
¿Cuántas veces hemos oído a un futbolista decir después de un partido sin goles que “el balón no quería entrar”? Los estadounidenses tuvieron 91 minutos para llegar a la conclusión de que este martes era uno de esos días. Hasta que Landon Donovan apareció para demostrar a todos lo que él ya sabía desde el principio.
“De hecho, en algunos partidos llega un momento en el que uno siente que, por mucho que lo intente, no va a marcar. Pero hoy no”, explicó el número 10 en una entrevista ofrecida a la FIFA poco después de anotar el tanto que dio a los suyos el triunfo por 1-0 sobre Argelia y un puesto en octavos de final. “Al contario, nunca dejé de percibir que, tarde o temprano, acabaríamos marcando”, aseguró minutos después de que el equipo recibiese en el vestuario la ilustre visita del ex Presidente de Estados Unidos Bill Clinton.
Pero la corazonada de Donovan se concretó más tarde que temprano. Después de que los norteamericanos disparasen 21 veces contra la meta rival y desperdiciasen innumerables ocasiones a lo largo de todo el encuentro, en el minuto 46 del segundo tiempo un centro raso de Jozy Altidore provocó una pelota dividida entre Clint Dempsey y el arquero argelino, Rais M’Bolhi. El esférico se quedó a los pies de Donovan, que no tuvo más que empujarlo al fondo de las mallas.
“Ni siquiera sé cómo me llegó el balón, la verdad. Todo transcurrió muy rápido. Y menos mal que fue así, porque no me dio tiempo ni a pensarlo. Fue una reacción espontánea: sólo hice lo que habría hecho cualquiera”, señaló el jugador, aparentemente sobreestimando la capacidad de la mayoría de las personas para mantener la calma a la hora de marcar un gol decisivo en una Copa Mundial de la FIFA.
No parece fútbol
El duelo disputado en el estadio Loftus Versfeld de Tshwane/Pretoria se saldó con un simple 1-0, pero fue uno de los más emocionantes del torneo hasta la fecha. Y no sólo por su trepidante final, sino también por la cantidad de oportunidades claras que los dos equipos malgastaron, sobre todo Estados Unidos. La victoria de Inglaterra sobre Eslovenia en Bahía Nelson Mandela/Puerto Elizabeth dejaba eliminados tanto a americanos como a magrebíes, lo que provocó una encarnizada lucha que apenas permitía que el balón pasara del mediocampo.
“Había presión en los dos extremos. En el segundo tiempo, en concreto, ni siquiera vimos un partido de fútbol”, afirma sonriente el guardameta Tim Howard en declaraciones efectuadas a FIFA.com. “Vimos un festival en el que todo el mundo corría y luchaba para conseguir el gol. En momentos así, es bueno ser el primero en marcar, porque la cautela ya había quedado atrás hacía tiempo”.
La presión a la que se refiere Howard era considerable, y pesaba sobre cada uno de los 22 hombres presentes en el campo. Mayor habría sido la pena de los atacantes norteamericanos si hubieran acabado eliminados tras disponer de tantas oportunidades para conseguir la victoria. “¡Ni lo mencione! No quiero ni imaginarme cómo estaría. Ni siquiera se me pasó por la cabeza, porque sabía que acabaríamos marcando”, comentó entre risas Jozy Altidore a FIFA.com tras el choque. “La verdad, ahora no podría dormir. No me gustaría sentirme culpable por haber perdido la clasificación de esa manera”, confiesa el simpático delantero.
La emoción, a fin de cuentas, acabó dando más brillo y relevancia a la clasificación de Estados Unidos. Y también ha servido para añadir otra jugada histórica a la galería de la Copa Mundial de la FIFA. Una jugada que Landon Donovan define sin pensarlo dos veces: “Ni que decir tiene, es el mejor momento de mi carrera”.









