edinson Cavani, uno de los tres delanteros con los que jugó Uruguay ante Sudáfrica. “Queremos ser más ofensivos, rápidos e inteligentes. Es un equipo que disfruta yendo al ataque”, señala.
Pero no son sólo los delanteros los que lo reconocen. También los defensores, como Diego Lugano, están conscientes de la transformación que ha sufrido el equipo. “Sí, es nuestra intención. Queremos modernizar nuestro fútbol, por así decirlo. Durante muchos años se nos conoció por la garra, ahora estamos buscando añadir otras cualidades a nuestro juego”, considera.
Lo que tiene claro el capitán uruguayo es que este nuevo espíritu atacante no significa, ni mucho menos, renunciar a los talentos intrínsecos de la celeste. “La garra y el esfuerzo no los perderemos nunca. Es algo que está en nuestra sangre, y que tiene que ver con lo que somos como país. Es algo que no se compra en el supermercado o en las tiendas. Lo que estamos haciendo ahora es tomarlo y agregarle otros valores”.
Firme lejos de casa
Además, Uruguay consiguió una victoria en un entorno muy negativo, con un estadio lleno y jugando ante el local. El capitán considera que ése es exactamente el espíritu del equipo. “Sí, somos mucho mejores bajo presión. Como lo decía, es parte de nuestra sangre, el jugador uruguayo siempre sabe reaccionar en las circunstancias más complicadas”, analiza.
De cualquier modo, Lugano no considera que el resultado sea definitivo. “El partido ante México será completamente distinto”, afirma. “Es una selección muy fuerte, que tendrá que salir a ganar para clasificarse. Haríamos mal en confiarnos, pero el futuro está en nuestras manos. Buscaremos la victoria pero estando conscientes de que un empate también nos clasifica”.
De la misma opinión es Jorge Fucile, su compañero en la defensa. “No hay que exagerar, anotamos tres goles esta vez, pero eso no significa que lo podamos hacer siempre. Esta victoria es para celebrarla, pero hasta ahí. La idea es pasar de fase, y mientras no lo hagamos no podemos relajarnos”, finaliza.








