Lahm: "¿Nerviosos?"
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Pese a sus apenas 170 centímetros de estatura, Philipp Lahm es una de las figuras más grandes del fútbol mundial. Se admiran sus actuaciones y se valoran sus opiniones. El lateral zurdo de 25 años al servicio del Bayern de Múnich, desde sus espléndidas exhibiciones en la Copa Mundial de la FIFA 2006 celebrada en su propio país, se ha perfilado como uno de los ídolos del fútbol teutón.

Ahora Lahm apunta a metas más elevadas. Este muniqués de pura cepa y 60 veces internacional está ansioso por competir en pos del título en la Copa Mundial de la FIFA 2010. Para estar en la cita de los mejores en Sudáfrica, el camino más corto pasa por ganar el choque decisivo del Grupo 4 de clasificación europea programado para este sábado.

El líder del casillero, Alemania, debe arrancar al menos un punto en el feudo de su más acérrimo perseguidor, Rusia, con el fin de mantener la cabeza de la tabla y engrosar sus posibilidades de clasificarse directamente para el primer torneo mundial que va a celebrarse sobre suelo africano. En vísperas del contencioso en Moscú, Lahm conversó con FIFA.com.

Señor Lahm, ¿puede usted imaginarse una Copa Mundial sin Alemania?
No, no me lo puedo imaginar de ninguna manera. Sencillamente porque Alemania nunca ha dejado de clasificarse. Pero de la posibilidad de no estar en Sudáfrica, no nos preocupamos lo más mínimo.

Desde hace tiempo es usted uno de los líderes de la selección alemana. Antes, este equipo era temido en todo el mundo por su combatividad y su enorme voluntad de victoria. ¿Qué cualidades tiene ahora?
Creo que conservamos esas antiguas cualidades y que siempre funcionamos como un equipo. Otra de nuestras fuerzas es la facilidad que tenemos para marcar. Tradicionalmente hemos sido peligrosos en las jugadas a balón parado, los disparos y los balones altos. Nuestras mayores cualidades las desplegamos en el área contraria y la zona aledaña. Como somos fuertes físicamente y tratamos de encontrar el camino más directo a la definición, siempre solemos acertar en el blanco.

¿Por qué tiene siempre Alemania esa fuerza mental?
Porque Alemania logró grandes triunfos en el pasado y esos triunfos inspiran a las generaciones posteriores. No hay más que fijarse en el balance de Alemania en los grandes torneos. En 1954, 1974 y 1990 nos coronamos campeones del mundo, y en 1972, 1980 y 1996 fuimos campeones de Europa. Y además hemos disputado al menos otras tantas finales más. Hemos crecido con la conciencia, como si dijéramos, de que Alemania siempre puede llegar a la final.

¿Las cualidades que ha descrito les permitirán ir menos nerviosos al decisivo partido en Moscú contra Rusia?
¿Qué quiere decir con nerviosos? Estamos concentrados. Nos jugamos la clasificación directa para el Mundial, eso está perfectamente claro. En la última Eurocopa, los rusos llegaron hasta semifinales con un equipo muy bueno y grandes individualidades. Pero nosotros somos Alemania y vamos a Rusia a ganar. No será fácil, pero estaremos óptimamente preparados y abordaremos el encuentro como líderes de grupo, de modo que también podríamos conformarnos con un empate. Creo que la ventaja está de nuestro lado.

Ha mencionado las grandes individualidades de Rusia. ¿Tiene un respeto especial por Andrei Arshavin?
Sí, es un jugador estupendo y domina sobre todo el uno contra uno. En la selección rusa es un hombre tremendamente peligroso que puede marcar la diferencia.

