Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™

14 junio - 15 julio

Copa Mundial de la FIFA™

Aquel trágico éxito en Cardiff

© Getty Images

Hace hoy 30 años, Escocia obtuvo un resultado de gran trascendencia que debería haber desatado una explosión de júbilo. En vez de eso, lo sucedido en el estadio Ninian Park de Cardiff provocó un periodo de luto sin precedentes en el país.

Durante las dos décadas anteriores, al tiempo que los clubes escoceses conquistaban Europa y su selección nacional obtenía la primera de sus cinco clasificaciones seguidas para la Copa Mundial de la FIFA™, John "Jock" Stein había llegado a simbolizar todo eso que permitía que este pequeño país estuviese rindiendo sistemáticamente por encima de sus posibilidades. Sin lugar a dudas, este ex minero, al ganar la Copa de Europa en 1967 con un equipo integrado exclusivamente por jugadores nacidos en un radio menor de 50 kilómetros en torno a Celtic Park (sólo uno más de sus muchos éxitos personales), había demostrado a sus compatriotas que absolutamente todo era posible.

Sin embargo, aquella fría noche, la tensión inherente al deporte-rey iba a asestar en Cardiff otro duro golpe a la célebre frase de Bill Shankly (íntimo amigo de Stein) sobre la vida, la muerte y el fútbol. **

El contexto *
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Allá por 1985, a Escocia casi había llegado a dejarle indiferente el hecho de clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA™. Al fin y al cabo, la Tartan Army ya había viajado a la gran cita mundial en 1974, 1978 y 1982, cuando únicamente la diferencia de goles privó al combinado de Stein de acceder a la segunda fase a costa de la Unión Soviética.

Los escoceses, no obstante, llegaron a Cardiff al borde de la eliminación. El solitario gol de la victoria de Ian Rush en el choque de la primera vuelta, disputado en Hampden Park, situaba a Gales a dos puntos de obtener la segunda plaza por detrás de España y el consiguiente puesto en la eliminatoria de repesca UEFA/OFC. Stein, privado de figuras de la talla de Kenny Dalglish, Steve Archibald, Alan Hansen y su capitán, Graeme Souness, era consciente de que su equipo estaba en un aprieto.

El partido *
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Sir Alex Ferguson, entonces ayudante de Stein, recuerda haber notado cómo la tensión se dibujaba claramente en el rostro de su mentor según iba acercándose la hora del saque inicial. La crispación nerviosa iba a ir en aumento cuando, con apenas 13 minutos disputados, el dominio inicial de Gales se vio recompensado con un tanto, que definió con sangre fría un futuro discípulo de Ferguson, Mark Hughes.

La situación no mejoró precisamente al descanso, cuando el guardameta Jim Leighton, que había tenido una actuación titubeante en la primera mitad, soltó la "bomba" de que había perdido una lentilla durante el encuentro y no tenía ninguna de repuesto. Sin embargo, aunque la entrada en juego forzosa de Alan Rough limitó las futuras opciones tácticas de Stein, sus palabras despertaron una reacción en Escocia que enseguida hizo ponerse a los locales a la defensiva. Al cumplirse la hora de juego, el seleccionador escocés tomó la audaz decisión de sustituir a Gordon Strachan por Davie Cooper, el talentoso pero imprevisible extremo del Glasgow Rangers, a quien confió la labor de perforar la férrea defensa galesa.

Al final, Cooper tuvo la oportunidad de justificar desde el punto penal la confianza que en él había depositado su entrenador. Aunque la tensión era palpable, transformó con serenidad su lanzamiento, por bajo y a la izquierda. Un penal que igualaba el marcador para Escocia a falta de nueve minutos. Mientras se acercaban los fatídicos segundos finales, pudo verse a Stein discutiendo acaloradamente con los fotógrafos que habían puesto cerco a su banquillo en espera de las celebraciones tras el pitido final. Entonces, creyendo erróneamente que el árbitro había decretado el término del encuentro, el técnico se puso en pie con dificultad para estrechar la mano de su homólogo galés y sufrió un terrible infarto. En unos minutos, en la sala de curas de Ninian Park se dictaminó la muerte de uno de los mayores héroes del fútbol escocés.**

La figura*
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Es cierto que la sangre fría de Cooper puso a Escocia en el camino hacia México. En cualquier caso, por enésima y última vez, fue Stein, la gran figura del fútbol escocés, quien tomó la brillante decisión de ponerle en liza. La devoción a su trabajo hizo que, el día que falleció, el técnico optase por no tomar los diuréticos que le habían recetado para sus problemas cardiacos, ya que consideraba que le impedían cumplir plenamente con su cometido. El seleccionador de Escocia y sus seres queridos iban a pagar el precio más caro de todos por su dedicación.

Se dijo...*
"No es una noche que me guste recordar. Entonces yo llegué a pensar que (Jock) no estaba en su mejor momento vital. En la mesa, durante la comida, no tenía la chispa habitual. Todavía era capaz de tomar grandes decisiones, en cualquier caso. Empezó tomando grandes decisiones y se fue con una gran decisión: ¡quitarme! Íbamos perdiendo 1-0 y el jugador por el que me sustituyó acabó marcando el gol del empate... Dicen que la gente adoraba al gran Jock, pero es mejor que eso: la gente le quería".
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*Gordon Strachan, ex centrocampista escocés y actual seleccionador de Escocia.
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"No derramé ni una lágrima hasta que hube volado desde Cardiff a Glasgow y salí por carretera hacia Aberdeen. De camino, paré en un área de descanso y sencillamente me derrumbé... Para gente como yo, Jock fue el precursor de todos los logros y retos a los que teníamos que aspirar. Él nunca se quedaba con los elogios. Siempre se trataba de los jugadores y de lo magnífico que era el equipo... Esa generosidad lo dice todo de él. Para cualquier persona que busque mejorar su formación futbolística, Jock Stein era una universidad por sí solo".*
Sir Alex Ferguson, ex entrenador del Manchester United y ayudante de Jock Stein aquella noche.
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¿Qué sucedió luego? **
Un grupo de 12.000 hinchas escoceses había viajado hasta Cardiff. Mientras la noticia se iba extendiendo y Ferguson comunicaba la mala nueva a un desconsolado vestuario, esos mismos seguidores permanecían de pie, en silencio y sin poder creérselo, a las puertas de Ninian Park. Un aficionado, entrevistado por la televisión, resumió así el sentir general: "Preferiríamos quedarnos fuera del Mundial y volver a tener al gran Jock con nosotros", afirmó quedamente ante la cámara.

Sin embargo, Escocia sí acabó yendo a México, ya que Ferguson condujo al equipo a una victoria por 2-0 en la repesca contra Australia. En la fase final, tropezó en un obstáculo habitual: la primera fase. De regreso a Glasgow, miles de personas se echaron a la calle para brindar un afectuoso y emotivo adiós a un símbolo nacional y a una auténtica leyenda, cuyo nombre y cuyas extraordinarias gestas vivirán para siempre.**

La síntesis
10 de septiembre de 1985, Ninian Park, Cardiff
Gales 1-1 Escocia
Goleadores: Hughes (Gales, 13'); Cooper (Escocia, 81' penal)
Gales:
Southall, Jones, Van den Hauwe, Ratcliffe, Jackett, James (Lovell 80), Phillips, Nicholas, Thomas (Blackmore 83), Rush, Hughes.
Escocia:
Leighton (Rough 46), Gough, Malpas, Aitken, McLeish, Miller, Nicol, Strachan (Cooper 61), Sharp, Bett, Speedie.

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