La Copa Mundial de la FIFA es el mayor espectáculo del planeta, el torneo más deseado para cualquier futbolista. Sin embargo, antes de que la flor y nata del fútbol internacional pueda reunirse en la gran cita del deporte rey, algunas de las mejores selecciones libran batallas titánicas por el simple derecho a participar en ella. La competición preliminar para Sudáfrica 2010 está ya muy avanzada, y FIFA.com aprovecha para recordar el brillo individual y las inolvidables sorpresas que marcaron campañas anteriores.

Hoy viajamos a octubre de 2001, hasta un día en que la fase previa de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002 tuvo un desenlace lleno de tensión.

Los detalles
6 de octubre de 2001, Old Trafford, Manchester
Inglaterra 2-2 Grecia
Goles: Sheringham 68' y Beckham 90+3' para Inglaterra; Charisteas 36' y Nikolaidis 69' para Grecia.
Inglaterra: Martyn, Gary Neville, Ferdinand, Keown, Ashley Cole, Beckham, Gerrard, Scholes, Barmby, Fowler, Heskey. Suplentes: Southgate, Wright, Carragher, Murphy, McManaman, Sheringham, Andy Cole.
Grecia: Nikopolidis, Patsatzoglou, Dabizas, Vokolos, Costas Konstantinidis, Fissas, Zagorakis, Kassapis, Karagounis, Charisteas, Nikolaidis. Suplentes: Venetidis, Basinas, Georgiadis, Chalkias, Lakis, Machlas, Vrizas.

El contexto
Inglaterra afrontaba esta jornada como líder del Grupo 9, aventajando en un punto a su histórico rival, Alemania, y aspiraba a derrotar a Grecia para adjudicarse definitivamente la liguilla. Sin embargo, no todo fue según lo previsto para Sven-Göran Eriksson y sus hombres.

Después de la euforia a raíz del triunfo por 1-5 en Alemania en septiembre y una victoria fruto de la disciplina sobre Albania, caer ante un equipo que había perdido sus tres compromisos fuera de casa en el Grupo 9 hubiera supuesto un trago amargo. Una complicada eliminatoria a doble partido contra Ucrania aguardaba al segundo del Grupo 9.

El partido
Este duelo, en el que el carácter del combinado inglés fue sometido a la más exigente de las pruebas, tuvo una culminación asombrosa. Teddy Sheringham sustituyó a Robbie Fowler en la segunda parte y, cuando sólo llevaba diez minutos sobre el césped, anotó de cabeza en su primer toque de pelota, erigiéndose una vez más en el salvador de los suyos.

El ex delantero del Manchester United, de 35 años, cuyo hábil remate neutralizó el tanto inicial de Angelos Charisteas en la primera mitad, regresaba así de la mejor manera posible a Old Trafford, pero la alegría no duraría. Un minuto más tarde, la nerviosa defensa local volvió a ceder ante el empuje de los helenos, y Demis Nikolaidis se deshizo de Rio Ferdinand para situar a su equipo de nuevo por delante.

El conjunto de los Tres Leones registraba un 1-2 frente a Grecia cuando el tiempo añadido estaba a punto de finalizar, y parecía destinado a tener que jugar la repesca. Pero David Beckham, que había fallado cinco lanzamientos de falta lejanos anteriores, selló finalmente el billete de su país para el certamen de Extremo Oriente mediante un tanto magistral en el minuto 93. El centrocampista del Manchester United ejecutó un imparable disparo con la pierna derecha ante su público habitual, precisamente cuando estaba llegando la noticia de que su gran adversario del Grupo 9, Alemania, había sido incapaz de vencer a Finlandia.

La figura
El encuentro de clasificación contra Grecia representa posiblemente el momento más señalado de Beckham con la selección nacional. En calidad de capitán, lideró a su equipo desde arriba, propiciando así la remontada que supuso el pase automático para la fase final de la Copa Mundial de la FIFA.

Tal y como escribió en aquel momento el periodista de la BBC Peter Sanderson: "Paul Scholes y Steven Gerrard parecían desaparecidos, pero Beckham acosó a los griegos sin piedad, hasta que sucumbieron. Se hizo justicia cuando firmó el gol que supuso la clasificación de Inglaterra para Corea y Japón y desató el júbilo por todo el país".

Se dijo...
"Tengo suerte. Un entrenador no siempre tiene la fortuna de que un jugador marque después de saltar siempre al campo como suplente. Por supuesto, eso es suerte, no puede contarse con ello. Aunque creo que Alemania también ha tenido mucha suerte en esta fase previa. Pero cuando vemos marcar a Beckham en el último minuto, no es suerte, es habilidad", Sven-Göran Eriksson, seleccionador de Inglaterra.

"No ha sido el partido más vistoso, pero no dejamos de luchar. El carácter del equipo es increíble. Somos jóvenes, y remontar de un 1-0 a un 1-1 y luego volver a ir perdiendo y remontar de nuevo es asombroso", David Beckham, capitán de la selección inglesa.

"Hoy no nos estaban saliendo bien las cosas, el campo estaba pastoso y los griegos nos frenaban. No conseguíamos hilvanar los pases. El público se enfadaba, nosotros también, y eso provoca que uno se ponga más nervioso. Pero lo único que se puede hacer es entregarse más. Y el capitán lo hizo cuando lo necesitábamos. Se ha dejado el pellejo", Teddy Sheringham, delantero de la selección inglesa.

¿Qué sucedió luego?
Inglaterra viajó a Corea/Japón 2002, despidiéndose en los cuartos de final, que se convertirían en un obstáculo infranqueable durante la etapa de Eriksson en el banquillo, como se vio posteriormente durante la Eurocopa 2004 y Alemania 2006. Los germanos, por su parte, se impusieron a Ucrania y accedieron también al torneo de 2002, alcanzando la final, donde perdieron por 2-0 a manos del verdugo de los Tres Leones, Brasil.