Según va aumentando el entusiasmo por la Copa FIFA Confederaciones 2009, los beneficios de gran alcance de la competición empiezan a percibirse claramente por toda Sudáfrica.

Los acordes del Star Spangled Banner, el famoso himno nacional de los Estados Unidos de América, pudieron escucharse esta semana en medio de mucha fanfarria en el colegio Redibone de Mafikeng, en la provincia sudafricana del Noroeste.

Dentro de un innovador acuerdo de colaboración entre el Ministerio de Educación sudafricano, el Ministerio de Deportes y Ocio, el Comité Organizador de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 y la South African Broadcasting Corporation (la empresa estatal de radiotelevisión), las escuelas de las nueve provincias del país han "adoptado" a las selecciones participantes en la Copa FIFA Confederaciones.

Así, el campeón de la CONCACAF, Estados Unidos, ha sido adoptado por la provincia del Noroeste. Una delegación del país norteamericano encabezada por el cónsul general de Estados Unidos, Andrew Passen, visitó la provincia esta semana en el marco de dicho programa, que hace a los alumnos aprender más cosas sobre la cultura, el fútbol, la historia y la lengua de los países participantes en la Copa FIFA Confederaciones.

Y a juzgar por la reacción ante la visita de Estados Unidos, está claro que no sólo los sudafricanos se están ilusionando con albergar la Copa FIFA Confederaciones y la Copa Mundial de la FIFA 2010, sino que los estadounidenses también aguardan ambas competiciones con similar impaciencia.

"Me produce mucha ilusión que Sudáfrica albergue la Copa FIFA Confederaciones y la Copa Mundial de la FIFA 2010, ya que se trata de un campeonato de alcance mundial y es la primera vez que el continente africano organiza un acontecimiento semejante", afirmó Passen al dirigirse a un millar de alumnos en el colegio Redibone, cuyos equipos infantiles (sub-14) masculino y femenino se impusieron en el torneo escolar "Copa Confederaciones" de la región del Noroeste, que también forma parte de la campaña "My 2010 School Adventure" ('Mi aventura escolar para 2010').

Un total de 8.349 colegios de toda Sudáfrica participan en el programa escolar y están aprendiendo más cosas también sobre España, Italia, Brasil, Irak, Nueva Zelanda, Egipto y su propia nación, Sudáfrica; es decir, los países que pugnarán por el título de la Copa Confederaciones del 14 al 28 de junio de 2009.

Según declaró Passen, su primer viaje oficial fuera de Johannesburgo en los seis meses que lleva en el país ha sido muy importante, ya que estaba decidido a celebrar la conquista de la competición futbolística regional por parte de este colegio, así como ofrecer a los alumnos un mejor conocimiento sobre Estados Unidos.

"No sólo sois un colegio de campeones. En realidad, sois un colegio de bicampeones. Espero de veras poder ver cómo mi provincia se proclama campeona nacional", exclamó Passen para deleite de los chavales, en alusión a la próxima fase final nacional del torneo escolar, en la que los cuatro finalistas de cada provincia lucharán por el título de campeón nacional en mayo de este año.

Para los jugadores y jugadoras de los dos equipos, su victoria en el certamen provincial supuso un hito importante, pero todos ellos son plenamente conscientes de que el torneo nacional está a la vuelta de la esquina.

"Me sentí genial cuando ganamos, pero ahora estamos entrenando a tope para el torneo nacional. Es una sensación buenísima", dijo Reginah Olehile, integrante del equipo infantil femenino.

"Es estupendo haber ganado, porque quiero tener la oportunidad de jugar al fútbol todo lo que pueda. Quiero jugar como profesional y quiero jugar con la selección, los Bafana Bafana", afirmó Omphile Lemphane, un emocionado delantero del equipo sub-14 masculino.

Para Lemphane, no obstante, "Mi aventura escolar para 2010" no va sólo de fútbol. La campaña, además, anima a los colegios a enseñar más cosas a sus estudiantes sobre sus países "adoptados". "Estoy aprendiendo muchísimo sobre Estados Unidos, y ahora quiero irme para allá. Quiero conocer a Barack Obama", resaltó Lemphane, en relación a un sueño que ahora se acerca un poquito más a la realidad.