Kaliningrado, la ciudad más occidental de Rusia, es única. El deportista de este cartel simboliza el talante abierto de la urbe y de la región, que atesora la antigüedad y la modernidad con la mirada puesta en el futuro. El espíritu de la ciudad surge de las aguas que la rodean, y su alma queda plasmada en el balón hecho de ámbar, la “piedra del sol” famosa en el mundo entero. Situada a 1.235 km al este de Moscú, a orillas del hermoso mar Báltico, sus habitantes y su arquitectura conforman un crisol histórico de todas las culturas que se han encontrado en este enclave ruso que mira a Occidente. Ciudad natal del filósofo Emmanuel Kant, en ella se pueden admirar edificaciones y atracciones emblemáticas como la Puerta del Rey, el monumento a Kant, la catedral de Konigsberg y la isla de Kneiphof.