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La sombra de Johan Cruyff se dejará sentir en la XIX final de la Copa Mundial de la FIFA. Los once holandeses no son otros que los herederos del “fútbol total”. Frente a ellos un equipo en el que figuran siete jugadores del Barcelona, el club donde jugó el Flaco y cuya idiosincrasia incluye el mensaje del genial neerlandés.
Hay que remontarse a 1978 (Argentina-Holanda) para encontrar una final entre dos aspirantes en busca de su primer título mundial.
Los Oranje acuden avalados por una trayectoria perfecta: un pleno de victorias tanto en la competición preliminar (ocho) como en Sudáfrica (seis). Si vencen en la tercera final de su historia acompañarían al legendario Brasil de 1970, la única selección que ha logrado tamaña proeza.
La Roja, vigente campeona de Europa, confía en una generación excepcional para inscribir al fin su nombre en la base del trofeo más codiciado del mundo, e igualar así el doblete de Alemania, único país que ha conquistado la Copa Mundial de la FIFA dos años después de la Eurocopa.
El menú
Uruguay 2-3 Alemania
Países Bajos-España, estadio Soccer City, Johannesburgo, domingo 11 de julio, 20:30 (hora local)
La cita
Países-España
“Fútbol total” contra “fútbol espectáculo”. La final de la Copa Mundial de la FIFA 2010 podría perfectamente marcar el inicio de una nueva era. Como la pintura, el deporte rey tiene sus épocas. El primer certamen mundialista en tierras africanas puede señalar de manera oficial el fin del hiperrealismo, para dejar sitio a la libre expresión artística. Wesley Sneijder y Arjen Robben son los dignos herederos de la Naranja Mecánica del decenio de 1970. Con una pequeña diferencia: poseen ese punto de locura que les permite llevar a cabo las ideas más audaces, las que levantan a los espectadores de sus asientos al unísono. El español Xavi, el hombre de los cien pases por partido, exhibe por su parte la regularidad y la precisión de un metrónomo. Su único problema consiste en decidir a cuál de sus compañeros, dechados de calidad, enviará sus magníficos balones: Andrés Iniesta, David Villa, Pedro... Y qué decir de la generosidad de Carles Puyol, enorme contra Alemania, o del ansia por vencer de Mark van Bommel, que se entrega en cuerpo y alma para liberar a Robin van Persie y compañía de las tareas más ingratas. Los dos equipos disponen de su plantel al completo. Si no les pesa la importancia del encuentro y son capaces de soltarse, nos aguarda un gran espectáculo.
El duelo clave
Wesley Sneijder (NED) - David Villa (ESP)
Exceptuando a Diego Forlán y Miroslav Klose, estos dos hombres han eclipsado a todas las demás grandes estrellas del fútbol mundial, como puedan ser Leo Messi, Wayne Rooney, Cristiano Ronaldo, Thierry Henry o Alberto Gilardino. El desenlace de la final bien podría depender de un remate (con el pie o de cabeza) de uno de estos dos jugadores. De propina, aunque ambos antepongan el éxito colectivo a todo lo demás, el holandés y el español van a disputarse un par de prestigiosos galardones individuales. Actualmente, los dos encabezan la tabla de goleadores, con 5 dianas, al igual que Diego Forlán y Thomas Mueller. Si uno de los dos marca, podría dar el título a su país adjudicándose al mismo tiempo la Bota de Oro adidas y tal vez el Balón de Oro adidas, que se concede al mejor jugador del campeonato.
Hemos oído…
“Me gusta el fútbol bonito, pero también quiero ganar. Cuando empecé mi labor hace dos años, les dije a los jugadores: ‘Tenemos una misión, y sólo hace falta que creamos en ella”, Bert van Marwijk, seleccionador de Holanda.
La fase final en cifras. La Copa Mundial de la FIFA encumbrará a un octavo campeón, España u Holanda, después de que la hayan conquistado siete países distintos, por orden cronológico: Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina y Francia. Europa recuperará además su ventaja sobre Sudamérica en cantidad de trofeos (10-9), y obtendrá su primera victoria en otro continente, algo que ya ha hecho Brasil, cinco veces campeón del mundo, al imponerse en Europa (Suecia 1958), América (Estados Unidos 1994) y Asia (Corea/Japón 2002). Paradójicamente, Brasil perdió “su” Copa Mundial de la FIFA, la que disputó en casa (1950), y sólo la ganó una vez dentro de su confederación (Chile 1962).
Los europeos jugarán también una octava final “en familia” (Italia-Checoslovaquia 1934, Italia-Hungría 1938, República Federal de Alemania-Hungría 1954, Inglaterra-RFA 1966, República Federal de Alemania-Holanda 1974, Italia-República Federal de Alemania 1982, Italia-Francia 2006, Holanda-España 2010), por solamente dos de Sudamérica (Uruguay-Argentina 1930 y Brasil-Uruguay 1950). Por último, tres selecciones sudamericanas han participado en 13 finales (siete Brasil, cuatro Argentina y dos Uruguay), en contraposición a nueve europeas (siete Alemania; seis Italia; tres Holanda; dos Francia, Hungría y Checoslovaquia; y una Suecia, Inglaterra y España).
313 minutos de imbatibilidad. Al doblegar a Alemania (1-0) en semifinales, España batió su récord de imbatibilidad en la Copa Mundial de la FIFA. Los hombres de Vicente del Bosque acumulan 313 minutos sin recibir goles. El último jugador que perforó la meta española fue el chileno Rodrigo Millar, en el minuto 47 del último partido de la liguilla (2-1). Desde el inicio de la fase de eliminatorias, los campeones de Europa ganaron tres veces con un marcador de 1-0, a Portugal, Paraguay y Alemania. Los españoles habían establecido su anterior récord, de 282 minutos, en Brasil 1950.
Sneijder busca un póquer histórico. El neerlandés, que ya se ha adjudicado un triplete con el Inter de Milán (Liga de Campeones de la UEFA, Serie A y Copa de Italia), se convertiría en el primer futbolista que obtiene un póquer histórico si gana la Copa Mundial de la FIFA con los Oranje. Como guinda, también aspira a los títulos de máximo goleador (Bota de Oro adidas) y mejor jugador de esta fase final (Balón de Oro adidas).
Los récords de los árbitros. El inglés George Reader entró en la historia al arbitrar el 16 de julio de 1950, en el Maracaná de Río de Janeiro, la final Brasil-Uruguay con 53 años y 236 días. Ese registro quedó grabado por siempre, ya que posteriormente el límite de edad para arbitrar en estas máximas competiciones se fijó en 45 años. Y en el extremo opuesto encontramos al español Juan Gardeazabal, quien dirigió el 8 de junio de 1958, en Norrköping (Suecia) el encuentro Francia-Paraguay (7-3) con sólo 24 años y 193 días.
España no es supersticiosa. Al caer en su primer partido de la fase de grupos, ante Suiza (0-1), la Roja acompaña en la historia a otros tres finalistas de la Copa Mundial de la FIFA que comenzaron sus campañas mediante una derrota. Le ocurrió a la República Federal de Alemania contra Argelia (1-2) en 1982, a Argentina frente a Camerún (0-1) en 1990 y a Italia ante la República de Irlanda (0-1) en 1994. Todos ellas acabaron perdiendo luego en la final.
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