Dicen que las marcas están para romperse: Bolivia nunca había clasificado para una Copa Mundial de la FIFA por mérito deportivo y Brasil, por su parte, no conocía la derrota en el marco de una eliminatoria sudamericana. Ambos hechos, inobjetables desde la estadística, comenzaron a romperse el 25 de julio de 1993 en el estadio Hernando Siles de La Paz, donde el mejor seleccionado boliviano de la historia propinó una caída histórica al que sería, un año más tarde, el nuevo campeón del mundo. A continuación, FIFA.com repasa aquella jornada.

Detalles
25 de julio de 1993, estadio Hernando Siles, La Paz
Bolivia 2-0 Brasil
Goles: Marco Etcheverry (88') y Álvaro Peña (89') -Bolivia-.
Bolivia: Trucco; Rimba, Quinteros, Sandy, Borja; Cristaldo, Melgar, Valdivieso, Sánchez; Etcheverry y Ramallo (Xabier Azkargorta).
Brasil: Taffarel; Cafú, Valber, Marcio Santos, Leonardo; Mauro Silva, Luis Enrique, Zinho, Raí; Bebeto y Muller (Carlos Parreira).

El contexto
Las de 1993 fueron las últimas eliminatorias sudamericanas con un formato distinto al actual. La selección de Chile se encontraba suspendida para el máximo evento del planeta fútbol, por lo que los 9 equipos restantes, divididos en dos grupos independientes, pelearían por 3,5 lugares en Estados Unidos 1994. En el Grupo B convivían Uruguay, Ecuador, Venezuela, Brasil y Bolivia. Estos dos últimos se enfrentaban La Paz por la segunda fecha de la competencia que otorgaba dos plazas directas para la fase final de Norteamérica. En el Grupo A, el segundo debería enfrentar a Australia en una instancia de repesca.

En la jornada inicial, Bolivia brindó una demostración de fútbol ofensivo al golear 7-1 a Venezuela en Puerto Ordaz. El segundo compromiso sería en La Paz ante Brasil, que había empatado 0-0 en Ecuador en la primera fecha y nunca había perdido un partido de eliminatorias. Se enfrentaban la mejor generación de futbolistas bolivianos de toda la historia con la escuadra liderada por Claudio Taffarel, Raí y Bebeto.

El partido
Bolivia sabía que tenía que aprovechar la localía si aspiraba a jugar la tercera fase final de la Copa Mundial de la FIFA de su historia. En ese contexto, apoyada por una multitud y vestida de blanco, la escuadra de Azkargorta salió a pelear su partido ante los hombres de Parreira.

La visita buscó restarle vértigo al partido con su habitual control de balón, pero chocó con la categoría del mediocampo que conformaban Milton Melgar, Julio César Valdivieso, Marco Etcheverry y Erwin Sánchez. Las emociones principales llegarían en el complemento: Sánchez contó con una posibilidad dorada de abrir el marcador con un tiro penal, pero Taffarel bloqueó el remate con sus piernas. Su suerte cambiaría en el cierre del partido...

Cuando el reloj se moría, Etcheverry recibió un pase largo y apiló a varios jugadores por la izquierda. El Diablo demoró la resolución y se quedó sin ángulo, por lo que decidió enviar un centro rasante en la búsqueda de un compañero. Su remate fue directo a Taffarel, quien protagonizó un verdadero accidente al rebotar el balón al fondo de su propia meta con el pie (1-0; 88').

La explosión del Hernando Siles aún no había silenciado sus ecos cuando Brasil se fue con todo en búsqueda del empate. Lo pagaría caro: Álvaro Peña, ingresado al minuto 57', recibió un pase brillante de Etcheverry para encarar y batir nuevamente a Taffarel con un remate seco de pierna derecha (2-0; 89'). Brasil padecía la primera derrota en la historia del certamen, mientras Bolivia desataba la fiesta deportiva más grande que se haya registrado hasta ese entonces.

La figura
Esa tarde, como tantas otras en la historia del fútbol boliviano, será recordada como la del Diablo Marco Etcheverry. Con apenas 22 años, el atacante de pelo largo y número 10 en la espalda fue una verdadera pesadilla para la defensa brasileña y coronó la jornada con dos acciones decisivas: el remate potente que forzó el primer tanto y una habilitación de lujo en la segunda conquista. Todo pese a sufrir una lesión muscular en el minuto 10 de juego...

Se dijo
"El gol a Brasil en el último minuto fue uno de los puntos más altos de mi carrera. Recuerdo que sufrí un desgarro en el abductor a los 10 minutos de juego, pero preferí quedarme en cancha y valió la pena. Si salía, ¿quién iba a meter el gol? Capaz que no clasificábamos al mundial. Fue una de las tardes más felices de mi vida". Marco Etcheverry, jugador de Bolivia.

¿Qué sucedió luego?
La victoria 2-0 significó la inyección de ánimo fundamental para la clasificación de Bolivia a EEUU 1994. El equipo de Azkargorta ganó todos sus compromisos como local y aseguró su primera clasificación el 19 de septiembre en Quito al igualar 1-1 ante Ecuador. Brasil, por su parte, goleó 6-0 en la revancha disputada en Recife, finalizó en la cima del grupo y también accedió a su pasaje en la última fecha con su triunfo 2-0 sobre Uruguay.

Bolivia celebró su primera clasificación a una Copa Mundial de la FIFA por mérito deportivo tras las invitaciones de 1930 y 1950, aunque cayó eliminada en primera fase. Los brasileños, en cambio, alcanzaron su cuarto título mundial al imponerse a Italia en los penales. El conjunto Verde no ha vuelto a participar de la máxima cita desde entonces.