England (Inglaterra)
Algeria (Argelia)
Slovenia (Eslovenia)
Yanks (Yanquis)

Ese titular del tabloide inglés The Sun se hizo famoso en Inglaterra, aparte de por su ingenio, por la fidelidad con la que reflejaba el sentimiento general de que los Tres Leones cruzarían a la ronda eliminatoria paseando por el Grupo C. Estados Unidos, asimismo, saludó el resultado del sorteo con satisfacción, confiando, aunque no tan chulescamente como The Sun, que sus hombres serían lo bastante fuertes como para acompañar al elenco de Fabio Capello a la ronda de octavos. Al final, ambos equipos prevalecieron, pero de una manera de todo menos easy (fácil).

Una medida de lo reñido que estuvo este lote es que, cuando se escuchó el pitido final en Puerto Elizabeth, parecía seguro que Inglaterra encabezaría el grupo, y Eslovenia lo escoltaría como segundo. Lo que ocurrió a continuación, como ya es sabido, fue un gol de Landon Donovan en el minuto 91 que lo cambió todo, y clasificó a Estados Unidos como campeón del grupo por primera vez desde 1930.

Posiciones finales
1. Estados Unidos, 5 puntos
2. Inglaterra, 5 puntos
3. Eslovenia, 4 puntos
4. Argelia, 1 punto

Nuestro análisis
Estados Unidos: Con más vidas que Rocky Balboa, el combinado de Estados Unidos ha merecido coronarse primero del Grupo C, aunque sólo sea por las agallas que le echó al asunto. Cayó en desventaja en el minuto 4 de su partido contra Inglaterra, y a partir de ahí adquirió el hábito de escalar montañas y de subirlas hasta la cima. Después de volver a la pelea y empatar con los ingleses, y de estar a punto de remontar un 2-0 adverso en el descanso contra Eslovenia, los pupilos de Bob Bradley dependían de la victoria en la última batalla. El final fue de Hollywood: Donovan, el chico bueno de la película, acertó a enviar el balón a la red al borde mismo del abismo, para catapultar a sus compatriotas desde el tercer puesto hasta el primero, y en consecuencia hasta la ronda de octavos.

Inglaterra: La historia nos enseña que, por mucho bombo y platillo que anteceda al torneo, Inglaterra raramente atraviesa la fase de grupos sin sufrir. En Sudáfrica, el curioso dato de dos goles marcados en tres partidos refleja la tónica de una campaña frustrante, que podría haber acabado en desastre de no ser por el gol de Jermain Defoe contra Eslovenia. Aunque Wayne Rooney sigue desaparecido, Inglaterra sí emitió destellos de su potencial en ese último encuentro de la liguilla, y con la reserva de talento a disposición de Capello no se puede descartar ningún desenlace.

Eslovenia: En el fútbol, el sueño de una parte suele ser la pesadilla de la otra. Así ocurrió con Eslovenia: la alegría de Estados Unidos tuvo su reverso en la desolación de Matjiaz Kek y sus jugadores. Fue un final cruel para el equipo de Kek, que llegó a acariciar el pase a la siguiente etapa. Al final, sin embargo, pese a jugar admirablemente y reclamar su primera victoria en una Copa Mundial de la FIFA, los eslovenos se mostraron incapaces de dar ese último y decisivo paso.

Argelia: Los Zorros del Desierto se marchan de Sudáfrica como el farolillo rojo del Grupo C, pero en ningún momento les faltó llama. Bien organizada y entregada hasta el fondo, Argelia fue tremendamente difícil de batir, no dejando a Inglaterra pasar del empate y concediendo tan sólo dos goles en tres partidos. Su caída llegó por culpa de sus carencias en la vanguardia, donde su sequía goleadora en la Copa Mundial de la FIFA, que se remonta hasta el año 1986, continuó alargándose en esta campaña nada prolífica.

Para el recuerdo
Eslovenia hace historia
"No es el tamaño del perro lo que importa en la pelea, sino el tamaño de la pelea en el perro". Este viejo adagio podría servir de justo lema para Eslovenia, que como nación más pequeña que participaba en Sudáfrica se había propuesto causar una gran impresión. Después de su estreno en la Copa Mundial en 2002, en el que sólo pudieron cosechar tres derrotas, los eslovenos estaban ansiosos por meterse en los anales y en su primer partido contra Argelia registraron su primera victoria en la competición con un gol de su capitán, Robert Koren.

Rebelde sin causa
En unos momentos en los que los críticos estaban arremetiendo contra las lánguidas actuaciones de Inglaterra contra Estados Unidos y Argelia, hubo amagos de motín en el campamento inglés: John Terry sugirió en una conferencia de prensa que le iba a decir unas cuantas verdades a Capello. Más tarde trascendió que en esa conversación, el italiano fue quien llevó la voz cantante. Y debió de cantar bien, porque el resultado fue una estupenda actuación de Terry y el resurgimiento de los Tres Leones.

Los Zorros del Desierto también hicieron méritos
Aunque la atención se centró sobre todo en las deficiencias de los ingleses, el empate a cero en el Inglaterra-Argelia representó un triunfo importante para el advenedizo norteafricano. Con su defensa perfectamente pertrechada, los Zorros del Desierto mantuvieron a raya sin grandes apuros a su estelar rival. Sus seguidores celebraron la hazaña hasta altas horas de la madrugada.

La fábula de Donovan
Su gol decidió el destino del equipo, y costará mucho igualar su dramatismo: acaso otro tanto en el último minuto de la propia final depararía un torrente de emociones semejante. El tanto vino después de 91 minutos de frustración, cuando el sueño ya parecía escapárseles irremisiblemente por entre los dedos: Donovan arrancó la jugada y asestó la diana de la salvación, que seguro pasará a formar parte del folklore futbolístico de los Estados Unidos.

Números que hablan
8:
Cifra de partidos internacionales que Wayne Rooney lleva ahora sin marcar. El delantero de Inglaterra atraviesa en estos momentos su periodo de sequía más largo con la selección nacional.

La frase
"Quienes me conocen de cerca saben lo mucho que he trabajado para llegar hasta aquí, y esto es sencillamente increíble. Sé que la gente de mi país nos está viendo. ¡Y aún no hemos acabado! Nosotros encarnamos el carácter de los estadounidenses: tenemos fe", Landon Donovan, delantero de Estados Unidos.