Todos agradecen el colorido, la habilidad y la pasión que África ha aportado a las Copas Mundiales de la FIFA más recientes. El año que viene, el continente se convertirá en la estrella de la aguardada próxima edición del torneo, que organiza Sudáfrica. Sin embargo, aunque los Bafana Bafana serán sólo una de las seis selecciones africanas que salten al campo en 2010, no debemos olvidar que hasta 1958 África ni siquiera tenía una confederación, y mucho menos una competición preliminar mundialista.

Diez años antes de que Marruecos se convirtiese en la primera nación africana en clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA, en 1970 (Egipto jugó la de 1934 pero no debió disputar eliminatorias), dos acérrimos rivales -Ghana y Nigeria- lograron un hito al disputar el primer encuentro de clasificación de la historia al sur del Sahara. FIFA.com lo recuerda.

Los detalles
28 de agosto de 1960, Estadio Deportivo de Accra, Accra
Ghana 4-1 Nigeria
Goleadores: Ghana (Acquah 18', Boateng 44', Aggrey Fynn 54', Salisu 55'); Nigeria (Fayemi 50')
Ghana: Laryea, Simmons, Oblitey, Ankrah, Odametey, Tanko, Yara, Acquah, Aggrey Fynn, Boateng, Salisu.
Nigeria: Onagoruwa, Onyeama, Achebe, Duru, Fobiri, Anyiam, Omeokachie, Enamako, Fayemi, Nnamoko, Ekpe.

El contexto
Era una época en la que los "vientos de cambio" soplaban por toda África, y surgían los Estados nacionales, tras librarse del yugo del colonialismo. El continente acababa de formar, en 1958, su propio organismo futbolístico, la Confederación Africana de Fútbol, y por primera vez tenía una campaña clasificatoria para la Copa Mundial de la FIFA, aunque el vencedor del grupo africano debía afrontar una eliminatoria de repesca contra un equipo europeo antes de acceder a la cita que se jugaría en Chile en 1962.

Cuando se celebró este partido, Ghana acababa de proclamar su independencia, mientras que a Nigeria le faltaban sólo unos días para obtener el autogobierno. Ambas naciones del oeste de África mantenían una larga y sana rivalidad. Habían estado enfrentándose entre sí en un certamen anual, la Jalco Cup, antes de solicitar su ingreso en la FIFA e incorporarse a la gran familia del fútbol. A poco menos de doce meses de su estreno mundialista, protagonizaron un emocionante duelo clasificatorio para los Juegos Olímpicos, en el que Ghana remontó un 3-1 en contra y se impuso por 5-4 a Nigeria.

El primer combinado nacional de Nigeria no había sido convocado hasta 1949. Entonces efectuó una gira por Inglaterra, cuya Asociación le proporcionó gratuitamente un entrenador, aunque sus futbolistas jugaron descalzos. Un decenio más tarde, los nigerianos contrataron al israelí Moshe Beth-Halevi, si bien su llegada se produjo unos días antes del primer encuentro de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA. Ghana buscó igualmente ayuda a través de fuentes más tradicionales, recurriendo a los servicios del técnico húngaro Joseph Ember.

El partido
Ghana no había sido un terreno muy propicio para los intereses de los nigerianos en años anteriores, y en sus preparativos para el inicio de la campaña éstos cayeron de forma inapelable a manos de Egipto, campeón de África.

Los ghaneses, por su parte, confiaban en comenzar con buen pie, optimistas a raíz del 7-0 endosado cinco días antes a los Diablos Rojos, apelativo que recibía entonces su adversario. No obstante, las Estrellas Negras no podían contar con su principal astro, CK Gyamfi, obligado por sus compromisos con el Fortuna Düsseldorf alemán. Aun así, tenían un grupo de excelentes jugadores a su disposición, como Baba Yara, del Kumasi Kotoko, y Edward Aggrey Fynn.

Unas 40.000 personas abarrotaron el Estadio Deportivo de Accra con motivo del primer encuentro de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA que se jugaba al sur del Sahara, arbitrado por el inglés Arthur Holland. El ghanés Edward Acquah abrió el marcador en el minuto 18 mediante uno de sus característicos zurdazos. Justo antes del descanso, Edward Boateng amplió la renta de los suyos, para alegría del público, que silbaba y animaba.

Las celebraciones no durarían, ya que a los cuatro minutos del segundo período Dejo Fayemi culminó un fulgurante ataque, volviendo a meter a Nigeria dentro de la contienda. Pero Ghana no tardó en restablecer su ventaja de dos tantos, por mediación de su capitán, Fynn (3-1). Mohamadu Salisu puso el resultado fuera de toda duda prácticamente en la siguiente jugada.

La figura
Edward Aggrey Fynn respondía al apodo de El Maestro por su visión de juego y su destreza en el regate. Actuaba en lo que hoy es el mediocampo, aunque en aquellos tiempos su posición era conocida como carrilero de la zona medular. La gente también le llamaba Caballero Estratega y Profesor, y vestía el brazalete de capitán cuando Gyamfi no estaba disponible, por ejemplo durante la Copa Africana de Naciones y en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Un accidente de tráfico le hizo colgar las botas prematuramente, aunque luego conquistaría la Copa de Campeones de la CAF entrenando al Asante Kotoko, y más tarde dirigió a la selección ghanesa.

¿Qué sucedió luego?
El choque de vuelta se jugó en Nigeria, en Lagos, el 10 de septiembre de 1960. A pesar de medirse a un conjunto ghanés lastrado por las lesiones, los locales no pudieron pasar del empate a 2-2. Por consiguiente, las Estrellas Negras se cruzaron con Marruecos en la repesca africana, que los magrebíes se adjudicaron por un tanteo global de 1-0. Posteriormente Marruecos perdería 4-2 frente a España en la definitiva eliminatoria a doble partido por un puesto en la fase final de la Copa Mundial de la FIFA 1962.