El internacional alemán Mario Gómez está haciendo una temporada estupenda. En los 21 partidos de la Bundesliga que ha jugado con su club, el Stuttgart, ya ha marcado 13 tantos y ha servido 5 pases de gol. A eso hay que añadir otras 9 dianas en la Copa nacional y en la Copa de la UEFA. No cabe duda de que es un balance impresionante, si se tiene en cuenta lo desafortunado de su actuación en la Eurocopa 2008.
Se suponía que en Austria y Suiza lograría dar el salto definitivo al once titular. Sin embargo, saldó el campeonato con tan sólo 211 minutos de juego y ningún gol en su cuenta particular.
Desde entonces, el ariete de 23 años ha demostrado haber digerido el mal trago de la Eurocopa. Es más, parece como si Gómez, 21 veces internacional y 6 goles con Alemania, hubiera aprovechado el breve periodo transcurrido desde la prueba continental para cargar pilas. Porque en el campeonato alemán de 2009 no hay un delantero más eficaz que este suabo de 1,89 metros de altura.
En una entrevista en exclusiva para FIFA.com, Mario Gómez habló de su estado de forma actual, de la clasificación mundialista con la selección nacional y de sus supersticiones.
Señor Gómez, sus goles han valido 28 puntos en 31 partidos oficiales con el Stuttgart esta temporada. Da la impresión de encontrarse en una forma espléndida. ¿Cómo se explica su asombrosa regularidad?
A veces no se puede explicar. De la misma manera que hay fases malas que tampoco se pueden explicar. Yo siempre procuro dar lo mejor de mí mismo. La seguridad en uno mismo juega ahí un papel muy importante. En mi club siento un respaldo total y sencillamente sé que, cuando hago las cosas bien, marco.
No han tardado en comenzar de nuevo las especulaciones sobre su futuro. ¿Le pone nervioso o le halaga que le relacionen con los grandes clubes europeos?
Más bien me hace gracia. La gente que ahora me alaba y me relaciona con clubes punteros es la que decía hace unas semanas que "Gómez está muy lejos de la cima".
¿Hay algún club en el que el germanoespañol Mario Gómez sueñe con jugar algún día?
No. De pequeño era hincha del Eintracht de Fráncfort y del FC Barcelona. Creo que con el Fráncfort lo más probable es que no pase nada. Por supuesto que algún día me gustaría jugar en España. Pero hoy por hoy no sé si eso ocurrirá dentro de dos años, de cinco o de diez.
El Stuttgart no se está mostrando tan regular como usted este curso. En la competición de Copa de Alemania, cayó eliminado justo después de la pausa invernal, y en la Bundesliga pugna por no perder el contacto con los puestos internacionales. ¿De qué cree que es capaz su equipo en el resto de la campaña?
Es verdad que hemos regalado muchos puntos. Sin embargo, nos hemos propuesto cerrar filas como equipo en la segunda vuelta. Por otro lado, disponemos de la calidad necesaria para competir por los puestos de arriba. Aún tenemos posibilidades de ocupar las plazas de Copa de la UEFA y tal vez incluso algo más. Mientras eso sea posible, trabajaremos duro para conseguirlo. La llegada de Markus Babbel ha dada un gran empuje al equipo y entre los jugadores está brotando una nueva esperanza. El cambio de entrenador ha propulsado al conjunto.
¿Quién es actualmente el mejor delantero del mundo?
Está muy claro que es Samuel Eto'o. En esta temporada ya ha marcado un montón de goles. También Lionel Messi está entre los mejores, pero suele partir más bien del medio campo.
¿Y cuál es el talento alemán que más le impresiona actualmente?
Andreas [Beck], y me alegro mucho por él. Es un jugador increíble, y me parece fantástico que ahora esté en la selección. También Sami [Khedira] tiene todas las cualidades para hacerse un hueco en el primer equipo.
¿Por qué lleva el dorsal número 33?
En los juveniles siempre llevaba el número 9 a la espalda, pero ese dorsal ya estaba asignado en el Stuttgart cuando llegué. Entonces miré los números que estaban libres y el 33 me pareció bonito. Y con él me voy a quedar cuando juegue con el club. Porque soy un poco supersticioso. Siempre me pongo primero la bota izquierda y luego la derecha, y lo mismo hago con las espinilleras. Y cuando voy al servicio, elijo siempre el urinario de la izquierda.
Hablemos de la selección nacional. ¿Cómo ve usted en estos momentos su papel, sobre todo respecto a sus competidores, Miroslav Klose, Lukas Podolski y Patrick Helmes?
Me veo como uno de los cuatro delanteros. Procuro ofrecer mis cualidades al entrenador y destacar con buenas intervenciones. Quiero retomar el rendimiento que había demostrado antes de la Eurocopa. Sé bien que no perdí nada, pero tampoco hice muchos amigos con mis actuaciones en el Europeo. Fui al campeonato con enormes expectativas pero no tuve suerte en mi juego y no marqué ningún gol. Me faltó confianza en mí mismo y no pude alcanzar el desempeño que había esperado de mí mismo. Fue un problema mental. Pero en retrospectiva debo decir que, de todas formas, la experiencia me vino bien y me hizo madurar como persona.
A finales de marzo se reanuda la campaña de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Alemania sigue imbatida en el Grupo 4 y es líder de la tabla. ¿Qué opina del balance hasta la fecha?
Naturalmente, queremos clasificarnos de manera directa para el Mundial. Para eso tenemos que ganar los partidos que nos quedan y defender la primera plaza. Sabemos que poseemos suficientes armas para lograrlo. Por otro lado, sin embargo, somos plenamente conscientes de lo difícil que se puede poner. Sobre todo el partido de vuelta contra Rusia en octubre en Moscú no será ningún paseo. Tampoco debemos perder de vista a Finlandia. En total hay tres equipos que de vez en cuando son capaces de dar una sorpresa.
La de Sudáfrica 2010 sería su primera cita mundialista. ¿Qué significaría para usted personalmente estar presente en este acontecimiento deportivo?
Sería un sueño. ¿Qué puede ser más bello que participar en un Mundial? Pero todavía no me preocupa ese campeonato. Ahora mismo está demasiado lejos.
En la tabla de Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, Alemania figura por encima de naciones como Brasil, Argentina, Italia, Francia o Inglaterra. ¿Dónde ve usted a la selección alemana en comparación con el resto del mundo?
Se puede ver como se quiera, pero lo cierto es que en la Copa Mundial de 2002 quedamos segundos, en la Copa Mundial de 2006 terceros, y el año pasado fuimos subcampeones de Europa. Como es lógico, estamos muy contentos de estar tan arriba.
Conquistaron el tercer puesto en la Copa Mundial de la FIFA 2006 y el segundo puesto en la Eurocopa 2008. Aplicando la lógica a esa tendencia, en el próximo gran certamen que se va a celebrar el año que viene les toca encaramarse al primer podio. ¿O cómo lo ve usted?
No es mal plan, no (ríe).
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