
Actuaba como si nada hubiera ocurrido. Tranquilo, discreto, tímido, Miroslav Klose abandonó los túneles del estadio de Durban bien entrada la noche del domingo. Su rostro no expresaba emoción alguna, ni una sonrisa, ni un atisbo de satisfacción. Y eso que el tercer máximo goleador en la historia de la Mannschaft, con 49 tantos en 97 compromisos internacionales, tenía motivos más que de sobra para ello.
Momentos antes, había firmado un inicio de ensueño en la Copa Mundial de la FIFA 2010 con la tricampeona del mundo, que arrolló a Australia por 4-0. Y no sólo eso. El delantero de 32 años del Bayern de Múnich fue uno de los artífices del festival teutón. En efecto, poco antes del descanso, hizo subir el 2-0 al luminoso y finiquitó prácticamente el encuentro con uno de sus cabezazos marca de la casa. Esa diana supuso una auténtica liberación para el jugador de campo más veterano del plantel mundialista confeccionado por el seleccionador Joachim Löw, ya que en su última temporada con el equipo bávaro, un frustrado Klose tuvo que ver muchos partidos desde el banquillo, y apenas se apuntó tres goles en la Bundesliga.
Premio a la paciencia
"Me siento aliviado, por decirlo de alguna manera", manifestó Klose en declaraciones exclusivas a FIFA.com nada más concluir la lluvia de goles contra los Socceroos. "Al fin y al cabo, este triunfo nos da mucha confianza, sobre todo porque tenemos un grupo muy joven". Ahí está Klose en estado puro. Debido a su carácter altruista, no se refirió en ningún momento a lo que todos pensaban: que acababa de recuperar la capacidad goleadora de antaño y que, con ella, Alemania había tomado aire y encaraba la competición con mayor seguridad si cabe.
El ganador de la Bota de Oro adidas en la Copa Mundial de la FIFA 2006 no se cansó de apelar una y otra vez a la paciencia antes de que se evaluara su rendimiento en el campeonato que está celebrándose en Sudáfrica. Löw aprovechaba cualquier oportunidad para salir en defensa de su dorsal número 11, que se encontraba en la cuerda floja. "Quiero que me juzguen por mi debut mundialista", subrayó Klose días atrás. "Miro está cada vez mejor", afirmó Löw. Y como en tantas otras ocasiones, el fenomenal ariete alemán regresó en el instante preciso.
"Sabía que podía"
No deja de sorprender que en todas las Copas Mundiales, Klose se muestre espléndido de forma y más letal que nunca, independientemente de las actuaciones con su club en los meses anteriores. En Corea y Japón 2002 envió el balón cinco veces al fondo de las mallas, las mismas que en Alemania 2006 cuatro años más tarde. ¿Y en Sudáfrica? En estos últimos días ha recuperado todo lo que necesita para explotar al máximo su potencial: fuerza mental, un estado físico óptimo y esa facilidad tan característica para asociarse con el cuero y con sus compañeros. Klose, el artillero sensible, ha vuelto pletórico.
"Sabía que podía, por eso me convencía constantemente a mí mismo. Además, me he sentido aceptado y útil dentro de la selección en todo momento", explicó el romperredes antes de regalarnos otra muestra de su particular forma de ver las cosas: "Mis registros son cada vez peores. En 2002 marqué tres goles en el partido inaugural, en 2006 fueron dos y en 2010 solamente uno. En 2014 no hará falta que juegue", bromeó.
A seguir batiendo récords
En cuanto al segundo duelo mundialista del combinado alemán, que tendrá lugar el próximo viernes en Puerto Elizabeth contra Serbia, el punta no quiere lanzar las campanas al vuelo: "Hasta ahora sólo hemos ganado un partido. Sí, hemos hecho cuatro dianas, pero seguro que más adelante vendrán otros equipos que nos plantearán más problemas. Desde luego, es mucho mejor ir partido a partido".
Si hay algo que no le falta a Klose estos días es motivación, ya que está en disposición de pulverizar varios récords en la cita sudafricana. Con sus 11 tantos en las fases finales de la Copa Mundial, ha igualado a Jürgen Klinsmann en la segunda posición de máximos goleadores alemanes, y se encuentra solamente a tres de Gerd Müller, hombre récord de la Mannschaft. En la tabla de cazagoles más prolíficos de la historia mundialista, Klose podría incluso amenazar el reinado de Ronaldo, que perforó hasta en 15 ocasiones la portería contraria con la Seleçao. En resumidas cuentas, esos venerables plusmarquistas ya pueden echarse a temblar: el delantero alemán parece haber recuperado su exquisito olfato goleador en el momento justo.









