España 2-3 Nigeria
Fernando Hierro (21'), Raúl González (47'); Mutiu Adepoju (25'), Garba Lawal (73'), Sunday Oliseh (78')

Los jugadores de España defraudaron en la cita mundialista de 1998. El equipo nunca se recuperó del mazazo de la derrota inicial ante Nigeria, en uno de los encuentros más llamativos de la Copa Mundial de la FIFA celebrada en Francia.

La selección de Javier Clemente, invicta en la fase de clasificación, cruzó los Pirineos y se presentó en el país vecino como favorita para encabezar un grupo donde también figuraban Bulgaria y Paraguay. La presencia de jugadores como Fernando Hierro y Raúl González, que venían de conquistar la Liga de Campeones con el Real Madrid, había disparado las expectativas. Sin embargo, pese a que España dio el do de pecho en Nantes desde el principio, Nigeria acabó poniéndole bruscamente los pies en el suelo tras un apasionante encuentro con 5 tantos.

Era la primera vez que España se enfrentaba en la Copa Mundial de la FIFA a los nigerianos, pero debería haber sabido que no se puede tomar a la ligera a las Súper Águilas. Nigeria, el país más poblado de África, había alcanzado la segunda fase en su debut mundialista, en 1994, aunque en octavos de final la suerte no le acompañó y cayó ante Italia. Después de que en 1996 derrotara a Brasil y Argentina para colgarse el oro olímpico, muchos pronosticaron que llegaría lejos en tierras francesas. Los nigerianos, con una hornada de jugadores de calidad (como el cerebro de pelo anaranjado "Jay Jay" Okocha) y con la experiencia del técnico serbio Bora Milutinovic (que dirigía a su cuarta selección en una Copa Mundial de la FIFA), parecían el combinado africano mejor colocado para tratar de emular la épica actuación de Camerún en Italia 90.

En un día húmedo, fue España la que mejor comenzó sobre el césped de La Beaujoire. Su elegante juego de pases cortos mareó a los nigerianos y, cuando apenas se cumplía el segundo minuto, un disparo seco de Raúl obligó a intervenir al guardameta Peter Rufai. Más tarde, el propio Raúl remató de cabeza al larguero y, en el minuto 21, el buen comienzo de España obtuvo su recompensa. El delantero Alfonso Pérez fue derribado por Mobi Oparaku al borde del área, lo que llevó a Hierro, especialista en los lanzamientos de falta, a probar suerte. El entonces máximo goleador de todos los tiempos con España burló la barrera por bajo, con un disparo de rosca por el hueco donde se había colocado Alfonso, y batió a un Rufai que se quedó clavado.

Fuese cual fuese el impacto del vídeo que Milutinovic mostró a su equipo antes del saque inicial, con mensajes de ánimo de sus familiares, lo cierto es que Nigeria resucitó enseguida y restableció la igualdad a los cuatro minutos. En un saque de esquina botado por Garba Lawal, Mutiu Adepoju se coló entre dos camisetas blancas en el primer palo, remató de cabeza y batió a Andoni Zubizarreta. Albert Ferrer, el defensa que estaba bajo palos, intentó despejar con la cabeza, pero simplemente ayudó a que el balón entrase.

Nigeria, crecida tras el empate, buscó un segundo gol. El delantero Victor Ikpeba llegó con peligro, pero su disparo se fue al lateral de la red. A los dos minutos de la reanudación, sin embargo, la balanza volvió a decantarse del lado español gracias a un magnífico remate de Raúl. El delantero merengue enganchó de volea un buen pase en largo de su compañero de club Hierro y fusiló con la zurda a Rufai. En ese momento, España pasó a controlar la posesión del balón. Sin embargo, los gritos de "Olé" de sus seguidores iban a resultar prematuros.

Desde una posición ganadora, España dejó que sus oponentes volvieran a meterse en el partido con un inoportuno error de Zubizarreta, en el minuto 73. Lawal fue el artífice del gol, tras triangular con el suplente Rasheed Yekini y eludir la entrada de Iván Campo en su internada hasta la línea de fondo. Su centro raso, no obstante, no ofrecía ningún peligro, hasta que "Zubi", inexplicablemente, palmeó el balón hacia su propia portería. Al seleccionador Javier Clemente le salió por la culata la polémica decisión de ignorar las reivindicaciones de titularidad de Santiago Cañizares y seguir confiando en el cancerbero de 36 años.

Aunque Raúl, libre de marcaje, falló una clara ocasión tras un centro de Joseba Etxeberría, Nigeria se había venido arriba en esos momentos y, a 12 minutos del final, Sunday Oliseh sentenció el partido de forma majestuosa. Un balón colgado al área española fue despejado de cabeza hacia la posición del centrocampista, quien, desde unos 25 metros, enganchó una potente media volea ante la que nada pudo hacer Zubizarreta.

Para España resultó un golpe mortal que dejó su moral seriamente dañada. El equipo sudó para obtener un triste 0-0 ante Paraguay en su segundo encuentro y, pese a golear por 6-1 a Bulgaria (en el que fue el 126º y último partido internacional de Zubizarreta), los resultados ajenos significaron su eliminación.

Nigeria, por su parte, avanzó como primera de grupo. Sin embargo, no supo responder al aumento de las expectativas en su choque de octavos de final contra Dinamarca: la derrota por 4-1 en París supuso que el equipo se volviera a casa soportando casi tantos reproches como los españoles. Así pues, ambas selecciones se despidieron del campeonato de una forma poco satisfactoria; si bien en Nantes, durante 90 minutos al menos, ofrecieron un espectáculo para disfrutar.