Elia rompe por la izquierda
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Mucho se ha escrito antes del comienzo de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 sobre la baja de Arjen Robben. El triunfo por 2-0 sobre Dinamarca pone de manifiesto que el seleccionador Bert van Marwijk cuenta con un buen fondo de armario en ataque. Así lo demostró sobre todo el suplente Eljero Elia, que brilló con luz propia y participó en la jugada del gol que significó el 2-0 definitivo.

Dilemas tácticos
Antes de la lesión de Robben, el debate en la selección holandesa giraba en torno a la posibilidad de que los “Cuatro Grandes” (Arjen Robben, Rafael van der Vaart, Wesley Sneijder y Robin van Persie) jugaran juntos. A menudo, Van Marwijk ha resuelto el problema colocando a Dirk Kuyt en la banda derecha en detrimento de Van der Vaart. Kuyt es un jugador más solvente en tareas defensivas que los cuatro citados, y el seleccionador espera que la inclusión del futbolista del Liverpool aporte un mayor equilibrio al equipo.

La lesión de Robben ha resuelto este problema de lujo, al menos en el partido frente a Dinamarca. Kuyt jugó en la banda derecha y Van der Vaart se situó en la izquierda, aunque con frecuencia intercambió su posición con Sneijder y Van Persie. Sin embargo, Van der Vaart se dejó caer en exceso hacia el centro, y el juego de Holanda pareció inclinarse en demasía hacia la derecha.

Durante muchos minutos, el combinado tulipán se estrelló contra la inteligente y sólida defensa de una Dinamarca que buscó el contraataque hasta que el desafortunado gol en propia puerta de Simon Poulsen (46’) puso en ventaja a los holandeses. “Todo fue más fácil después del gol, ya que finalmente dispusimos de más espacios”, declaró a la FIFA Bert van Marwijk tras el encuentro. El seleccionador holandés se dejó guiar por su instinto y sustituyó en el minuto 67 a Van der Vaart por el jugador del Hamburgo Elia, que reactivó la banda izquierda a partir de entonces.

Movilidad y peligro
Poco después de saltar al campo, el extremo, de 23 años, mostró su peligro al protagonizar una vertiginosa internada por la izquierda que los zagueros escandinavos sólo pudieron desbaratar en el último momento. “La verdad es que no me esperaba jugar hoy, aunque en mi fuero interno tenía la confianza de que así fuera”, declaró Elia a la FIFA. Procedente del FC Twente, el joven internacional holandés realizó una gran primera vuelta con el Hamburgo en su temporada de debut en la Bundesliga, pero las lesiones frenaron su progresión y le impidieron disputar más de siete partidos en la segunda mitad del campeonato germano.

En cualquier caso, sus eléctricas acciones en el Soccer City recordaron al Elia del otoño de 2009, cuando sorteaba a un rival tras otro en la división de honor alemana. Un gran pase de Sneijder lo dejó solo ante el portero danés, al que superó con un hábil golpeo con la pierna derecha. El balón se estrelló en el poste, pero Kuyt aprovechó el rebote para anotar el 2-0 definitivo (85’). “Estoy encantado con mi debut mundialista. Es una gran alegría haber podido contribuir a la victoria”, aseguró Elia.

El propio Van der Vaart, que hizo un partido notable y dejó su sitio a Elia, tuvo palabras de elogio para su joven compañero. “Ha sido un magnífico estreno para él. Participó en una acción decisiva y pudo haber marcado el gol. Esto demuestra que tenemos una gran variedad de opciones en ataque”.

Aire fresco en la banda

Van Marwijk se congratuló por su fructífera estratagema. “Estoy contento de haberlo traído. En la segunda parte ha revitalizado el juego del equipo y nos ha aportado lo que yo esperaba”. Si, como está previsto, Robben se recupera para el segundo encuentro, frente a Japón, decidir el once inicial podría resultarle un poco más difícil a Van Marwijk. El felicísimo Elia ha dado un golpe sobre la mesa con su magnífica actuación: “No puedo pedir más. Espero volver a tener la oportunidad de jugar y, con un poco de suerte, contribuir a lograr más goles para el equipo”. Por lo visto, Holanda tiene mucho que decir en esta cita mundialista.