¿Volará Alemania a Rusia con la intención de desempeñar un papel activo o reactivo?
Debemos  hacer un papel tanto activo como reactivo. Una cosa no quita la otra. Viajamos a Moscú con la pretensión de imponer ofensivamente nuestro fútbol. Pero, como es lógico, también debemos prepararnos para los rusos. Sabemos que tienen individualidades capaces de hacer daño en las situaciones de uno contra uno, y por eso debemos mantenernos compactos y ordenados en defensa.

Un duelo entre Alemania y Rusia podría muy bien ser una semifinal mundialista. ¿Qué pueden hacer los alemanes en Sudáfrica 2010 si consiguen clasificarse?
En primer término, siempre es importante antes que nada superar la fase de grupos y alcanzar los octavos de final. En nuestro Mundial de 2006 en casa y en la Eurocopa 2008 vimos que es posible y que podemos llegar hasta la final. Yo diría que siempre tenemos posibilidades. Y no se puede olvidar que, precisamente cuando se enfrentan dos grandes potencias, a menudo es la forma del momento la que decide.

¿Estarán tanto Alemania como Rusia entre los mejores del mundo?
Yo veo a los españoles un poco más adelantados. También los ingleses están fuertes ahora y tienen un gran entrenador. Y por supuesto nunca hay que olvidar a Brasil. Pero desde luego que nosotros formamos parte del grupo de naciones que tienen opciones de competir por el título. Después de quedar terceros en el último Mundial y segundos en la última Eurocopa, nuestro objetivo es llegar a la final y conseguir el título.

Usted es uno de los mejores laterales del mundo en este momento. ¿Qué cualidades debe aportar un futbolista en su posición en el fútbol moderno?
Sobre todo hay que ser muy competente en las dos direcciones: tanto en la construcción del juego, en la que hay que intervenir en los momentos oportunos, como también en la defensa. Y hay que dominar el uno contra uno, y tener la velocidad y la técnica correspondientes. Para mí, ésos son los factores decisivos.

¿Es difícil ir por la vida con la vitola de futbolista de primera categoría?
Yo no diría que es difícil. Los futbolistas siempre sabemos que tenemos que jugar bien el próximo partido. No tiene sentido ponerse a escuchar himnos de alabanza cuando tienes que estar constantemente pensando en rendir bien.

Aunque es diestro, dio el salto como internacional en el puesto de lateral izquierdo. Ahora juega más por la derecha, tanto en el Bayern de Múnich como en la selección nacional. ¿No echa de menos a veces aquella expresión de miedo en la cara de sus contrarios cuando se internaba hacia el eje central desde la izquierda y disparaba con su pierna más potente, la derecha?
También desde la derecha tengo la posibilidad de internarme hacia el centro con garantías, por supuesto. Pero esta temporada ya he habilitado muchos goles con centros desde la derecha y creo que puedo jugar al máximo nivel por las dos bandas.

A pesar de su juventud, 25 años, está realizando una intensa labor social. Cuéntenos.
En diciembre de 2007 creé la fundación Philipp Lahm, que se propone ayudar a niños y jóvenes en los ámbitos del deporte y la educación, tanto en Alemania como en África. Así las cosas, ya hemos construido un campo de fútbol en los alrededores de Johannesburgo, y este año organizamos por primera vez un campamento de verano en Alemania al que asistieron 80 niños. Giró en torno a los temas de la alimentación, la personalidad y el ejercicio físico. Esperamos que vaya creciendo poco a poco con el tiempo y que podamos organizarlo en otras ciudades.

¿Es una forma de realizarse?
Un compromiso como ése es un placer. Ha tomado su tiempo. Sencillamente de alguna forma quiero dar a otros la suerte que yo tuve con el fútbol, la familia y los amigos. Y espero que los 80 chavales que tan bien se lo pasaron en el campamento, hayan aprendido algunas cosas para el resto de su vida. Creo que es una gran misión servir de modelo a los jóvenes. Todas aquellas personas que son objeto de la atención pública, y no me refiero sólo a los deportistas, deberían desempeñar de alguna manera el papel de ejemplos.