El estadio Centenario de Montevideo sirvió como escenario para algunas de las grandes gestas del fútbol uruguayo: la primera consagración en la Copa Mundial de la FIFA en 1930, noches épicas de Peñarol y Nacional e, incluso, el título de la Copa América en 1995.

Sin embargo, a inicios de 2004, el gigante de cemento ubicado en la capital Celeste asistió a la que muchos consideraron la noche más catastrófica en la historia del balompié charrúa. Allí, por las eliminatorias rumbo a Alemania 2006, el revolucionario equipo de Juan Carrasco fue goleado por la sorpresiva Venezuela de Richard Páez. A continuación, FIFA.com reconstruye la velada en que surgió el "Centenariazo".

Los detalles
31 de marzo de 2004, Estadio Centenario, Uruguay.
Uruguay 0-3 Venezuela
Goles: Gabriel Urdaneta (19'), Héctor González (67') y Juan Arango (77') -VEN-.
Uruguay: Gustavo Munúa; Diego López, Gonzalo Sorondo, Darío Rodríguez; Martín Ligüera, Marcelo Sosa, Richard Núñez, Germán Hornos (Wálter Pandiani); Álvaro Recoba, Javier Chevantón (Fernando Correa), Diego Forlán (Carlos Bueno). (Entrenador: Juan Ramón Carrasco)
Venezuela: Gilberto Angelucci; José Vallenilla, José Manuel Rey, Alejandro Cichero, Joney Hernández, Leopoldo Jiménez, Luis Vera, Ricardo Páez (Jorge Rojas); Juan Arango (Andreé González); Gabriel Urdaneta (Héctor González) y Alexander Rondón. (Entrenador: Richard Páez)

El contexto
Superadas 4 jornadas del certamen, Uruguay parecía revolucionar el fútbol continental de la mano de Carrasco. El entrenador, conocido por su afán ofensivo, buscaba cambiarle la cara al aguerrido fútbol celeste. ¿El resultado? Uruguay llegaba al choque con 7 unidades y 11 goles a favor. La Vinotinto también tenía para ilusionarse gracias a 2 victorias consecutivas que incluían un batacazo en tierras colombianas (0-1). La estadística, sin embargo, favorecía a los Charrúas: en todos sus choques previos en Montevideo se habían impuesto por un margen superior a 2 goles.

El partido
Ante más de 40.000 espectadores, Uruguay salió dispuesta a ahogar a los venezolanos. No obstante, el equipo de Richard Páez hizo gala de su habitual buen trato de balón y anestesió el juego hasta dar el primer golpe: Urdaneta, con un zurdazo letal desde fuera del área, superó a Munúa y enmudeció al Centenario (0-1). Con la desventaja, los locales se descontrolaron y generaron situaciones de riesgo con sendas apariciones de Recoba y Rodríguez que se estrellaron en el poste. La Vinotinto, por su parte, aguardaba agazapada....

La tendencia se repitió en el complemento y terminó por definir el resultado. Los de Carrasco fueron a por todo, dejaron espacios y lo pagaron caro: el recién ingresado Héctor González anotó el segundo tras una gran escapada de Rondón (0-2) y luego sirvió para Arango, quien tocó sin demasiadas complicaciones a poco del final (0-3). El Ole de la afición local castigó a sus propios jugadores ante cada pase de los caribeños, que terminaron con un jugador de más tras la expulsión de Diego López.

La figura
Si bien los venezolanos tuvieron actuaciones sobresalientes en todas las líneas, el ingreso del Turbo Héctor González terminó por darle forma al Centenariazo. Por aquel entonces en las filas del Colón de Santa Fe de Argentina, el volante derecho lució su rubia cabellera y largas zancadas para definir las acciones con un gol y una asistencia. En la actualidad, tras pasar por el fútbol de su país, Argentina y Ecuador, González milita en el AEK de Chipre. Con 53 partidos en 6 años, el Turbo abandonó la selección en octubre de 2007.

Se dijo
"Esa noche ante Venezuela representó la primera vez en mi vida que quise que un partido terminara cuanto antes. Esa noche fallamos a años y años de historia en ese estadio donde a nadie le era fácil ganar. Resultó una mancha histórica para el fútbol uruguayo". Juan Ramón Carrasco, entrenador de Uruguay en 2004.

¿Qué sucedió luego?
Pese a la goleada, los venezolanos se desdibujaron y terminaron en la anteúltima colocación del certamen. En Uruguay, la caída le costó el puesto al uruguayo Carrasco, quien se alejó y fue reemplazado por Jorge Fossati. El estratega rearmó la base del equipo y terminó la competencia en el quinto puesto, aunque no pudo con Australia en la repesca y terminó viendo la Alemania 2006 por televisión. Al día de hoy, Venezuela sigue siendo el único equipo del continente que nunca se ha clasificado a una fase final de la Copa Mundial de la FIFA.