"España me ha dado en clubes lo que me ha quitado su selección", decía hace un año el danés Michael Laudrup a FIFA.com. Y no ha sido poco lo que le ha quitado. La historia de los enfrentamientos entre españoles y daneses es muy favorable a la Roja como en el caso que hoy nos ocupa: el partido de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA EEUU 1994.

Pero hubo más duelos decisivos que han hecho de la selección española, una pesadilla para la escuadra danesa. Los octavos de final de México 1986, cuando la inspiración de Emilio Butragueño les echó de la competición con un contundente 1-5, o las semifinales de la Eurocopa de 1984 son otros dos ejemplos de un historial intenso.

Pero hoy nos centraremos en aquella otra cita de noviembre de 1993, cuando la buena estrella de un portero debutante y el cabezazo de un central histórico calentaron la fría noche de Sevilla y decidieron el billete a un Mundial.

Los detalles
17 de noviembre de 1993, Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, Sevilla (España)
España 1-0 Dinamarca
Gol:
Fernando Hierro (63').
España: Andoni Zubizarreta; Albert Ferrer, Rafael Alkorta, Miguel Nadal, Fernando Giner, Franciso José Camarasa (9' Santiago Cañizares); Fernando Hierro, Jose Mari Bakero, Andoni Goikoetxea; Luis Enrique y Julio Salinas (53' Kiko). (Entrenador: Javier Clemente)
Dinamarca: Peter Shmeichel, Friis Hansen, Morten Olsen, Marc Rieper, Ivan Nielsen (J. Hogh), Kim Vilfort, Jensen, Larsen; Michael Laudrup, Brian Laudrup, Flemming Povlsen (Christensen). (Entrenador Richard Møller Nielsen)

El contexto
La última fecha del Grupo 3 se presentaba como una jornada emocionante y dramática. Dinamarca lideraba la zona con un punto de ventaja sobre España, su último rival, y la República de Irlanda, que debía visitar a Irlanda del Norte.

La selección danesa, campeona de Europa en 1992, ya había derrotado a la Roja en Copenhague (1-0), con lo que la empresa parecía inalcanzable para una España construida sobre la filosofía defensiva y rocosa de Javier Clemente. Ante la magia de una de las mejores generaciones danesas de la historia, había que apelar a la heroica y a la magia del público sevillano, que convirtió el estadio en una festiva olla a presión.

El partido
Por si la situación no fuera lo suficientemente dramática para España, el destino quiso añadirle épica. Antes de alcanzar el minuto 10 de juego, Zubizarreta entregó el balón a los pies de Michael Laudrup. En un desesperado intento de enmendar su inexplicable error, el portero derribó al atacante en la media luna del área grande, lo que le costó la tarjeta roja. Sin tiempo para calentamientos, Santiago Cañizares saltó al campo y, a pesar de toda la presión, firmó una excelente actuación en la que demostró reflejos y sangre fría. Su intervención fue vital para mantener la portería a cero ante el asedio danés durante los 80 minutos que España jugó con un hombre menos.

La Roja, con una formación muy defensiva, apenas tenía capacidad de creación y su mayor peligro llegaría en base a las jugadas a balón parado. Así, en un saque de esquina ejecutado por Goicoetxea, Hierro aprovechó la dubitativa salida de Schmeichel para rematar al fondo de la red. El defensa central se lanzó después a una eufórica carrera de celebración mientras el estadio temblaba por los gritos de la afición. El sufrimiento no acabó ahí, y en la media hora restante Cañizares volvería a lucirse, sobre todo, en un remate de chilena de Christensen que podría haberle dado a Dinamarca el puntito faltante para sellar el billete a Estados Unidos 1994.

La figura
Con 23 años, Cañizares esperaba su oportunidad para debutar con la selección absoluta en una portería que contaba con un Zubi inamovible. No se imaginaba el joven guardameta que la alternativa le llegaría en circunstancias tan complejas. Y sin embargo, demostró estar listo para cualquier desafío. Aquella noche realizó hasta media docena de paradas antológicas haciendo gala de la sangra fría y los reflejos que la temporada anterior le habían coronado como el portero menos goleado de la Liga (junto con Francisco Liaño). Volvió a ganar tal mérito otras tres veces y defendió la puerta de la Roja en 45 ocasiones, acudiendo a tres Mundiales (EEUU 1994, Francia 1998 y Alemania 2006) y tres Eurocopas (Inglaterra 1996, Bélgica y Holanda 2000 y Portugal 2004). Tras su paso por Celta de Vigo, Real Madrid, Valencia, el guardameta dejó el fútbol en activo en 2008.

Se dijo...
"No me esperaba ingresar porque nunca me pasó estando de suplente. No sentí nada especial, aunque estaba preparado. Héroe ha sido el equipo, porque todo el grupo se ha entregado a tope. Para mí ha sido una oportunidad de esas de las que no se pueden desaprovechar", Cañizares tras su debut.

"Teníamos el partido controlado y en las manos. Ha sido una lástima perder por un fallo en un córner. Cuando acabó el partido lloré de rabia igual que lloré de alegría en la Eurocopa", PovIsen tras la decepción danesa.

"Se ha demostrado que este equipo tiene raza y hemos podido, con diez, con los campeones de Europa. Este equipo puede hacer cosas grandes en América", Julio Salinas.

¿Qué sucedió luego?
La República de Irlanda, favorecida por su empate 1-1 con Irlanda del Norte, desbancó del segundo puesto a Dinamarca y se quedó con el segundo billete al mundial de aquel grupo. En EEUU 1994, España compitió en el Grupo C junto a Alemania, República de Corea y Bolivia. Tras una discreta actuación (2 empates y una victoria) se clasificó para octavos como segunda del cuarteto y eliminó en esa instancia a Suiza con un contundente 3-0. Pero en los fatídicos cuartos llegó Italia (a la postre subcampeona ante Brasil) que derrotó a la Roja con goles de Dino y Roberto Baggio (2-1), en un intenso partido no exento de polémica en el final por un incidente protagonizado por Mauro Tassoti y Luis Enrique.